domingo, 1 de febrero de 2026

Lagunas de Velilla de San Antonio: la desidia de un ayuntamiento del PSOE

Río Jarama y cantiles de Piúl
Las lagunas de Velilla de San Antonio se han convertido en mi lugar preferido para ver aves acuáticas desde los dos últimos años. Lástima que no conocí sus buenas temporadas hasta hace una década, con citas de una excepcional avifauna con espátulas incluidas y visitas recurrentes de ornitólogos.

Desde mis primeras visitas apenas he coincidido en 5 ocasiones con algún grupo de ornitólogos aficionados o alguna persona con prismáticos, siempre de fuera del pueblo, eso sí, donde se ve que la barra del bar en exclusiva es una afición con mucho más tirón.

Desde 1997 visito el río Manzanares en El Pardo, realizando salidas para avistar aves desde el puente del ferrocarril hasta la presa de Mingorrubio, y habiendo visto especies tan interesantes como el buitre negro, águila imperial, tarro canelo e incluso una pareje de cisne mudo, seguramente escapada de algún parque.

Laguna de El Raso
Sin embargo descubrí la enorme laguna artificial de El Campillo, junto a Rivas-Vaciamadrid y empecé a visitarla para intentar ver aguiluchos laguneros, anátidas y somormujos lavancos.

La he recorrido longitudinalmente en 2018, 2020 y 2022, pero su gran profundidad y escaso carrizo ribereño no son del gusto de muchas aves que se alimentan de plantas acuáticas e invertebrados del fondo y busqué otras referencias cercanas.

Las lagunas de Velilla de San Antonio están un poco más arriba del río Jarama desde El Campillo, y se llega fácilmente por carretera desde Madrid en 35 minutos.

Cormorán grande en el dormidero de la
laguna Picón de los Conejos
Hasta ahora las he visitado en 9 ocasiones, en invierno, primavera, otoño y verano, y he visto especies interesantes, como una decena de ejemplares de garza imperial anidando en las lagunas de El Soto, cientos de patos cuchara cosechando la lámina de agua junto a sus parejas, concentraciones de más 200 cormoranes grandes al anochecer, cercetas comunes, ánades frisos, martinetes comunes en pleno enero, porrón europeo y garceta común, que si bien se pueden ver en otros humedales más visitados, no deja de ser un lugar para practicar la afición de manera bastante satisfactoria, sobre todo cuando a última hora de un día de invierno escuchas la llamada lastimera y profunda del búho real en dos partes distintas de los cantiles del Piúl sobre el impetuoso río Jarama.




Mis visitas a las Lagunas de Velilla de San Antonio 

Diciembre: 2023

Enero: 2024, 2026

Febrero: 2025

Abril: 2024 (2 veces)

Mayo: 2025

Agosto: 2025

Octubre: 2024

La visita de hoy fue de manera imprevista, para aprovechar un hueco en mi devenir familiar, y me presenté este día ventoso a las 3 de la tarde, con una temperatura de 8º C. Los cormoranes estaban allí muy activos, más de una decena nadando, buceando para pescar y aterrizando y despegando como hidroaviones.

Martinetes en la laguna de El Raso
31/01/26
Muy cerca, a la izquierda según llegas, posada en unas ramas desnudas junto a una especie de escaleras-mirador, una inconfundible pareja de martinetes comunes, un ave que tan bien conozco en vuelo y posada en la distancia desde mis salidas pretéritas por las riberas del Pisuerga en Cubillas de Santa Marta y Corcos-Aguilarejo. Es una de mis aves preferidas, maravillosa cuando el sol ilumina sus ojos color rubí en una concentración para nidificar sobre los árboles de la ribera del caudaloso Pisuerga.

Es interesante apuntar que el Pisuerga le da el agua y el Duero se lleva la fama, como dice el dicho; lo mismo que sucede con el Jarama y el Tajo, este casi raquítico hasta que se encuentra con el faunístico y brioso río que nace en Peña Cebollera y que abraza y nutre a estas lagunas y al resto del Parque Regional del Sureste.

Es esta visita vemos que siguen instaladas las vallas protectoras para evitar caídas a la laguna de El Raso, los carteles informativos pintarrajeados e inútiles para informarse, otros caídos por el viento, los bancos arrasados y volcados por el desprendimiento de los terraplenes, la papeleras que aún quedan en pie llenas de basura y empieza a haber muy numerosos restos de latas, papeles y otra basura dejada allí por pescadores y adolescentes en divertimento, sin que la ineficaz, inútil, desdeñosa y perezosa corporación municipal de Velilla de San Antonio (PSOE-Más Madrid, Verdes-Equo) haya hecho nada de nada para paliar la situación desde las inundaciones de hace casi un año.

Antonia Alcaraz Jiménez,
alcaldesa de Velilla de San Antonio
Pero para engañar e incumplir ya se las basta solita la alcaldesa Antonia Alcázar Jiménez (PSOE), que en su presentación dice que hay que conservar el patrimonio natural de las lagunas … pero debe de estar esperando a que lo hagan otros.

La situación sigue siendo la misma que la última vez que las visité, en agosto de 2025, sólo que hay más basura y se ha restaurado la línea eléctrica caída. A pesar de esta mejora, el coste ha sido alto, porque el bulldozer para reinstalar la línea ha arrasado leñosas y bastante carrizal, lo que perjudica directamente la nidificación de rálidos y garzas, y disuade por molestias de los paseantes, que antes no tenían acceso a esas zonas. Ni que decir tiene que no se ha restaurado la vegetación arrasada.

Mensaje de la alcaldesa de Velilla de San Antonio
Otros problemas son la localización de cableados e instalaciones efímeras de pernoctas en la zona interlacunar, lo que indica que la Policía Municipal de Velilla de San Antonio debe de estar más ocupada en controlar el botellón del pueblo y el tráfico … desde la comisaría, porque nunca he visto un coche de este necesario cuerpo fantasma.

Volviendo a las especies, la vegetación luce desnuda y pueden observarse mejor las lagunas. Sorprende la casi total ausencia de anátidas (un azulón, un ánade friso y dos parejas de pato cuchara), la presencia continua de zampullines chicos, el sobrevuelo de media docena de gaviotas, posiblemente sombrías, 3 martinetes comunes muy asustadizos, dos garzas reales, una garza imperial, una cigüeña común, un milano real, 2 herrerillos comunes, 3 mitos, una fantástica reunión de un centenar de ejemplares de verdecillo en los árboles, y la enorme concentración de más de 200 cormoranes comunes en la laguna de El Picón de los Conejos, roedor éste ausente en esta jornada, por primera vez desde que las visito.

Como premio a haber llegado tarde y a salir tarde, los sonidos nocturnos del gran duque sobre los cantiles del río Jarama.


Corredor laguna de El Raso-Jarama
Carpín muerto



Más artículos sobre las lagunas de Velilla de San Antonio











No hay comentarios: