sábado, 28 de junio de 2014

La limpieza del filtro del acuario, una cuestión de vida o muerte

El acuario, ese ecosistema que nos necesita

La desgana y el desdén son grandes enemigos de la vida cotidiana, pero en el caso del mantenimiento de seres vivos en la propia casa, se torna en una cuestión de vida o muerte.

Hacía ya unas de semanas que mi acuario de agua fría necesitaba una buena limpieza de sustrato y paredes. Tampoco había renovado el agua desde hacía al menos dos meses, y para colmo, desde hacía un mes se había quedado sin luz, y por lo que descubrí hoy mismo, tampoco funcionaba el filtro.

La vida diaria tiene circunstancias y estados de ánimo que nos empujan a realizar sólo las tareas básicas de mantenimiento del hogar, y cuando saltó el diferencial de mi casa, ni me imaginaba de qué se trataba.


Un problema eléctrico, origen de todo

ICP, diferencial y pías
Me quedé a oscuras una mañana y tardé mucho en averiguar que era porque se había fundido la bombilla del acuario. El teléfono móvil, el televisor, el teléfono fijo, internet, la caldera de gas … todo funciona con electricidad, esa que te cortan solícitas las compañías eléctricas cuando te retrasas 20 días en el pago.

No hubo explosión de la bombilla ni ruido alguno que la anunciase, y como  acababa de encender la cocina para calentarme la leche del desayuno, pensé en un grave cortocircuito en la vitrocerámica … “Prepárate para el desembolso”, pensé.

Pero el tiempo vuela, y había que irse a trabajar. El ventilador de la caldera de gas se había apagado pero la llama del piloto seguía encendida, así que corté el gas. Ya lo vería todo después.


Regreso al hogar

Cuando volví del trabajo la casa estaba como un témpano, oscura e inhóspita, sin la alegría de ese resplandor del acuario que siempre me recibía y que aún no sabía que era el causante del incidente.

Lo primero fue intentar separar de la pared el pesado frigorífico de dos cuerpos para acceder al diferencial, pero está tan encastrado con una estantería y la mesa de la cocina, que desistí.

Así que el plan B consistió en subirme descalzo sobre la susodicha mesa e intentar poner en orden todas las pías: arriba, abajo, combinarlo con el diferencial, … Al final conseguí tener luz … en la cocina, pero no en el resto de la casa. Encendí la vitrocerámica y funcionaba ¡Ufff! Pero el salón seguía a oscuras.


Localizando el problema

La puta bombilla
Ya sé … el acuario. Desconecté la regleta del acuario y volví al diferencial, activando de nuevo esa fase del salón … y volvió la luz …

Encendí la caldera de nuevo, y me costó un buen rato, para que la casa entrara en calor, pues ya estaba a 12°C. Como vemos, la eficiencia energética tampoco es el fuerte de los pisos de hoy en día.

Así que accioné el interruptor de la luz del acuario … no funcionaba. Aquí estaba el problema. Desenchufé la tapa del acuario, la desmonté y vi cómo se había destrozado el interior del bulbo de la pequeña bombilla de 25 W. Es verdaderamente preocupante la que puede liar una pequeña mierda incandescente de un par de euros.

Me mosqueé bastante y decidí que ya compraría una al día siguiente, sábado … Y claro, ferreterías y tiendas de material eléctrico se dan prisa en cerrar si no madrugas. Así que todo el fin de semana con las gambusias a oscuras.


El filtro del acuario y limpieza
Soluciones de un tío vago

Abrí esos días más de lo acostumbrado las ventanas para que entrara la luz para las plantas del acuario … y seguí abriéndolas los sucesivos días y las semanas, mientras observaba que plantas y pececitos seguían igual.

“Tal vez …”, pensé “… esas plantas de acuario proceden de las profundidades abisales …”.

Pasaron las semanas … y los meses … y me extrañó no oír el rumor del motorcito del acuario … ¿sería un atasco por los caracoles acuáticos?

Y así más semanas todavía.

Unos filamentos verdosos han empezado a cubrir el suelo del acuario y las paredes están salpicadas de lunares verdes.

Es viernes noche, toca salir, pero la siesta de 4 horas que me he echado me ha dejado baldado y a las puertas de las 10 de la noche … demasiado tarde para quedar ya con posibilidades de éxito.


Hélice y motor del filtro
Así que ataco el acuario:

Lo primero fue vaciar un tercio con ayuda de un cazo y una cazuela.

Lo segundo,  podar y retirar las hojas feas de los dos tipos de plantas que tengo y retirar los filamentos verdosos con textura de estropajo que ya habían rodeado las piedras volcánicas del fondo.

Luego retiré los restos vegetales flotantes.

Y ahora voy con las paredes … A pesar de mi limpiador imantado, los lunares verdes no se quitan, así que usé una tira de bayeta nueva de cocina. Quedó muy bien y pasé luego el imán.

A continuación rellené el acuario con agua del grifo y añadí el acondicionador anticloro, a razón de 5 ml por cada 20 l, que en este caso, y como había añadido 4 litros, puse 1 ml.

Esperé unos minutos y limpié de concreciones por fuera el filtro y lo reinstalé. Oí que hacía algo de ruido, pero casi imperceptible, o nada … pensé y luego imaginé que el cortocircuito también había dañado el filtro … Hala, otro desembolso. Miré de cerca la salida de agua del filtro y vi que era incapaz de mover las partículas en suspensión, así que no funcionaba ¿Se habría atascado con los caracoles?


Se limpian el eje y la cavidad
La solución casi siempre está en la opción más sencilla    

Saqué el filtro del tanque, lo sequé con un paño y lo desmonté parcialmente, accediendo a la esponjilla … No había nada anormal. Lo reinstalé y nada …

Como no me doy fácilmente por vencido ni tengo ganas de gastarme los cuartos innecesariamente, me decidí a desmontarlo y accedí a la hélice … y ahí estaba el tema: las concreciones impedían el movimiento de la hélice y por tanto el funcionamiento del filtro.

Hélice limpia y montada
Rasqué con un pequeño destornillador de gafas lo más grueso y con un trozo de bayeta de cocina el resto, limpiando con cuidado también el eje, las palas y cualquier zona de posible roce.

Probé en seco un instante el aparato: ¡funcionaba!

Lo monté en un santiamén y lo reinstalé: mis peces vuelven a estar contentos, a la espera de que se haga la luz comprando mañana una bombilla y comida para peces, hartos como están de comer comida de tortuga pulverizada … Viva la vuelta a la actividad.