lunes, 5 de febrero de 2024

Jornada con la SEO en el embalse de Valmayor

Pescadores muy de mañana en Valmayor
No suelo acudir últimamente a muchas reuniones de la SEO, ni bajo techo ni en salidas de campo, pero ya llevo a cuestas las suficientes en Castilla-León, Cantabria y Madrid desde que estaba Francisco Purroy al frente (nunca lo llame Pancho) como para saber lo comprometido de sus miembros y los destacados ambientalistas que pueden encontrarse entre ellos.

El nivel de los participantes en las salidas de campo no es el mismo que hace, por ejemplo, dos décadas. Entonces había todavía mayoría de veinteañeros curiosos con sus guías y prismáticos baratos, con desbordante voluntad, a los que esos instrumentos se les quedaban ya cortos. Hoy, sin embargo, acudieron más de la mitad de curiosos sin ni siquiera un instrumento óptico, a los que un esforzado monitor de la SEO les ofreció prismáticos bastante decentes.

Allí había niños traviesos y cincuentones tímidos con escasos conocimientos y un interés no entusiástico, más preocupados por el paisaje y una caminata pequeña por el campo para ponerse las botas en ocio gratis que en la observación de aves como entretenimiento.

Embalse de Valmayor
Puedo decir, sin equivocarme, que se ha perdido afición ornitológica en España y que las botargas del Decathlon se han apoderado de las carcasas de los españoles para la mojiganga del mimetismo de salir al campo a hacer cosas postecologistas.

Una vez muerto el Coronel Tapiocca, se ha vuelto a vulgarizar el uso de prendas con las que salir al campo perfectamente equipado en una sola compra, como si el hábito hiciera al monje.

Diríase que una suerte de depresión incapacitante y castradora ha arrebatado el nervio del impulso naturalista a los españoles de hoy y simplemente se adscriben a una moda bien vista. Pero es que la bruma nubla los entendimientos en la mayor parte de las actividades intelectuales y sociales desde el invento de la pandemia.



La jornada del 3 de febrero en el embalse del río Aulencia

Este arroyo atraviesa el espacio protegido La Herrería y recibe aguas de distintos arroyos del monte Abantos. En la Granjilla de la Fresneda, al arroyo Batán ya se le llama río Aulencia, y es retenido en el embalse de Valmayor.

Quejigos tras la cerca histórica de Felipe II
El tramo de la excursión de hoy queda dentro del parque regional del Curso Medio del río Guadarrama. Hay bosque de ribera y encinares muy próximos a la línea de agua; hoy dicen que tiene un 85% de su capacidad completa por el deshielo y las últimas lluvias. El embalse de Valmayor es un enclave protegido por la Comunidad de Madrid y el segundo mayor embalse después de El Atazar.

Existe un precioso cercado en piedra seca de casi 3 metros de altura que va a dar con toda su enorme longitud hasta las inmediaciones del Monasterio de El Escorial. Se trata de la Cerca histórica de Felipe II, que está parcialmente destruida en la mitad de su recorrido y bastante bien conservada en parte de nuestra caminata, con enormes y hermosísimos quejigos en su interior, los más grandes y esbeltos que he visto nunca, algunos con porte de Quercus robur.

Embalse de Valmayor, desembocadura del Aulencia
La salida se realizó desde el aparcamiento Valmayor, en el acceso a la urbanización Los Arroyos, y discurrió atravesando el viaducto de Vierna sobre la nacional 505, girando a la izquierda, y siguiendo la línea del crecidísimo embalse, dejando la cerca histórica de Felipe II a la derecha, hasta la desembocadura del río Aulencia, con el municipio de San Lorenzo de El Escorial muy a la vista.

Salí de Madrid con 10º C, una temperatura muy benigna para esta época del año, pero llegué a atravesar vaguadas a 2ºC. Afortunadamente llevé suficiente abrigo y guantes de seda, pues la escarcha cubría levemente la ribera. Se notaba mucho frío en las manos.

Lo primero que vimos fueron 3 ó 4 cormoranes grandes a lo lejos, una gaviota sombría flotando cómodamente en medio del embalse y un ganso doméstico nadando. Esa zona no es demasiado ancha y unos prismáticos de 10x42 con buena óptica son suficientes.

Los telescopios de 20 a 60 aumentos Carl Zeiss, Swarovski, Vortex y el más discreto Celestron nos dan una idea de la óptica de calidad utilizada por los 4 miembros de la SEO, que nos pusieron a disposición con una gran maestría de apuntamiento.

Viaducto de Vierna sobre la N-505
Pasado el puente empezamos a ver 3 ó 4 andarríos chicos solitarios, con su característico vuelo pulsante y su franja alar blanca. Ánades reales en pareja, una tarabilla común hembra, colirrojo tizón, mosquiteros comunes (patas negras), tamborileo de pico picapinos, cantos de pinzones comunes, petirrojos, una pareja de gansos del Nilo posados en los contrafuertes del viaducto, lavanderas blancas, milano real (5), buitre negro (1), buitre leonado (3), focha común (3) y los monitores dicen haber escuchado páridos como el carbonero común, el herrerillo común y visto zapullín cuellinegro en la desembocadura del Aulencia.

Yo no llegué a verlo, por lo que no añadí especie nueva alguna en esta salida, discreta en cuanto a especies y algo decepcionante después del autobombo de los promotores. Tal vez en grupos más discretos y en sucesivas salidas se pueda aumentar algo el exiguo bagaje de la jornada.



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