jueves, 29 de octubre de 2026

Buscando setas en Becedas

Parasol (Macrolepiota procera)
Becedas, Ävila
He usado la aplicación de Micocyl sólo dos veces. Y esta ha sido la segunda.

La primera fue para obtener permiso para recolectar setas en las Navas del Marqués (Ávila) y se dio bastante mal. La niebla y la poca fructificación de ese año hizo que me volviera con una cesta de 4 nízcalos ridículos y algunas especies venenosas y no comestibles, que sólo me sirvieron para aprender a reconocer mejor las distintas especies de la zona. Ya ni recuerdo, pero había rúsulas mayoritariamente, que no me atreví a comer por no tener la certeza y por compartir la cesta todas las especies recolectadas.

Esta vez apunté a Becedas, que está muy lejos de Madrid, en la presierra de Gredos, y las indicaciones no me llevaron hasta un lugar determinado, sino a las inmediaciones del cementerio, una zona con parcelas ganaderas y lindes de roble melojo y algunos nogales, donde apenas había nada que no fueran pequeñas setas escondidas no comestibles al borde del camino y con poca posibilidad física de pasar a los prados ocupados por vacas y algún toro, en los que, a primera vista, no había setas de ningún tipo.

Arroyo San Bartolomé
Becedas, Ávila

Sin embargo, al final de un camino ganadero, pasado el arroyo San Bartolomé, vimos 3 enormes, espléndidas y esbeltas macrolepiotas sobre un terraplén, junto a otro par dañado por algún pisotón del ganado vacuno que pulula por allí.

La especie en cuestión es el parasol (Macrolepiota procera), que me había llevado a casa en varias salidas anteriores pero que nunca me atreví a comer por confundirla con las lepiotas, un grupo que ha provocado muchos envenenamientos.

Esta vez, por tamaño del parasol mamelonado con escamas marrones (el más grande de 25 cm de diámetro), las manchas atigradas del pie, el anillo móvil y la falta de tonos rosáceos al corte del pie, me llevaron a identificarla con certeza.

Me puse varios vídeos para ver cómo cocinarla, pero eran de una ignorancia supina, pues no le quitaban la cutícula y la rebozaban en harina y huevo o sólo con huevo y la freían entera, con lo que, o el huevo se quema o te queda medio cruda la seta, con el consiguiente riesgo de intoxicación.

Parasol (Macrolepiota procera)

Esta seta necesita quitarle la cutícula, pues tiene mucha celulosa, trocearla y cocinarla bien para eliminar las substancias que pueden provocar trastornos gastrointestinales y problemas de hemólisis (destrucción de los glóbulos rojos) si se ingiere sin cocinar.

La textura es suave, como de sesos de cordero, con poca consistencia, y el sabor es demasiado sutil como para describirlo. La bibliografía dice que recuerda a la nuez, aunque yo no diría tanto.

La misma bibliografía recomienda los ejemplares jóvenes para el consumo por temas de sabor, aunque esto tiene el riesgo de confundirla con lepiotas tóxicas, por lo que la identificación debe realizarse por las dimensiones grandes del parasol y comprobar que las que están junto a ellas tienen el pie con las mismas características.

Un buen enlace para identificar adecuadamente esta seta comestible tan común es el siguiente:

Identificación de las macrolepiotas y lepiotas


Cola de pavo (Trametes versicolor)

Las otras especies

La jornada no fue pródiga en setas comestibles, pero sí había otros hongos, líquenes y plantas vasculares que llamaron mi atención.

La presencia de prados, linderos vegetales, corrientes de agua, caminos y taludes proporciona una gran variedad de ecosistemas para que distintos vegetales y hongos puedan prosperar. Pero también la presencia de rocas de granito, ganado vacuno, grandes árboles y numerosos troncos muertos añaden soportes sobre los que esos organismos crecen y se desarrollan.

A continuación citamos y describimos brevemente los que hemos podido identificar, apoyados en conocimientos previos, guías en papel y digitales, inteligencia artificial y páginas web de referencia, lo que ha llevado muchas horas de trabajo debido a lo parcial e incompleto de esas fuentes. Aún así, es muy posible que cometamos errores debido al amplio ámbito abarcado, a la insuficiente información disponible y a nuestros limitados conocimientos. 


Hongo yesquero (Phellinus igniarius)

Hongos

Cola de pavo, (Trametes versicolor).
Hongo que parasita troncos de árboles muertos,    especialmente planifolios, como el roble, y también coníferas. Tiene ciertos usos medicinales, aunque no es comestible.

Hongo yesquero (Phellinus igniarius).

El ejemplar que se observa en la imagen se conoce popularmente como yesquero del sauce. Este hongo se solía utilizar para mantener una fuente de fuego siempre encendida, y actualmente algunos amantes de la vida al aire libre y la supervivencia lo utilizan para ahuyentar mosquitos con el humo que produce su combustión sin llama.

Otra especie similar es Phellinus tremulae si el hospedador es un chopo o álamo temblón.


Xanthoparmelia conspersa

Líquenes

Un liquen foliáceo y umbilicado muy característico de la zona es Lasallia pustulata, conocido popularmente como tripa de roca o papamoscas.

Peltigera praetextata es un liquen con el aspecto de hojas que se encuentra sobre musgos y otros vegetales.

Xanthoparmelia conspersa. Líquen muy común sobre rocas en la zona aledaña a Gredos, como en Becedas, Ávila. Forma rosetas de 5 a 15 cm de diámetro.

Es fácil confundir X. conspersa con otras Xanthoparmelia. Para diferenciarlas podemos atender a lo siguiente:

Xanthoparmelia tinctina: tiene la roseta más irregular.

Xanthoparmelia somloensis: isidios ausentes. Para intentar diferenciar las tres especies puede consultarse el siguiente blog:

Mundillo (Viburnum opulus)
https://floradegalicia.wordpress.com


Plantas vasculares

  • Mundillo o bola de nieve (Viburnum opulus), debido a la forma globosa de sus flores blancas.
  • Euphorbia rigida

     www.elblogdelatabla.com

  • Sanguisorba minor

     wikipedia.org

  • Artemisia spp.


Plantas no vasculares

Helecho macho (Dryopteris filix-mas), zona de robles y sombría, verde en otoño.

Dryo-> roble

Pteris-> helecho


INSECTOS

Tijereta (Forficula auricularia) ♂


Tijereta (Forficula auricularia) ♂, por la forma redondeada de sus tenazas.

Se encontró dentro de las laminillas de Macrolepiota procera cuando fuimos a limpiarla. También salió del pie una cochinilla de humedad, sin identificar.



Agalla de Andricus dentimitratus

Andricus dentimitratus. Esta pequeña avispa produce un tipo característico de agallas en los robles, en este caso melojo (Quercus pyrenaica). Se trata de una reacción defensiva del árbol ante la agresión del insecto, que éste usa para criar a sus descendientes.

Estas agallas parecen algun tipo de semilla de cupresácea, y cuando son frescas tienen un tono rojizo y son pegajosas, después acaban secándose.

Agalla de Andricus coronatus
en roble melojo (Q. pyrenaica)

Andricus coronatus
 una avispa que produce agallas bastante más comunes, y que estamos habituados a verlas sobre los robles. 

Andricus viscosus = A.mayri = A. dentimitratus

Cynips Coronatus = Andricus coronatus


Algunos enlaces sobre agallas

La avispa Andricus dentimitratus

Guía de agallas

Agallas sobre quercíneas

Agallas de avispas en robles melojos


Aceitera de otoño, carraleja de otoño (Meloe autumnalis)

Carraleja de otoño ♂
(Meloe autumnalis)

Las carralejas o aceiteras son unos coleópteros que son bastante comunes en mis salidas. Las he visto en la Sierra de la Culebra, el río Cofio y en Navacerrada, principalmente Berberomeloe majalis, y Physomeloe corallifer en la última localización.

Esta vez la especie identificada ha sido la carraleja de otoño (Meloe autumnalis). Se encontraba en una zona seca y soleada de un prado herbáceo, con una temperatura de algo menos de 20ºC pero muy agradable.

Intenté fotografiarla sobre el terreno, pero el macro del teléfono no podía sacarla nítida porque no hacía más que moverse. Así que la cogí con cuidado y la puse en la palma de la mano.

Carraleja de otoño ♂
(Meloe autumnalis)
Obsérvense la exudaciones
por las articulaciones

Ante mi insistencia fotográfica, la carraleja comenzó a exudar por sus articulaciones un líquido ambarino, que primero fueron pequeñas gotas, pero después se hizo la muerta y soltó una gran cantidad de líquido que me limpié en el pantalón de campo, frotando ligeramente.

Las carralejas cuando se ven amenazadas segregan una sustancia llamada cantaridina, parecida al aceite (ya que es hemolinfa) y muy tóxica que provoca daños en la piel (irritación, erupciones...), y vómitos, diarrea y anomalías en el aparato urinario en caso de que sea ingerida.

En caso de ser atacadas, las carralejas son capaces de “hacerse el muerto”, algo que hacen muchos insectos y que se denomina tanatosis. 

La cantaridina en contacto con la piel es sumamente irritante, formando vejigas y quemaduras de importancia. A pesar de las fotos mostradas y de no tener reacción personal a dicha substancia, las carralejas no deben manipularse, aunque por lo demás son insectos totalmente inofensivos.

Tanatosis en la
Carraleja de otoño ♂
(Meloe autumnalis),
con gran profusión de cantaridina

Algunas aves, como por ejemplo la avutarda, ingieren este tipo de escarabajos, entre otras propiedades beneficiosas, por la actividad antiparasitaria de la cantaridina.

El dimorfismo sexual en la carraleja de otoño se manifiesta principalmente en el volumen del abdomen. Los machos -como el de la imagen- miden 13-16 mm, y sus élitros llegan hasta la mitad del abdomen. Las hembras son mayores, miden alrededor de 30 mm debido a su abdomen más voluminoso. Los élitros tapan sólo el ¼ anterior del abdomen de las hembras.

Una manera de identificar esta especie de otras similares, es que M.autumnalis aparece en otoño y M.proscarabeus se ve en primavera. Y M. violaceus tiene tonos morados, aunque no siempre.


Más información sobre Meloe autumnalis.

https://elmedinaturaldelbages.cat/

https://desinsectador.com/


Coleópteros vesicantes (Meloidae)

Iritacion causada por la cantaridina de meloideos


Berberomeloe majalis es muy fácil de reconocer, sobre todo la hembra, por su extraordinario abdomen alargado y fusiforme de color negro con bandas transversales anaranjadas o de color rojo sangre. Carece de las manchas rojas en las sienes de la aceitera real (Berberomeloe insigne).

Berberomeloe majalis es ingerida por la avutarda.

Un veneno de escarabajo tiene propiedades antiparasitarias para las avutardas

A diferencia de otros meloideos como Physomeloe corallifer cuyas larvas se agarran a las patas de las abejas y avispas para ser trasportadas al nido, las de Berberomeloe majalis necesitan buscar el nido de forma activa. Ya en estado adulto es exclusivamente fitófaga.

https://guadarramistas.com/2015/05/01/berberomeloe-majalis/


Meloe proscarabaeus, Meloe violaceus y Meloe brevicollis, enlaces

Meloe violaceus

https://johnwalters.co.uk/research/oil-beetle-identification.php

https://johnwalters.co.uk/research/oil-beetles.php




Peltigera praetextata



Lasallia pustulata




Macrilepiota procera
varios tamaños



Macrolepiota procera



Euphorbia rigida y 
Umbelicus rupestris



Dryopteris filix-mas



Sanguisorba minor



Artemisia spp.



Paisaje de la jornada



Encina (Quercus ilex)



Coscoja (Quercus coccifera)




Coprinellus micaceus a la izqda.
A la dcha. sin identificar




Listado de especies y géneros identificados


Leñosas

Quercus pyrenaica

Quercus ilex

Quercus coccifera

Juglans regia

Viburnum opulus


Angiospermas

Umbelicus rupestris

Euphorbia rigida

Sanguisorba minor

Artemisia spp.


Helechos

Dryopteris filix-mas


Líquenes

Lasallia pustulata

Peltigera praetextata

Xanthoparmelia conspersa


Hongos

Macrolepiota procera

Trametes versicolor

Phellinus igniarius


Insectos

Meloe autumnalis

Andricus coronatus

Andricus dentimitratus

Forficula auricularia














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