sábado, 26 de septiembre de 2026

Naturaleza en mi terraza

Vanessa atalanta sobre Picea abies
25/09/26

Por suerte puedo reservar un par de días al mes para salir al campo.

Viviendo en una ciudad como Madrid, es una necesidad para alguien que estaba habituado a tener el campo a escasos minutos andando durante su infancia y adolescencia.

Si no son unas buenas caminatas por las montañas del Sistema Central durante el invierno y la primavera, me aventuro unos días a Picos de Europa y Pirineos en verano. Y el resto del tiempo voy a ver aves a los sitios más cercanos: Parque Regional del Suroeste, Damiel y Navaseca, Lagunas del Oso, Río Manzanares o incluso Villafáfila.

Pero el afán naturalista lo tengo más a menudo en mis paseos por la ciudad, como visitando El Retiro, el Parque del Oeste, el corredor de El Pardo, la Dehesa de la Villa, la Dehesa del Príncipe y otras zonas verdes de Madrid.

Y también dentro de casa, donde cualquier insecto que se cuele, revolotee o muera en el plafón de la luz de la cocina es objeto de mi interés y clasificación.

Tórtolas turcas

Tengo la dicha de residir en un piso con terraza, y la he poblado de plantas desde hace años. Las tórtolas turcas, las palomas domésticas, los gorriones comunes, y hasta papamoscas, verderones comunes, colirrojos tizones y mosquiteros suelen dejarse caer por ella para beber o comerse brotes y bayas que crecen.

Cada vez hay menos vencejos en los cielos de los meses cálidos, pero los insectos son más numerosos en la terraza, quizá porque riego a diario y mantengo el lugar más fresco y frondoso que el resto de áridas terrazas que usan sólo para celebrar fiestas y tender la ropa.

Recibo habitualmente estos días la visita de la perniciosa Cacyreus marshalli o mariposa del geranio, pequeña, con un dibujo grisáceo veteado cuando está posada, y una pequeña protuberancia en cada ala posterior, una plaga para geranios y pelagornios, y presente en España desde los años 80.

Mosca tigre ♀ (Eristalinus taeniops)
sobre Mentha suaveolens 

Los saltícidos son comunes, y ya no veo arañas cangrejo (Thomisus onustus). Ahora hay más avispas comunes (Vespula vulgaris) mordisqueando las maderas de la celosía, tábanos y, últimamente, moscas tigre (Eristalinus taeniops).

Esas moscas que se visten de abejas, se identifican muy bien por sus grandes ojos rayados, separados por una ancha franja los de las hembras y juntos en la parte de arriba los de los machos. Durante una mañana una hembra estuvo libando de la flores de una Mentha suaveolens que tengo junto a otras especies de menta.

Por la terraza circulan unas diminutas hormigas rubias, tal vez se trate de la hormiga faraón (Monomorium pharaonis), aunque miden apenas un milímetro, y debajo de las jardineras pululan cochinillas de humedad (Porcellionides pruinosus). Todos esos insectos y crustáceos se encuentran controlados por las numerosas salamanquesas (Tarentola mauritanica) de todos los tamaños, que en ocasiones han llegado a entrar en casa sus crías.

Galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola)
sobre Parthenocissus quinquefolia

En el interior de la vivienda tenemos pececillos de plata (Lepisma saccharina), galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola), moscas de drenaje (Clogmia albipunctata) y, en algunas ocasiones, cucaracha alemana (Blatella germanica) y la araña violinista (Loxoceles rufescens), chinches de bosque,  crisopas verdes y mosquitos chupa-sangre, sin determinar.

En las cajas de mi colección de mariposas tropicales he encontrado gusanos de los museos (Anthrenus spp.) que tuve que atajar con porciones de antipolillas, descartado ya el uso de paraformaldehído en tabletas que utilizaba hace ya bastantes años y que no se vende por ser altamente cancerígeno e irritante.

Chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis)

Hoy he recibido la visita en la cocina de un chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis), una especie invasora norteamericana que está en España desde 2003, al menos, y que en 2020 ya constituía una plaga para los pinos. Como ejemplo, hay zonas donde el 50% de los pinos piñoneros se han visto gravemente afectados. Es la primera vez que veo esta especie.

Se diferencia de otros chinches por tener un 4 invertido en cada uno de sus hemiélitros, debajo de los cuáles hay un patrón negro y amarillo para intimidar (aposematismo), para aparentar ser una avispa, y las tibias traseras están ensanchadas, 

Leptoglossus occidentalis, Madrid, 2026

Las largas horas de estudio y de trabajo rutinario dan para la procrastinación y la observación, en un pasatiempo tan útil o inútil como cualquier otro, pero que me ofrece el conocimiento del mundo, para maravillarme de lo variado y complejo que es, y recordar que debemos protegerlos de nuestra indiferencia y capacidad de destrucción.

Más información sobre el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis):

https://www.forestales.net/revistas/articulos/752/completo/32_esp_chinche_pdf.pdf 















No hay comentarios: