viernes, 8 de noviembre de 2013

La basura en Madrid, un problema desde siempre

Parque infantil en Tetuán
La limpieza viaria, una responsabilidad de todos

El asunto de la falta de limpieza de Madrid no es nuevo, viene de muy atrás, diríamos que es atávico, consustancial a la misma naturaleza de la ciudad.

El chabolismo en los años 70 alcanzó su apogeo. Por todas partes de la periferia de la ciudad podían verse infraviviendas, especialmente en la carretera de Andalucía, donde compartían vecindad con los cementerios de coches. Esa bofetada visual a la dignidad de las personas que sufrían el chabolismo hacía más indignos a quienes permitían el hacinamiento, la miseria, las enfermedades, el analfabetismo, …
Paseo de La Dirección

Hoy, sin embargo, ya en democracia, la situación no ha mejorado demasiado. El poblado de Pitis seguía encogiéndonos el corazón hasta pasado el 2000, a los que por ferrocarril accedíamos a la capital de España desde las ciudades norteñas, mucho más limpias, ordenadas y civilizadas.

Calle Algodonales
El Paseo de la Dirección es una de las vergüenzas madrileñas más sangrantes, junto al infierno de La Cañada Real, donde espectros y malvados malviven y malmueren al margen del control de un estado al que le importan muy poco las personas y la nación misma.

Zona deportiva, Villaamil
Cualquiera que haya salido un poco a ver países de nuestro entrono económico y político se dará cuenta de la repugnante realidad a la que me refiero. Mientras verdaderos analfabetos funcionales nos gobiernan, porque no son capaces de vivir de un trabajo que hayan conseguido por sus méritos, otras personas más capaces se ven abocadas a amontonarse en descampados, esperando un rescate que no llega, pendientes del calor, del frío, del hambre, de las enfermedades.
Inmediaciones oficinas en Suanzes

No es verdad que para que unos vivan deben morir otros, se trata de que los que engordan como puercos no se coman la comida de los demás.

Calle Pez
No creeré en que esto es una democracia hasta que cada madrileño, cada español, tenga una vivienda digna, un trabajo digno, una sanidad digna, … Todo lo demás (partidos, autonomías, “libertades”, …) son distracciones para justificar la explotación de unas personas por otras personas.




Puente sobre la M-30

Almendro
Quinta de los Molinos

Estanque
Quinta de los Molinos
Cenicero vaciado en El Pardo

Zona deportiva, zona Villaamil

Plaza San Ildefonso,
Malasaña

Nota:

Todas la fotografías han sido tomadas fuera de los períodos de huelga de limpieza, constituyendo un documento sobre la limpieza real de la ciudad de Madrid.










jueves, 7 de noviembre de 2013

La huelga de basuras de Madrid, noviembre 2013

Puerta del Sol, Madrid. Huelga de basuras nov 2013
Una imagen del Madrid de hoy

Madrid es el centro político y económico de España, un espejo donde se miran otras ciudades españolas, tanto para envidiar como para consolarse con su día a día.

También es un destino para los inversores, para ejecutivos extranjeros y para cientos de miles de turistas, muchos de los cuáles jamás volverán a pisar una ciudad española por sus circunstancias personales, ... pero también porque se les han quitado las ganas.

Calle Montera
Desde que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón abandonaron la política madrileña, muchas cosas han pasado en Madrid. Para empezar ocuparon sus puestos dos políticos de perfil bajísimo, uno por su carisma negativo: Ignacio González–ni siquiera es fácil recordar un nombre que se confunde con el de su opositor Tomás Gómez y al que se le parece físicamente- y la otra por lo incapacitada que está para ocupar una alcaldía como la de Madrid, Ana Botella.

Acción de piquetes
La realidad manda, y la penosa realidad del Metro de Madrid, con sus escaleras mecánicas a medio funcionar para -posiblemente- ahorrar electricidad, la crisis con la tragedia del Madrid Arena, Eurovegas y el fiasco de los Juegos Olímpicos, han dejado a la ciudad de Madrid convertida en un lugar incómodo, inseguro, sucio y sin un futuro esperanzador.

Ahora se le une a ésto la huelga indefinida de los trabajadores del sector de la limpieza y jardinería del Ayuntamiento de Madrid, llamados a una huelga indefinida como protesta por el anuncio del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 1.143 trabajadores. Además de que las empresas concesionarias tienen previsto la reducción de un 43% del salario para al resto de la plantilla.

Acción de piquetes
en Cibeles
Madrid se está convirtiendo en un lugar inhóspito para vivir, por obra y gracia de unos gestores inútiles y perjudiciales, más preocupados por engordar sus cuentas bancarias personales que por dar servicio a los madrileños, les hayan votado o no. Pero también por la insolidaridad de los trabajadores.

Contemplar la Puerta del Sol -centro neurálgico del Estado y de la nación misma- plagada de vendedores ambulantes de imitaciones, rodeados de papeluchos, basura y chifladores de juguetes volantes ... es todo un espectáculo como para pasar la escoba sobre todos ellos y sobre los gobiernos municipal y regional del PP. Y todo esto delante de la sede del gobierno regional y ante la costosísima sede del ayuntamiento, un regalito envenenado del Gallardón más megalómano e irreal.


Aledaños de Sol
La imagen hoy de Madrid es de espanto, de un lugar del tercer mundo, con inversiones en pavimentos y plazas carísimas, pero con un ineficaz servicio de limpieza que hace que todo lo demás no merezca la pena. Y lo que es peor, nos mortifica a diario con toneladas de mierda de perro, contenedores sucios y papeleras llenas, que deberían costarle a estos gestores de pacotilla no sólo sus puestos sino una querella por responsabilidades incumplidas.


Puerta del Sol, 6 de noviembre

Calle Montera, 6 de noviembre
Aledaños de Sol, 6 de noviembre

Puerta del Sol, a diario

Calle La Sal, a diario

Starbucks en Callao, a diario












viernes, 11 de octubre de 2013

Maltrato tecnológico


PhONe kILLeR

Caso 1


Confieso que soy un maltratador de móviles. Comencé por accidente: vestido de traje en un retrete de la empresa, me giré hacia el lavabo y mi Motorola ultracojonudo de dos cámaras salió disparado, tocó tabla y encesté en la taza. Afortunadamente ya había tirado de la cadena. Lo rescaté y estuvo en un bote con arroz una buena temporada. No resucitó.


Caso 2

A un Samsung de tapa lo tuneé en los chinos y me quedó espectacular. Estaba con Orange de tarjeta y se me acababa el saldo enseguida: pagaba y no me comunicaba. Perdí una oportunidad con una pava pechugona que me gustaba, así que le retorcí el pescuezo. Hoy, ambas partes reposan en un cementerio de móviles con todas mis víctimas.



Caso 3

Pero lo más cruel fue recibir una llamada de intimidación de mi exmujer en mi Sony Ericsson nuevo y molón. Me cabreé y lancé el móvil contra el salpicadero, rompiendo la pantalla digital del coche. Estaba en un garaje y de desesperación me dejé ir para atrás... me fostié con una columna y le preparé un bollo de la hojtia. Me puse como loco y lo trituré con las tenazas de mis manos meseteñas mientras me apartaba la puta corbata. Sólo jodí la tapa trasera pero pensé que me lo había cargado. Resucitó en forma de llamada, así que lo cogí y con todas mis fuerzas lo golpeé varias veces contra el suelo del coche como si fuera a escardar patatas. El muy joputa dejó de respirar.


Caso 4

Mi querido Nokia Express me dejó una noche abandonado en el metro. Se escapó de mi bolsillo mientras yo estaba sentado, esperando ser adoptado por alguien más cariñoso. Se fue con todos mis amigos, las tías que me gustaban, mis proyectos, grabaciones y fotos. Ahora vive en casa de alguien y sufro por ello. Por la noche oigo a veces llamadas fantasmas que me incomodan.

Hoy convivo con un HTC negro que está cuadrao, al que exprimo tanto como a mi cerebro. Lo mimo, le limpio la pantalla, le acaricio las esquinas ... pero él sabe que tiene que serme fiel ... si no quiere acabar como los otros.



Notas

Los nombres utilizados en esta narración no son ficticios, aunque se han omitido los apellidos por respeto a sus familiares. Excepto en el caso del Nokia, por haberse escabullido y para que se sepa.

Actualmente estoy sometido a un programa de rehabilitación con autoterapia descontracturante, para convivir sin conflicto con las nuevas tecnologías, y mis aparatos me adoran. Por si acaso, no me he vuelto a casar.












domingo, 6 de octubre de 2013

Crítica a Gravity, de Alfonso Cuarón.

Sandra Bullock en Gravity (2013)
La epopeya de una mujer astronauta 

La lanzadera espacial Explorer ha salido a reparar el telescopio Hubble. Es el vuelo ST-157, comandado por el veterano Matt Kowalski, y en el que la novata astronauta Ryan Stone es la encargada técnica de la misión.

Les acompañan Thomas, Dasari y Evans, que apenas salen en la película. George Clooney (Kowalski) y Sandra Bullock (Stone) son los protagonistas absolutos de esta cinta de acción y suspense  que ha dejado alelados de entusiasmo a los críticos y a otros, simplemente, nos ha gustado.

Todo transcurre normalmente: Ryan repara el Hubble en el exterior y Matt bromea mientras da vueltas alrededor de la lanzadera con una mochila propulsora. Repentinamente reciben de Houston una llamada de advertencia para que se refugien en la nave: un misil ruso ha destruido un satélite espía obsoleto de la misma nacionalidad y sus restos han provocado un desastre en cadena. Varios satélites de otros países han sido destruidos por la basura espacial generada y sus fragmentos se desplazan a miles de kilómetros por hora directamente hacia ellos.

Reparando el telescopio Hubble
Pierden la comunicación con la tierra y no les da tiempo de refugiarse. La basura espacial les impacta, como una metralla gigantesca y letal. El Explorer queda inservible, hay varios muertos.

Ryan y Matt quedan separados de la nave y vagan por el espacio en búsqueda de La Estación Espacial Internacional y dos naves Soyuz rusas que están acopladas a la misma. Desgraciadamente una de ellas está inservible y deben acercarse hasta la otra, su única salvación.

La aventura espacial de Matt y Ryan tiene similitudes con Misión a Marte (2000) en la cuál los astronautas se quedan indefensos en el espacio exterior, sin una nave que les sirva de refugio y un astronauta se sacrifica por el resto. También con Alien, pues es una escultural astronauta en ropa interior la protagonista y tiene miedo, un miedo atroz, sólo que esta vez Sandra Bullock no suda lo más mínimo.

La Estación Espacial Internacional y las Soyuz
Hay incendios, escotillas, angustias por la falta de oxígeno y un extintor usado a modo de propulsor. La gravedad cero es la que da título a la película y la contrapone a la gravedad de la Tierra en los planos finales, de tintes tan emocionantes como 2001, Una odisea en el espacio.

Otras fuentes de las que bebe Alfonso Cuarón es El planeta de los simios (1967), en la escena cuando cae la cápsula al agua, sólo que el director mejicano finaliza su película como empieza aquélla.

La película es excelente por la belleza de su fotografía, porque las explosiones no se oyen en el espacio, aunque sí que podemos oír el angustioso y magistral jadeo de la astronauta que se cree morir. Sentimos su bisoñez, su fragilidad, su humanidad. Pues todos los espectadores somos legos como astronautas. Clooney, en cambio, está en su papel de siempre, tan dinámico, intemporal y artificioso como de costumbre. No me imagino ni al más experto de los astronautas quedarse tan campante ante la tragedia que experimenta, a no ser que esté fumado o la hipoxia le haya jugado una mala pasada.

Lo mejor: los planos de la destrucción en el vacío de la naves y la interpretación de Bullock.

Lo peor: el incombustible e insufrible Clooney, que no se calla ni en el espacio.

Imprescindible como película de astronautas, muy bella y muy bien documentada. Ha consagrado a Alfonso Cuarón como uno de los grandes de hoy en día.



Nota

En la gala de los Oscar de 2014, Gravity obtuvo siete galardones (mejor director, mejor montaje, mejor fotografía, mejor banda sonora original, mejor mezcla de sonido, mejor montaje de sonido y mejores efectos visuales) .


Enlaces

Otra crítica a "Gravity"

Misión a Marte (2000). Brian de Palma













domingo, 29 de septiembre de 2013

La mejor oferta para este fin de semana: Tornatore


Intrigas y estafas de la senectud

Las películas de ambiente inglés tienen unas características muy definidas y estereotipadas, y también muy truculentas, en cuanto a la morbosidad de sus planteamientos.

“La mejor oferta”, de Giuseppe Tornatore no es una película inglesa, ni está rodada en Inglaterra. Tampoco es inglés su protagonista, el repugnante capitán Barbossa de “Piratas del Caribe”, que interpreta el australiano Geoffrey Rush. Pero sí que sobrecoge por la crueldad y dramatismo con el que castiga la vida a su protagonista, y en esto sí que es muy inglesa.


“La migliore offerta” no es un título original apropiado para una película llena de ardides y artificios. Nunca hubiera ido a verla con semejante carencia de tirón en su título. Tal vez lo hubiera hecho sólo por ver de qué va la nueva de Tornatore o para deleitarme con el formidable Rush en acción. Y sin embargo me enganché y disfruté hasta el final.


Sylvia Hoeks
La holandesa Sylvia Hoeks (Claire) es mona, pero en su papel de trastornada mental no impacta más que cualquier otra modelo insulsa de rostro simétrico y armonioso. Tal vez porque si tiene algún trastorno es el de ser una falsa escritora y una delincuente. Creo que el director se ha confundido con la elección de la actriz, cuya presencia no se diferencia demasiado de los retratos que colecciona Virgil Oldman, el protagonista. Peor aún, es muy inferior a todos ellos.


El Sr. Oldman es un remedo moderno de El Coleccionista de William Wyler, pues su poder económico le permite llevar a cabo los planes de seducir enfermizamente a una mujer joven, encerradas en ambos casos entre cuatro paredes. Rush dignifica el personaje de un famoso y ruin subastador de arte inglés, tan atildado que usa guantes para no entrar en contacto con la gente, quizá un producto de su fobia social.


Otra película inglesa que no es desconocida para Tornatore es La Huella (The Sleuth), de Joseph Mankievicz, con la que tiene muchas similitudes. Así, Rush hace un papel similar en un entorno de la clase alta como el del exquisito Andrew Wyke (Lawrence Olivier); pero es que también Robert (Jim Sturgess, este sí que es inglés) se presta a los juegos y trucos –con autómata de por medio- para imitar toscamente al Milo Tindle (Michael Caine) de la magistral película de 1972 de ambiente italo-inglés.

Jim Sturgess 
Donald Sutherland se pasea como un espectro viviente por la escena, porque su mejor interpretación es el abrazo traicionero que le da a su “amigo” Virgil, que lo ha humillado despreciando su pintura durante años. Y, la verdad, eso es muy poco.


La película simula unos personajes ingleses con supuestas características inglesas: un victorianismo decadente y sórdido, pero inocente e inerme ante la avaricia, frivolidad y depravación sexual de la sociedad “inglesa” moderna.

Los exteriores son italianos, el palacio es italiano –ningún palacio británico podría acercarse ni de lejos a la estética sublime e intemporal de las fachadas de las casonas italianas- … pero el fascinado Tornatore recurre al exotismo de Praga como Mankievicz hizo que Andrew Wyke tuviera una amante finlandesa.

Demasiadas similitudes como para considerar a “La mejor oferta” una obra maestra o -simplemente- una gran película. El filme se va desinflando a medida que se acerca el final del metraje, que es excesivamente largo y prolijo en explicaciones, que ni falta que hacen.

Con respecto de la enana idiot savant que aparece de manera recurrente y misteriosa ¡¡Joder, cuánto me recuerda a la Tangina de Poltergeist, al Raymond de Rain man y hasta a los muñecos vivos de J. F. Sebastian de Blade Runner!!


Tangina. Poltergeist

Raymond. Rain man

J. F. Sebastian. Blade Runner


Y es que hay que ver menos cine e inventar más, señores directores. Y aún así, me dejó boquiabierto.


Comentarios














El Gymage, una terraza de verano para este otoño

El Gymage es un logro singular de un emprendedor visionario. En su proyecto inicial se preveían una piscina en el ático y dos teatros, pero se ha quedado todo en un gimnasio y una terraza de las más chic de Madrid.


Me enteré por causalidad, pues alguien me invitó a un intercambio de idiomas y decidí darme una vuelta por allí a ver qué se cocía.


La entrada está en obras y uno se imagina un espacio destartalado, como de okupas de pelas. La escalera es de hierro soldado, y no hay un solo ascensor que funcione, por lo que se necesita estar en forma para llegar hasta arriba sin resoplar.

Una vez que llegamos todo cambia: una terraza espectacular con extranjeras regordetas bien monas, gays clasicones y un público underground civilizado del barrio que se dejan servir por atentas camareras. Puedes elegir entre tumbarte en unos outdoor chaise lounges blancos, en taburetes y hasta en el suelo, junto a cubos luminosos sobre una hierba artificial que da el cante, pero que por la noche parece otra cosa.


Y es que ver a la vez la torre del edificio de Telefónica, un trocito de la  Gran Vía y la plaza de los antiguos Cines Luna, todo esto a la altura del campanario de una iglesia antigua,  no tiene precio, o al menos no más de los 3 euros que cuesta una cerveza.

Ha sido una de las sorpresas de un agosto esperanzador para la hostelería en Madrid, que se ha lanzado a la creatividad para no sucumbir en esta crisis, que acabará asesinando las barras más tradicionales y relegando a las menos innovadoras. Es una cuestión de luces.

Los antiguos consumidores de clase media, transformados hoy en subproletariado, también tienen aquí su espacio. Se trata sólo de no beber tanto y conversar más.


Precios

El tercio de cerveza con papelito negro 
que cubre el gollete a 3 euros, 
y el vino blanco de Rueda a 2’90. 
No está nada mal.





Gymage Lounge Resort











sábado, 28 de septiembre de 2013

Madrid tarde y noche. El Kike Keller

Camarero con kilt
 Salidas por Madrid

Madrid es una ciudad que despierta entusiasmos entre nacionales y extranjeros. Hay incluso algunos madrileños a los que les pirra Madrid, y también madrileñas, pero no me refiero a esta clase de salidas.

Esto va de Madrid de tarde y noche. 

El Kike Keller es un sitio que conocí para impresionar especialmente a mis amigas artistas. Suelo explorar sitios por Malasaña y me desvié un poco para tomar una cerveza con un amigo que vive en la misma calle.

Antes de llegar vi unos diseños con chatarra y bombillas que me dejaron boquiabierto. Había visto diseños parecidos, pero con un acabado tosco, como de taller mecánico ... En cambio éstos tenian un acabado tan pulido que eran sin duda obra de algún diseñador varón y de probable origen argentino ;-P.

Al entrar encontré un templo de objetos raros en gris metal, en cristal de bombilla, un avión de juguete, ... cosas raras e inútiles todas, pero muy bellas.

No dejé pasar más de una semana cuando volví. Y hubo una tercera vez, esta vez para dejar estupefacta a una diseñadora por lo singular del espacio. Ha habido más veces, con otras personas escogidas, y a todas les ha encantado también sacar del armario nevera unas buenas cervezas.

El número π (Pi)
A la cuarta me puse junto al taburete de césped peludo, y me decanté por una cerveza manchega turbia de gusto exquisito por su simplicidad y suave amargor ... por 5 euros, que me hicieron tambalearme ... Aún así, el disfrute pausado del bebedizo, el espacio, la compañía y el descubrimiento del número π (Pi) en su culo habían merecido la pena.


Kike Keller

Situado en la Corredera Baja de San Pablo 17, Madrid