martes, 8 de mayo de 2018

Valores ambientales del curso medio del río Manzanares

Bellísima ribera del Manzanares a su paso por El Pardo,
hábitat de fringílidos
De El Pardo a Madrid
28/04/2018

Son incontables las veces que he ido a ver pájaros a la ribera del Manzanares a su paso por El Pardo, lo que se conoce actualmente como Corredor ambiental del Manzanares. Siempre el mismo recorrido: subiendo el río desde el azud hasta la presa por la margen derecha, pasando Mingorrubio, y vuelta a El Pardo. 

Otras veces cruzaba el río por un puente peatonal de cemento con altos pilotes para ir por la margen izquierda, donde está la alambrada del Monte de El Pardo. En esa zona contemplaba las encinas, los fresnos desmochados, los buitres leonados y negros, los gamos y los ciervos de más allá de la alambrada y los pájaros más escondedizos del bosque galería, incluso un águila imperial.


Remanso del Manzanares,
excelente para la observación de aves
También puede observar mis tres primeros –y únicos hasta la fecha- blaps lusitanica, enormes e interesantísimos escarabajos. Sin embargo la modificación brutal de la margen derecha, convertida en una explanada para domingueros vociferantes y ensuciadores, con plantaciones muy frágiles, talas antiecológicas y movimientos de tierras ha hecho que hoy decidiera ir en sentido contrario, es decir, hacia Madrid.

La presión humana ha forzado a los rálidos a escapar a otros lugares. Antes era frecuente ver garzas reales, pollas de agua y alguna garceta común entre la vegetación de sus marjales del centro del río, y también el salto de numerosos peces. Hoy apenas el interés de esa zona estriba en ver al cisne solitario que es testigo mudo del descalabro y ecocidio que se ha cometido es esa zona por parte de las instituciones madrileñas y del Estado.

La puntilla la ha puesto la mierda de puente que han instalado en medio de la playa donde nos podíamos bañar, en un ejercicio de estulticia premeditada que sonroja, y los destrozos de canalización del río a su salida por el aliviadero de la presa, que antes era una buena zona para ver fringílidos abrevando.


Tiendas ocupadas por inmigrantes
bajo el puente de El Pardo
Un nuevo recorrido

Con el corazón compugido y la mente revuelta de ver las actuaciones de tanto imbécil votado por los ciudadanos, decidí empezar a caminar debajo del puente de la carretera que lleva al Cristo del Pardo, en la margen izquierda, bajando el río, y en dirección a Madrid.

Debajo del puente hay dos tiendas de campaña llenas de hombres extranjeros, de los que nadie se ocupa y que son una obstrucción para el caminante, un foco de suciedad y una flagrante ilegalidad de la que las instituciones no se ocupan. 

Justo al lado hay un ponzoñoso desagüe que da mal olor a toda la zona, en otro ejemplo de dejadez municipal. A pocos metros fue donde empecé a observar un grupo de picogordos, un martín pescador volando a media altura sobre el río, un mirlo común macho cantando en un posadero, palomas torcaces en abundancia, urracas, un reducido y ruidoso grupo de cotorras argentinas y una enorme actividad cantarina. Me sobrevoló varias veces un buitre leonado en vuelo bajo, que a buen seguro también lo haría sobre el palacio de El Pardo.


Azulones en El Pardo
En un remanso, una pareja de extrañamente confiados azulones, se acercaba. Detrás una lavandera blanca estaba posada en un exiguo tocón sobre el agua, de apenas 30 cm de profundidad. Más allá, unos picogordos tomaban un baño, y comenzaron a aparecer algún jilguero, verdecillos y unos pocos pinzones.

En las ramas, se sucedían unos mosquiteros de patas claras sin identificar y al menos dos ruiseñores que cantaron como nunca los había escuchado, ni siquiera en mis guías sonoras, fue espectacular.



Lirio azul (Iris germanica)
Ribera del Manzanares
Por esa zona abundan los lirios azules (Iris germanica) en los taludes de la orilla del pueblo y los fresnos. Por allí crucé el río hacia la margen izquierda sobre un arbolillo caído. En la otra orilla hay olmos, tal vez de especie siberiana, grandes chopos muy dañados por los vendavales recientes y pasados, cubiertos de hongos coriáceos y muchos ailantos jóvenes invasores sobre los que hay que actuar eliminándolos antes de que pasen al interior del monte de encinas.

Más allá, pasada la altura del antiguo Regimiento de Transmisiones, una garza real se espanta de mi presencia y alza el vuelo desde los carrizos. Cerca de un talud con agujeros circulares excavados y sobre la alambrada del Monte de El Pardo, identifiqué al menos 4 preciosos abejarucos. Una garceta común de pies amarillos también salta, y otra más allá, ya en la zona cercana a las piscinas. 
Lirios azul (Iris germanica)
Ribera del Manzanares

Más adelante, en la confluencia con una gran desembocadura por la derecha de casi nula profundidad y enormes barreras antifauna, vi sobre un tronco un pico picapinos, y todavía más cerca de Madrid escuché los chillidos inconfundibles del pito real, que nunca había visto ni oído en mis decenas de visitas al Manzanares. 

Crucé el río por un vado estrecho y profundo para pasar hacia la orilla izquierda en sentido de la corriente, pero de no más de unos decepcionantes 70 cm, más o menos por medio muslo. Me lo había pensado mucho por creer que tendría que nadar y mojar el equipo, pero no fue necesario. Ayudado de una gruesa rama tanteé el fondo arenoso por si tuviera barro aprisionador, como en zonas más atrás o el cauce fuera demasiado profundo como para no poder hacerlo desvestido simplemente de cintura para abajo.


Barrera fluvial antifauna en el arroyo de la Trofa,
afluente por la derecha del Manzanares.
La corriente era fuerte debido a que el paso era estrecho, pero sin riesgo de desequilibrio si pesas 80 kilos con equipo. Una vez en el otro lado quise caminar descalzo sobre el camino de zahorra pinchosa, pero me fue imposible hacer más de 200 m.

Retomé la espesura de la ribera ya calzado para ver si sorprendía a alguna garza, y entre algunos escaramujos de púas de dientes de perro, espinos albares y acacias de tres espinas, las sempiternas zarzas de gruesos aguijones me atrapaban entre sus dolorosas púas en las piernas y brazos, y me frenaban en seco cuando me lazaban el cuello desnudo, a punto de desgarrármelo.


Yesqueros (Fomes fomentarius) sobre
tronco de chopo (Populus nigra)
Si las evitaba o las cortaba con un golpe seco de mi pequeño cuchillo lapón, a veces me sorprendía un lacerante arponazo en el cuero cabelludo de una acacia asilvestrada que no había visto en el fragor de mi lucha contra la selva impenetrable del bosque galería.

Arrimándome a las alambradas de mi izquierda podía pasar por el estrecho pasillo transitable a duras penas. Así haría unos dos o tres kilómetros, hasta llegar a los viaductos de la M30, pensando escurrirme entre ellos y salir a la carretera para poder coger un transporte público: intento fallido, estaba todo vallado, por lo que es imposible bajar andando por el río Manzanares hacia Madrid a través de la margen izquierda.

Realmente no se trata de un corredor, sino de un encajonamiento del río con alambradas, al que apenas se le deja zona aluvial ni de expansión de la vegetación, y las administraciones aprovechan para destrozar partes para ajardinarlas, en vez de crear zonas verdes atractivas para sus jodidos votantes.


Bosquete de ailantos en expansión,
El Plan PIMA no funciona, esto no es China
Especies de aves observadas

Tórtola turca (Streptopelia decaocto), Paloma torcaz (Columba palumbus), Petirrojo (Erithacus rubecula), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Mirlo común (Turdus merula), Mosquitero (Phylloscopus spp.), Carbonero común (Parus major), Estornino negro (Sturnus unicolor), Gorrión común (Passer domesticus) sobre árbol en el río, Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Verdecillo (Serinus serinus), Jilguero (Carduelis carduelis), Picogordo (Coccothraustes coccothraustes), Pito real (Picus viridis), Pico picapicos (Dendrocopos major), Abejaruco (Merops apiaster), Garza real (Ardea cinerea), Garceta común (Egretta garzetta), Cisne común (Cygnus olor) escapado, Ánade real (Anas platyrhynchos), Lavandera blanca (Motacilla alba), Cotorra argentina (Myiopsitta monachus), Buitre leonado (Gyps fulvus).


Chopos desmochados por las tormentas.
Corredor ambiental del Manzanares
Especies de plantas observadas

Encina (Quercus ilex ballota), Fresno (Fraxinus angustifolia), Álamo negro (Populus nigra), Ailanto (Ailanthus altissima), Arce negundo (Acer negundo), Acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos), Zarzamora (Rubus spp.), Espino albar (Crataegus monogyna), Rosal silvestre (Rosa canina), Lirio azul (Iris germanica), Ortigas (Urtica spp.). Es notoria la ausencia de alisos y álamos blancos. Tampoco he visto otras quercíneas.

Especies de hongos

Yesquero (Fomes fomentarius).




Inonotus hispidus sobre chopo
Identificación probable


Inonotus hispidus sobre chopo
Identificación probable



Enlaces

Destrozo fluvial en El Pardo

Destrozo fluvial en El Pardo 2

Lirio azul (Iris germanica)

Inonotus hispidus

Ejecución del Proyecto de restauración fluvial del río Manzanares en el Pardo