lunes, 28 de septiembre de 2026

LA LAGUNA DEL SOTO DE LAS JUNTAS DESDE EL CAMPILLO

La laguna de El Campillo desde los
farallones de Rivas Vaciamadrid

RESUMEN 26/09/26

Recorrido subiendo los farallones yesíferos de la laguna de El Campillo y ruta hacia la Laguna de las Juntas bordeando el río Jarama.

Sobre los cantilles yesíferos pude ver milano real y una cogujada sin determinar, correteando por un camino reseco. Desde arriba, en la laguna de El Campillo, pude ver tarros canelos, garceta, posiblemente común, cisne mudo, fochas comunes, gansos del Nilo, palomas torcaces, cormoranes grandes y otras anátidas, difíciles de identificar en la distancia con unos prismáticos de 10x42 aumentos.

En la Laguna del Soto de las Juntas: ánades reales, zampullines comunes, con su característica librea castaña, mirlo común y polla de agua.


La laguna de El Porcal desde los
farallones de Rivas Vaciamadrid

El busca de la laguna del Soto de las Juntas

En mi afán de abarcar y conocer más lagunas del Parque Regional del Sureste, esa gran superficie llena de residuos humanos, escasamente cuidada y sin vigilancia de ningún tipo, logré alcanzar la laguna del Soto de las Juntas, después de que Google maps me perdiera en la ribera del Manzanares y me restregara entre desechos humanos junto al río Jarama, bajo varios puentes.

Primero, desde los cantiles de Rivas Vaciamadrid, oteé el horizonte, buscando una perspectiva y vi la gran laguna de El Porcal, confundiéndola con la del Soto de las Juntas, más pequeña y recóndita, y situada entre la horquilla que forman el Jarama y el Manzanares, bastante caudaloso aquí, a pesar de ser primeros de otoño y estar a 33º C, y no llover desde hace bastantes semanas.


Camino por los cantiles

Desde los cantiles vi una cogujada, sin atreverme a determinar cuál, milano real, y abajo, en la laguna de El Campillo, tarros canelos (+4), cisne mudo (1), garceta común (2), cormoranes grandes (+6), gansos del Nilo (3), fochas comunes (2) y palomas torcaces (+3).


Características geológicas y botánicas de los cantiles

Ascendiendo por el camino polvoriento que lleva a la parte alta del cantil, tenemos dos gratas sorpresas. Una es una planta en la que no había reparado antes, la otra es el sustrato sobre la que se asienta.

Barrilla (Salsola vermiculata)

La salsola o barrilla (Salsola vermiculata) es un elemento vegetal muy característico e importante del ecosistema de los cortados y cantiles yesíferos del Parque Regional del Sureste.

Está perfectamente adaptada a las duras condiciones de los suelos ricos en yesos y sales de los cortados del río Jarama. Sus hojas son pequeñas y carnosas para almacenar agua y resistir la sequía. Lo que parecen llamativas flores rosadas o fucsias son en realidad los frutos maduros, que cuentan con unas alas membranosas dilatadas de colores para facilitar que el viento disperse sus semillas por la estepa.

El nombre de almajo de jaboneros dado a esta planta se debe a que antiguamente se quemaba para obtener cenizas ricas en sosa (carbonato sódico), esenciales para la fabricación artesanal de jabón y vidrio.


Cristales de yeso, cantiles de Rivas Vaciamadrid

La imagen de la izquierda muestra una formación de cristales de yeso, el mineral más emblemático de los cantiles de Rivas Vaciamadrid, fotografiado en la zona de la laguna de El Campillo.

Esta disposición masiva de cristales entrelazados y alargados es muy característica de la geología del sureste de la Comunidad de Madrid, originada durante el Mioceno, hace unos 15 millones de años, tras la evaporación de antiguos lagos salinos interiores, en una época muy seca y árida.

En este entorno es muy común encontrar yeso con formas laminares y agregados aciculares. Estos cristales se desarrollan con maclas típicas conocidas popularmente como "puntas de flecha" o "puntas de lanza" debido a su perfil afilado y geométrico.

Durante el Mioceno, el centro de la Península Ibérica no drenaba al océano Atlántico. La actual cuenca de Madrid funcionaba como un enorme lago o mar interior cerrado (cuenca endorreica) rodeado por sistemas montañosos como el Sistema Central. El clima de aquella época en la región era sumamente cálido y árido, y las aguas que bajaban de las montañas arrastraban grandes cantidades de sales disueltas, principalmente sulfato de calcio (CaSO₄). Esta sal inorgánica se conoce en su forma hidratada como yeso.

Muestra de cristales de yeso de Rivas Vaciamadrid
Al no tener salida al mar, el agua se evaporaba de manera masiva, lo que provocó que el sulfato de calcio se concentrara y precipitara en forma de cristales de yeso en el fondo del lago. 

Este proceso se repitió de manera ininterrumpida durante millones de años, dando origen a colosales capas y depósitos evaporíticos masivos que en algunas zonas del sureste madrileño alcanzan hasta los 100 metros de profundidad.

El yeso espejuelo o macrocristalino (Lapis specularis) es una variedad de sulfato de calcio hidratado que forma cristales grandes, transparentes y fácilmente exfoliables en láminas delgadas.


Las otras plantas de los cantiles de Rivas Vaciamadrid

En la parte alta hay algunas retamas comunes (Retama sphaerocarpa); almendros resecos repoblados, ya con almendras; algunos pinos; cañahejas (Ferula communis), un par de sabinas albares (Juniperus thurifera) y algunas encinas, espinos negros (Rhamnus lycioides) y cornicabras (Pistacia terebinthus) de repoblación.


Cornicabra
(Pistacia terebinthus)

Sabina albar
(Juniperus thurifera)


Salsola
(Salsola vermiculata)


Espino negro
(Rhammus lycioides)


Retama común
(Retama sphaerocarpa)



Cañaheja
(Ferula communis)


Desde El Campillo, hay que
atravesar el viaducto del metro

Caminando hacia la laguna del Soto de las Juntas

El recorrido hacia la laguna de las Juntas desde la laguna de El Campillo me llevó primero erróneamente sobre el abandonado puente de Arganda, una construcción de hierro sobre la antigua carretera N-III, para retroceder y seguir la valla de la línea de metro en superficie, sobre un camino adoquinado.

Es un trasiego penoso, un espectáculo de la degradación humana en medio de la pujante Comunidad de Madrid, un pliegue lleno de roña, con restos de pernoctas miserables, basuras de todo tipo, heces, construcciones efímeras pintarrajeadas, colchones manchados y sillas rotas: toda una manifestación de la desidia, la incapacidad e inmoralidad del Partido Popular, que gobierna la Comunidad de Madrid desde 1995, es decir, hace nada menos que 31 años.

Antiguo puente sobre la N-III

El caso es todavía más sangrante en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, donde la izquierda gobierna desde 1987, incluyendo al PSOE, Izquierda Unida y una coalición con ecologistas, es decir, desde hace 39 años. Eso quiere decir que una gran parte de los habitantes de este municipio de 100.000 habitantes y un presupuesto de 157 millones de euros en 2026 no ha conocido otra cosa que la basura, por lo que deben de estar más que acostumbrados a que se acumule en sus zonas de ocio y no exigen limpieza alguna a su consistorio.

Zigzagueando entre construcciones y puentes, finalmente llego al aparcamiento del Parque Regional del Sureste, y a la derecha hay como una especie de castillete de cemento, con cuatro torrecillas, diseñado por un limitado, que está en estado ruinoso y vandalizado, y que nadie se encarga de pulverizar, ofendiendo a cualquier sentido de la vista que no sea el de la estética nativa y la de los despachos de los responsables de este despropósito.

La siguientes fotos son una pequeña muestra del descorazonador, nauseabundo y detestable estado en el que se encuentra el camino, que pasa por debajo de varios puentes que salvar el río Jarama.



Colchones y restos de pernoctas,
el recorrido se realiza bajo el puente



Puente con restos de vandalismo, pintadas y
desperdicios



Escombros y restos de tiendas de asentamientos
de personas sin hogar





Construcción vandalizada, con restos de
haber sido usada como vivienda



Aparcamiento del Soto de las Juntas,
inicio del recorrido para esta laguna

Un coche VTC trajo a un perdido cliente andaluz que me llamaba a voces mientras yo intentaba averiguar con prismáticos sobre la identidad de un pájaro, y me incomodaba tanto que no le hice caso hasta que lo tuve encima y no pude pasar de él.

Se ve que su desperación por buscar un lugar concreto que no encontraba en Rivas -el lejano "Oeste" madrileño-, primó sobre su escasa educación hacia mi silencio y mi actividad. Se había perdido, porque hay que ser de aquí para orientarse en esta jungla de carreteras, caminos y lagunas.

La cartelería se me mostró insuficiente y enseguida me perdí yo también, girando a la derecha por un claro en el que se adivinaba uno de los ríos, el Manzanares en este caso, y que me lleva hasta los restos de un álamo negro de unos 100 años, el Chopo de Don Sergio, que empieza a estar rodeado de invasores ailantos, algo que les trae sin cuidado a los regidores de este Parque Regional.

Cartel explicativo, el único decente de la zona

El paso por zonas de repoblación de olmos y rodeado de álamos blancos bastante altos pero jóvenes aún, sin camino visible, me indica que ese no es el camino. 

Visualizo a la izquierda uno de los pocos carteles del recorrido y me enfilo de nuevo por el camino, que me lleva a una bifurcación: a la izquierda, 60 metros más allá, un camino cortado por desprendimientos en el camino, debido a las inundaciones de hace ya un año. A la derecha, el camino lleva hasta el primero de los observatorios de aves, que por aquí deben de pensar que son refugios contra las inclemencias y ocultamientos para querencias personales, pintarrajeados de expresiones políticas pero sin ningún indicador de para qué está puesta allí esa construcción de madera. Enfrente en la orilla, un pequeño tope de madera bastante deteriorado lo llaman embarcadero en lo mapas, vamos algo así como llamar sección de bisutería de EL Corte Inglés al top manta de la puerta del Sol.

Laguna del Soto de las Juntas, 
desde el antiguo embarcadero

La visión es, sin embargo, mágica, como la de un pequeño lago natural, cubiertas completamente de vegetación sus riberas, con aguas estancadas y algo eutrofizadas. Una mezcla entre la laguna desde donde surgía la Dama del Lago portando la espada Excalibur, el entorno de la pequeña laguna del bosque finlandés de Rascafría y el recodo de un gran río de la cuenca tropical del Amazonas. Buscaré el calamón allí. Es una visión sobrecogedora. Alcanzaré también el segundo observatorio si la vegetación que ahora cubre el camino desbaratado y hundido me lo permite.

A pesar de estar apenas 10 minutos de contemplación, pude ver una pareja de zampullín común, otra de azulones y otra de polla de agua, y grandes zambullidas o aleteos de peces que imagino de colosales dimensiones, que podrían ser carpas o lucios.

Camino cortado al segundo observatorio

Un asustado mirlo común macho cruzó la laguna volando de parte a parte.

Actualmente no se puede pescar en la laguna del Soto de las Juntas. En el Parque Regional del Sureste sólo se puede hacerlo en las de El Campillo, El Raso y laguna de Las Madres. En esta última se requiere licencia de pesca y pagar un canon para usar los puestos de pesca, lo cuáles tienen numerosas quejas por el deterioro y la basura que se encuentra en sus márgenes. No conozco aún la zona, pero por lo que he visto en El Raso y El Campillo, me temo que es la repugnante y vergonzosa realidad. ¿Realmente a la gente de por aquí le gusta retozar entre la mierda?



Primer observatorio de aves en la laguna de Las Juntas.
Muy deteriorado por el vandalismo y la falta de mantenimiento.



Enlaces

Laguna del Soto de Las Juntas

Lagunas de la Presa del Henares

Lagunas del El Porcal

Parque Regional del Sureste

El antiguo puente de Arganda











sábado, 26 de septiembre de 2026

Naturaleza en mi terraza

Vanessa atalanta sobre Picea abies
25/09/26

Por suerte puedo reservar un par de días al mes para salir al campo.

Viviendo en una ciudad como Madrid, es una necesidad para alguien que estaba habituado a tener el campo a escasos minutos andando durante su infancia y adolescencia.

Si no son unas buenas caminatas por las montañas del Sistema Central durante el invierno y la primavera, me aventuro unos días a Picos de Europa y Pirineos en verano. Y el resto del tiempo voy a ver aves a los sitios más cercanos: Parque Regional del Suroeste, Damiel y Navaseca, Lagunas del Oso, Río Manzanares o incluso Villafáfila.

Pero el afán naturalista lo tengo más a menudo en mis paseos por la ciudad, como visitando El Retiro, el Parque del Oeste, el corredor de El Pardo, la Dehesa de la Villa, la Dehesa del Príncipe y otras zonas verdes de Madrid.

Y también dentro de casa, donde cualquier insecto que se cuele, revolotee o muera en el plafón de la luz de la cocina es objeto de mi interés y clasificación.

Tórtolas turcas

Tengo la dicha de residir en un piso con terraza, y la he poblado de plantas desde hace años. Las tórtolas turcas, las palomas domésticas, los gorriones comunes, y hasta papamoscas, verderones comunes, colirrojos tizones y mosquiteros suelen dejarse caer por ella para beber o comerse brotes y bayas que crecen.

Cada vez hay menos vencejos en los cielos de los meses cálidos, pero los insectos son más numerosos en la terraza, quizá porque riego a diario y mantengo el lugar más fresco y frondoso que el resto de áridas terrazas que usan sólo para celebrar fiestas y tender la ropa.

Recibo habitualmente estos días la visita de la perniciosa Cacyreus marshalli o mariposa del geranio, pequeña, con un dibujo grisáceo veteado cuando está posada, y una pequeña protuberancia en cada ala posterior, una plaga para geranios y pelagornios, y presente en España desde los años 80.

Mosca tigre ♀ (Eristalinus taeniops)
sobre Mentha suaveolens 

Los saltícidos (Pseudeuophrys lanigera) son comunes, y ya no veo arañas cangrejo (Thomisus onustus). Ahora hay más avispas comunes (Vespula vulgaris) mordisqueando las maderas de la celosía, tábanos y, últimamente, moscas tigre (Eristalinus taeniops).

Esas moscas que se visten de abejas, se identifican muy bien por sus grandes ojos rayados, separados por una ancha franja los de las hembras y juntos en la parte de arriba los de los machos. Durante una mañana una hembra estuvo libando de la flores de una Mentha suaveolens que tengo junto a otras especies de menta.

Por la terraza circulan unas diminutas hormigas rubias, tal vez se trate de la hormiga faraón (Monomorium pharaonis), aunque miden apenas un milímetro, y debajo de las jardineras pululan cochinillas de humedad (Porcellionides pruinosus). Todos esos insectos y crustáceos se encuentran controlados por las numerosas salamanquesas (Tarentola mauritanica) de todos los tamaños, que en ocasiones han llegado a entrar en casa sus crías.

Galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola)
sobre Parthenocissus quinquefolia

En el interior de la vivienda tenemos pececillos de plata (Lepisma saccharina), galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola), moscas de drenaje (Clogmia albipunctata) y, en algunas ocasiones, cucaracha alemana (Blatella germanica) y la araña violinista (Loxoceles rufescens), chinches de bosque,  crisopas verdes y mosquitos chupa-sangre, sin determinar.

En las cajas de mi colección de mariposas tropicales he encontrado gusanos de los museos (Anthrenus spp.) que tuve que atajar con porciones de antipolillas, descartado ya el uso de paraformaldehído en tabletas que utilizaba hace ya bastantes años y que no se vende por ser altamente cancerígeno e irritante.

Chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis)

Hoy he recibido la visita en la cocina de un chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis), una especie invasora norteamericana que está en España desde 2003, al menos, y que en 2020 ya constituía una plaga para los pinos. Como ejemplo, hay zonas donde el 50% de los pinos piñoneros se han visto gravemente afectados. Es la primera vez que veo esta especie.

Se diferencia de otros chinches por tener un 4 invertido en cada uno de sus hemiélitros, debajo de los cuáles hay un patrón negro y amarillo para intimidar (aposematismo), para aparentar ser una avispa, y las tibias traseras están ensanchadas, 

Leptoglossus occidentalis, Madrid, 2026

Las largas horas de estudio y de trabajo rutinario dan para la procrastinación y la observación, en un pasatiempo tan útil o inútil como cualquier otro, pero que me ofrece el conocimiento del mundo, para maravillarme de lo variado y complejo que es, y recordar que debemos protegerlos de nuestra indiferencia y capacidad de destrucción.

Más información sobre el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis):

https://www.forestales.net/revistas/articulos/752/completo/32_esp_chinche_pdf.pdf


Polilla del jazmín
(
Palpita vitrealis)?

Durante la noche siguiente, a eso de la 12, atraída por la luz entró una polilla del jazmín (Palpita vitrealis), denominada anteriormente Glyphodes pyloalis y Palpita unionalis. La clasificación es dudosa, y la he realizado por exclusión. Mide 15 mm. de ancho en la posición de la foto, por 10 mm. de la cabeza al extremo de las alas.

Ahora ya mis geranios y pelargonios tienen su depredador: la mariposa del geranio (Cacyreus marshalli). Mi picea el suyo: el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis). Los bonsais de olmo de Siberia el correspondiente: galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola) y hasta el jazmín también: la polilla del jazmín (Palpita vitrealis).



Polilla del jazmín
(
Palpita vitrealis)?


Esta especie afecta a jazmines y olivos. Las larvas jóvenes de la polilla del jazmín raspan la epidermis inferior de las hojas y dejan intacta la capa superior, lo que forma manchas translúcidas o manchitas de color café o gris.

Los daños no suelen ser graves en árboles adultos, pero provocan daños importantes en plantas jóvenes, viveros, injertos y olivares intensivos al retrasar el crecimiento de las plantas.


Pseudeuophrys lanigera ♂, Madrid











martes, 22 de septiembre de 2026

Buscando la laguna del Soto de las Juntas

Entrada al Parque Regional del Sureste
Pista de cemento hacia el arroyo Culebro

20/09/2026
Parque Regional del Sureste

Para poder llegar a la laguna del Soto de Las Juntueas, Google Maps es la peor opción. Desde plaza de Castilla traza un recorrido de una hora que te lleva hasta una depuradora, y luego pasa por un puente sobre el arroyo Culebro, que tiene el caudal de un río pequeño y cierta cobertura vegetal.

Recorres una pista de cemento muy ancha y luego una de tierra durante varios kilómetros, atravesando un enorme secarral cubierto de retamas, dejando a lo lejos, a la izquierda, un gran basurero sobre un cerro plano, con excavadoras y cientos de cigüeñas posadas y girando en círculos en el cielo.

Casi llegando a la laguna, te encuentras con un camino a la derecha con el acceso cortado por una cadena. Es imposible pasar con el coche, con Rivas Vaciamadrid en frente y a la vista, es una verdadera frustración.

Dejar el coche allí y seguir andando no me pareció una buena opción, teniendo en cuenta lo abandonado del lugar y la cercanía de la Cañada Real, un pliegue lleno de roña y delincuencia, el grano más purulento de la Comunidad de Madrid.


Varias especies sobre afloramiento en la laguna El Campillo


Cambio de destino: Laguna de El Campillo

Dimos la vuelta con el coche por el mismo camino y decidimos ir a la muy conocida laguna de El Campillo. 

Aparcamos el vehículo en las últimas urbanizaciones de Rivas Vaciamadrid.

La camino habilitado para circuvalarla discurre cercado, a la derecha de la vía del ferrocarril de Arganda, y se encuentra lleno de basura y con un observatorio de aves que se ha convertido en una choza de pernoctas y un basurero improvisado. Margaritas a los cerdos.

La autocrítica y las actitudes cívicas no parecen virtudes de muchos de los habitantes y visitantes de por aquí. Que se autoexcluya el que se considere excepción a esta regla.

Basura en un observatorio

Es tal la cantidad de mierda que esta vez me negué a usar la bolsa que llevo siempre para recoger pequeños restos que afean y contaminan el paisaje. No habría ni dónde tirarla, porque el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid o la Comunidad de Madrid han retirado las pocas papeleras que había, colgando de los árboles los usuarios grandes bolsas, a modo de papelera, que nadie recogerá.

Y a los voluntarios "ecologistas" ni se les ve ni se les espera. Aída Castillejo Parrilla, la alcadesa de este ayuntamiento, es de una coalición de partidos izquierdistas, como Izquierda Unida, Más Madrid y Verdes EQUO, lo que hace más sangrante la inacción en este paraje por parte de los regidores municipales.

Tampoco había nadie observando aves, una afición cada vez menos frecuente en Madrid, envejecidos o fenecidos ya los pioneros naturalistas que se motivaron cuando Rodríguez de la Fuente salía en la televisión. Tan solo pescadores, que suelen dejar numerosos restos de sus actividades porque no quieren llevárselos a sus casas.


Tarros canelos, ganso del Nilo y ánade friso en eclipse.

Ahora nos centraremos en la observación

Un poco más adelante se encuentran lugares mejores para la observación de las aves, tapadas nuestras figuras por eucaliptos, álamos y almeces, donde la laguna se estrecha y hay algunos afloramientos del terreno, puntos mínimos de vegetación emergida y algunos troncos salientes.

Desde la orilla, con unos Monarch 10x42, pude observar a unas decenas de metros, y oculto tras los chopos, cormoranes grandes, somormujos lavancos haciendo un nido fuera de època, tarros canelos, focha común, polla de agua, cisne mudo, ánade friso, pato cuchara, ánades reales, ganso del Nilo, garza real y garceta común, además de tortugas de Florida, sin precisar especie, toda una sorpresa porque nunca había visto tantas especies de aves juntas en esa laguna.

Cormorán grande, gansos del Nilo, somormujos lavancos y tarros canelos.
Se ven también anátidas sin identificar.

Y el avistamiento del cisne me recuerda a los dos que había en El Pardo, hace ya unos años y posiblemente escapados de un estanque.

La vegetación es frondosa y de repoblación, no faltando los tarayes.

Al final de la laguna se encuentra una explanada de arenas y gravas sobre la que crecen estramonio y arrancamoños, con un canal estrecho que desagua en la laguna y que puede que venga del Jarama. Este canal es de unos dos metros de ancho por 20 cm de profundidad y está cubierto vegetación parecida a las lentejas de agua. Por debajo se ve el movimiento de algunos anuros.

Corriente que conecta la laguna
En esta zona hay una construcción de cemento a la que el agua ha socavado los cimientos. A continuación, se entra en una parte más elevada, con un bosquete de pino carrasco, y después está el centro de interpretación, muy dañado por la inundación según noticias publicadas.

Avanzando por el camino podemos ver, a través de algunos claros, un ramal del impetuoso Jarama, sin aves visibles. Y casi al final del camino nos encontramos con un socavón enorme en extensión, que nos indica que el río disgregó las margas de los bordes de la laguna, compuestas por arenas y cantos rodados.

La presencia de estas margas yesíferas en el subsuelo y en las paredes de los cantiles aporta una alta mineralización y salinidad al agua de la laguna a través de las filtraciones freáticas.

Dimensión de la rotura de la laguna El Campillo

El agua fluye de la laguna al río, aportando sus características, la contaminación acumulada, su falta de oxígeno, sus quelonios y sus peces exóticos, sin que ni a la Comunidad de Madrid ni al Ayuntamiento de Rivas les importe.

Tan solo han puesto unos carteles para indicar el peligro de caminar por allí, pero ya ni existen papeleras ni mantenimiento alguno, a pesar de la gran afluencia de visitantes.

La gente ha construido un puente con las vallas metálicas que la Administración puso para que no se pudiera transitar y unos tablones de madera, salvando la pequeña corriente generada de la laguna hacia el río.

Esto nos indica que quieren seguir disfrutando del lugar, a pesar de que los poderes públicos no restauran el camino.

Basura acumulada junto a la laguna

La basura se acumula en bolsas que los visitantes dejan allí, con la esperanza de que la Administración se las lleve. Otra vez, como en las lagunas de Velilla de San Antonio, la inacción en una zona ecológica protegida y la acción de los visitantes deterioran el paisaje.

Esta es la prueba del fracaso de la Comunidad de Madrid, con el Partido Popular con mayoría absoluta, en la gestión y protección del medio ambiente madrileño y su falta de agilidad administrativa para paliar los efectos de las catástrofes naturales.

Completando ya la vuelta completa a la laguna, vi la posibilidad de acceder a la laguna de las Juntas pasando por debajo de la vía del metro y de la autovía de Valencia, evitando toda la vuelta citada al principio del este artículo.

Salvamos una jornada de aves con algunos avistamientos interesantes, esperando que lleguen las lluvias de este otoño que ya comienza astronómicamente.



Listado de especies

AVES

Ánades frisos, Tarro canelo, ganso del Nilo,
somormujos lavancos y cormorán grande

-Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

-Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

-Tarro canelo (Tadorna ferruginea)

-Focha común (Fulica atra)

-Polla de agua/gallineta común (Gallinula chloropus)

-Cisne mudo/cisne vulgar (Cygnus olor)

-Ánade friso (Mareca strepera)

-Pato cuchara/cuchara común (Spatula clypeata)




Garceta común y tarros canelos

-Ánade real / Ánade azulón 
(Anas platyrhynchos)

-Ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca)

-Garza real (Ardea cinerea)

-Garceta común (Egretta garzetta)

-Urraca (Pica pica)

-Paloma bravía/doméstica (Columba livia)




OTROS ANIMALES

-Tortuga de Florida (Trachemys spp.)



Estramonio

PLANTAS

-Tarayes (Tamarix spp.)

-Pino carrasco (Pinus halepensis)

-Almez (Celtis australis)

-Eucalipto

-Álamo (Populus spp.)

-Álamo negro (Populus nigra)



Bardana o arrancamoños

-Escaramujo (Rosa canina)

-Retama (Retama sphaerocarpa)

-Estramonio (Datura stramonium)

-Arrancamoños o bardana (Xanthium strumarium)

-Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium)


NOTAS EN PRENSA

El desbordamiento del río Jarama rompió la mota de contención de la Laguna del Campillo en Rivas-Vaciamadrid el 12 de marzo de 2025, debido a las fuertes lluvias.

Rotura principal: El río Jarama rompió el terreno que lo separaba de la laguna, provocando una subida de más de tres metros en el nivel del agua. 

Daños en el centro: El Centro de Educación Ambiental (CEA) El Campillo quedó anegado y con graves daños, por lo que permanece cerrado permanentemente en su sede física y ha pasado a un programa itinerante.

Pepinillo del Diablo

Nuevas crecidas: El entorno volvió a sufrir inundaciones adicionales a principios de febrero de 2026 por nuevos temporales de lluvia.

Rutas cortadas: La ruta circular de unos 5 kilómetros está impracticable y rota en varios tramos, con fuerte corriente en la zona de comunicación abierta entre el río y la laguna. Las autoridades piden evitar la zona por peligro extremo.

https://www.diarioderivas.es/modificacion-restauracion-laguna-del-campillo/

El río Jarama, a su paso por Rivas Vaciamadrid, ha sufrido dos crecidas en los últimos años: la primera en marzo de 2025 y la segunda en febrero de 2026. El agua ha cambiado uno de los paisajes más emblemáticos del municipio y ha obligado a reformular las obras de restauración de la laguna de El Campillo que ya se encontraban en marcha. La Comunidad de Madrid retomó los trabajos el pasado 6 de abril con diversos cambios respecto al proyecto original.

Cuando los técnicos pudieron evaluar los daños, se encontraron con que el cauce del río había quedado desviado de forma natural en episodios de caudal medio-alto. En dichas situaciones, el Jarama pasa desde entonces a través de la propia laguna.


Laguna del Soto de las Juntas (Rivas Vaciamadrid) y desembocadura del río Manzanares en el río Jarama (Parque Regional del Sureste, Comunidad de Madrid).

Acceso desde Madrid: Carretera de Valencia (A3/E901), salida 19, primera salida a la derecha (señal de la Escuela de Protección Civil) y, a pocos metros, camino a la izquierda que lleva a la explanada de un aparcamiento no vigilado.



Laguna de El Campillo y Soto de las Juntas