sábado, 26 de septiembre de 2026

Naturaleza en mi terraza

Vanessa atalanta sobre Picea abies
25/09/26

Por suerte puedo reservar un par de días al mes para salir al campo.

Viviendo en una ciudad como Madrid, es una necesidad para alguien que estaba habituado a tener el campo a escasos minutos andando durante su infancia y adolescencia.

Si no son unas buenas caminatas por las montañas del Sistema Central durante el invierno y la primavera, me aventuro unos días a Picos de Europa y Pirineos en verano. Y el resto del tiempo voy a ver aves a los sitios más cercanos: Parque Regional del Suroeste, Damiel y Navaseca, Lagunas del Oso, Río Manzanares o incluso Villafáfila.

Pero el afán naturalista lo tengo más a menudo en mis paseos por la ciudad, como visitando El Retiro, el Parque del Oeste, el corredor de El Pardo, la Dehesa de la Villa, la Dehesa del Príncipe y otras zonas verdes de Madrid.

Y también dentro de casa, donde cualquier insecto que se cuele, revolotee o muera en el plafón de la luz de la cocina es objeto de mi interés y clasificación.

Tórtolas turcas

Tengo la dicha de residir en un piso con terraza, y la he poblado de plantas desde hace años. Las tórtolas turcas, las palomas domésticas, los gorriones comunes, y hasta papamoscas, verderones comunes, colirrojos tizones y mosquiteros suelen dejarse caer por ella para beber o comerse brotes y bayas que crecen.

Cada vez hay menos vencejos en los cielos de los meses cálidos, pero los insectos son más numerosos en la terraza, quizá porque riego a diario y mantengo el lugar más fresco y frondoso que el resto de áridas terrazas que usan sólo para celebrar fiestas y tender la ropa.

Recibo habitualmente estos días la visita de la perniciosa Cacyreus marshalli o mariposa del geranio, pequeña, con un dibujo grisáceo veteado cuando está posada, y una pequeña protuberancia en cada ala posterior, una plaga para geranios y pelagornios, y presente en España desde los años 80.

Mosca tigre ♀ (Eristalinus taeniops)
sobre Mentha suaveolens 

Los saltícidos son comunes, y ya no veo arañas cangrejo (Thomisus onustus). Ahora hay más avispas comunes (Vespula vulgaris) mordisqueando las maderas de la celosía, tábanos y, últimamente, moscas tigre (Eristalinus taeniops).

Esas moscas que se visten de abejas, se identifican muy bien por sus grandes ojos rayados, separados por una ancha franja los de las hembras y juntos en la parte de arriba los de los machos. Durante una mañana una hembra estuvo libando de la flores de una Mentha suaveolens que tengo junto a otras especies de menta.

Por la terraza circulan unas diminutas hormigas rubias, tal vez se trate de la hormiga faraón (Monomorium pharaonis), aunque miden apenas un milímetro, y debajo de las jardineras pululan cochinillas de humedad (Porcellionides pruinosus). Todos esos insectos y crustáceos se encuentran controlados por las numerosas salamanquesas (Tarentola mauritanica) de todos los tamaños, que en ocasiones han llegado a entrar en casa sus crías.

Galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola)
sobre Parthenocissus quinquefolia

En el interior de la vivienda tenemos pececillos de plata (Lepisma saccharina), galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola), moscas de drenaje (Clogmia albipunctata) y, en algunas ocasiones, cucaracha alemana (Blatella germanica) y la araña violinista (Loxoceles rufescens), chinches de bosque,  crisopas verdes y mosquitos chupa-sangre, sin determinar.

En las cajas de mi colección de mariposas tropicales he encontrado gusanos de los museos (Anthrenus spp.) que tuve que atajar con porciones de antipolillas, descartado ya el uso de paraformaldehído en tabletas que utilizaba hace ya bastantes años y que no se vende por ser altamente cancerígeno e irritante.

Chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis)

Hoy he recibido la visita en la cocina de un chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis), una especie invasora norteamericana que está en España desde 2003, al menos, y que en 2020 ya constituía una plaga para los pinos. Como ejemplo, hay zonas donde el 50% de los pinos piñoneros se han visto gravemente afectados. Es la primera vez que veo esta especie.

Se diferencia de otros chinches por tener un 4 invertido en cada uno de sus hemiélitros, debajo de los cuáles hay un patrón negro y amarillo para intimidar (aposematismo), para aparentar ser una avispa, y las tibias traseras están ensanchadas, 

Leptoglossus occidentalis, Madrid, 2026

Las largas horas de estudio y de trabajo rutinario dan para la procrastinación y la observación, en un pasatiempo tan útil o inútil como cualquier otro, pero que me ofrece el conocimiento del mundo, para maravillarme de lo variado y complejo que es, y recordar que debemos protegerlos de nuestra indiferencia y capacidad de destrucción.

Más información sobre el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis):

https://www.forestales.net/revistas/articulos/752/completo/32_esp_chinche_pdf.pdf


Polilla del jazmín
(
Palpita vitrealis)?

Durante la noche siguiente, a eso de la 12, atraída por la luz entró una polilla del jazmín (Palpita vitrealis), denominada anteriormente Glyphodes pyloalis y Palpita unionalis. La clasificación es dudosa, y la he realizado por exclusión. Mide 15 mm. de ancho en la posición de la foto, por 10 mm. de la cabeza al extremo de las alas.

Ahora ya mis geranios y pelargonios tienen su depredador: la mariposa del geranio (Cacyreus marshalli). Mi picea el suyo: el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis). Los bonsais de olmo de Siberia el correspondiente: galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola) y hasta el jazmín también: la polilla del jazmín (Palpita vitrealis).



Polilla del jazmín
(
Palpita vitrealis)?


Esta especie afecta a jazmines y olivos. Las larvas jóvenes de la polilla del jazmín raspan la epidermis inferior de las hojas y dejan intacta la capa superior, lo que forma manchas translúcidas o manchitas de color café o gris.

Los daños no suelen ser graves en árboles adultos, pero provocan daños importantes en plantas jóvenes, viveros, injertos y olivares intensivos al retrasar el crecimiento de las plantas.












martes, 22 de septiembre de 2026

Buscando la laguna del Soto de las Juntas

Entrada al Parque Regional del Sureste
Pista de cemento hacia el arroyo Culebro

20/09/2026
Parque Regional del Sureste

Para poder llegar a la laguna del Soto de Las Juntueas, Google Maps es la peor opción. Desde plaza de Castilla traza un recorrido de una hora que te lleva hasta una depuradora, y luego pasa por un puente sobre el arroyo Culebro, que tiene el caudal de un río pequeño y cierta cobertura vegetal.

Recorres una pista de cemento muy ancha y luego una de tierra durante varios kilómetros, atravesando un enorme secarral cubierto de retamas, dejando a lo lejos, a la izquierda, un gran basurero sobre un cerro plano, con excavadoras y cientos de cigüeñas posadas y girando en círculos en el cielo.

Casi llegando a la laguna, te encuentras con un camino a la derecha con el acceso cortado por una cadena. Es imposible pasar con el coche, con Rivas Vaciamadrid en frente y a la vista, es una verdadera frustración.

Dejar el coche allí y seguir andando no me pareció una buena opción, teniendo en cuenta lo abandonado del lugar y la cercanía de la Cañada Real, un pliegue lleno de roña y delincuencia, el grano más purulento de la Comunidad de Madrid.


Varias especies sobre afloramiento en la laguna El Campillo


Cambio de destino: Laguna de El Campillo

Dimos la vuelta con el coche por el mismo camino y decidimos ir a la muy conocida laguna de El Campillo. 

Aparcamos el vehículo en las últimas urbanizaciones de Rivas Vaciamadrid.

La camino habilitado para circuvalarla discurre cercado, a la derecha de la vía del ferrocarril de Arganda, y se encuentra lleno de basura y con un observatorio de aves que se ha convertido en una choza de pernoctas y un basurero improvisado. Margaritas a los cerdos.

La autocrítica y las actitudes cívicas no parecen virtudes de muchos de los habitantes y visitantes de por aquí. Que se autoexcluya el que se considere excepción a esta regla.

Basura en un observatorio

Es tal la cantidad de mierda que esta vez me negué a usar la bolsa que llevo siempre para recoger pequeños restos que afean y contaminan el paisaje. No habría ni dónde tirarla, porque el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid o la Comunidad de Madrid han retirado las pocas papeleras que había, colgando de los árboles los usuarios grandes bolsas, a modo de papelera, que nadie recogerá.

Y a los voluntarios "ecologistas" ni se les ve ni se les espera. Aída Castillejo Parrilla, la alcadesa de este ayuntamiento, es de una coalición de partidos izquierdistas, como Izquierda Unida, Más Madrid y Verdes EQUO, lo que hace más sangrante la inacción en este paraje por parte de los regidores municipales.

Tampoco había nadie observando aves, una afición cada vez menos frecuente en Madrid, envejecidos o fenecidos ya los pioneros naturalistas que se motivaron cuando Rodríguez de la Fuente salía en la televisión. Tan solo pescadores, que suelen dejar numerosos restos de sus actividades porque no quieren llevárselos a sus casas.


Tarros canelos, ganso del Nilo y ánade friso en eclipse.

Ahora nos centraremos en la observación

Un poco más adelante se encuentran lugares mejores para la observación de las aves, tapadas nuestras figuras por eucaliptos, álamos y almeces, donde la laguna se estrecha y hay algunos afloramientos del terreno, puntos mínimos de vegetación emergida y algunos troncos salientes.

Desde la orilla, con unos Monarch 10x42, pude observar a unas decenas de metros, y oculto tras los chopos, cormoranes grandes, somormujos lavancos haciendo un nido fuera de època, tarros canelos, focha común, polla de agua, cisne mudo, ánade friso, pato cuchara, ánades reales, ganso del Nilo, garza real y garceta común, además de tortugas de Florida, sin precisar especie, toda una sorpresa porque nunca había visto tantas especies de aves juntas en esa laguna.

Cormorán grande, gansos del Nilo, somormujos lavancos y tarros canelos.
Se ven también anátidas sin identificar.

Y el avistamiento del cisne me recuerda a los dos que había en El Pardo, hace ya unos años y posiblemente escapados de un estanque.

La vegetación es frondosa y de repoblación, no faltando los tarayes.

Al final de la laguna se encuentra una explanada de arenas y gravas sobre la que crecen estramonio y arrancamoños, con un canal estrecho que desagua en la laguna y que puede que venga del Jarama. Este canal es de unos dos metros de ancho por 20 cm de profundidad y está cubierto vegetación parecida a las lentejas de agua. Por debajo se ve el movimiento de algunos anuros.

Corriente que conecta la laguna
En esta zona hay una construcción de cemento a la que el agua ha socavado los cimientos. A continuación, se entra en una parte más elevada, con un bosquete de pino carrasco, y después está el centro de interpretación, muy dañado por la inundación según noticias publicadas.

Avanzando por el camino podemos ver, a través de algunos claros, un ramal del impetuoso Jarama, sin aves visibles. Y casi al final del camino nos encontramos con un socavón enorme en extensión, que nos indica que el río disgregó las margas de los bordes de la laguna, compuestas por arenas y cantos rodados.

La presencia de estas margas yesíferas en el subsuelo y en las paredes de los cantiles aporta una alta mineralización y salinidad al agua de la laguna a través de las filtraciones freáticas.

Dimensión de la rotura de la laguna El Campillo

El agua fluye de la laguna al río, aportando sus características, la contaminación acumulada, su falta de oxígeno, sus quelonios y sus peces exóticos, sin que ni a la Comunidad de Madrid ni al Ayuntamiento de Rivas les importe.

Tan solo han puesto unos carteles para indicar el peligro de caminar por allí, pero ya ni existen papeleras ni mantenimiento alguno, a pesar de la gran afluencia de visitantes.

La gente ha construido un puente con las vallas metálicas que la Administración puso para que no se pudiera transitar y unos tablones de madera, salvando la pequeña corriente generada de la laguna hacia el río.

Esto nos indica que quieren seguir disfrutando del lugar, a pesar de que los poderes públicos no restauran el camino.

Basura acumulada junto a la laguna

La basura se acumula en bolsas que los visitantes dejan allí, con la esperanza de que la Administración se las lleve. Otra vez, como en las lagunas de Velilla de San Antonio, la inacción en una zona ecológica protegida y la acción de los visitantes deterioran el paisaje.

Esta es la prueba del fracaso de la Comunidad de Madrid, con el Partido Popular con mayoría absoluta, en la gestión y protección del medio ambiente madrileño y su falta de agilidad administrativa para paliar los efectos de las catástrofes naturales.

Completando ya la vuelta completa a la laguna, vi la posibilidad de acceder a la laguna de las Juntas pasando por debajo de la vía del metro y de la autovía de Valencia, evitando toda la vuelta citada al principio del este artículo.

Salvamos una jornada de aves con algunos avistamientos interesantes, esperando que lleguen las lluvias de este otoño que ya comienza astronómicamente.



Listado de especies

AVES

Ánades frisos, Tarro canelo, ganso del Nilo,
somormujos lavancos y cormorán grande

-Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

-Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

-Tarro canelo (Tadorna ferruginea)

-Focha común (Fulica atra)

-Polla de agua/gallineta común (Gallinula chloropus)

-Cisne mudo/cisne vulgar (Cygnus olor)

-Ánade friso (Mareca strepera)

-Pato cuchara/cuchara común (Spatula clypeata)




Garceta común y tarros canelos

-Ánade real / Ánade azulón 
(Anas platyrhynchos)

-Ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca)

-Garza real (Ardea cinerea)

-Garceta común (Egretta garzetta)

-Urraca (Pica pica)

-Paloma bravía/doméstica (Columba livia)




OTROS ANIMALES

-Tortuga de Florida (Trachemys spp.)



Estramonio

PLANTAS

-Tarayes (Tamarix spp.)

-Pino carrasco (Pinus halepensis)

-Almez (Celtis australis)

-Eucalipto

-Álamo (Populus spp.)

-Álamo negro (Populus nigra)



Bardana o arrancamoños

-Escaramujo (Rosa canina)

-Retama (Retama sphaerocarpa)

-Estramonio (Datura stramonium)

-Arrancamoños o bardana (Xanthium strumarium)

-Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium)


NOTAS EN PRENSA

El desbordamiento del río Jarama rompió la mota de contención de la Laguna del Campillo en Rivas-Vaciamadrid el 12 de marzo de 2025, debido a las fuertes lluvias.

Rotura principal: El río Jarama rompió el terreno que lo separaba de la laguna, provocando una subida de más de tres metros en el nivel del agua. 

Daños en el centro: El Centro de Educación Ambiental (CEA) El Campillo quedó anegado y con graves daños, por lo que permanece cerrado permanentemente en su sede física y ha pasado a un programa itinerante.

Pepinillo del Diablo

Nuevas crecidas: El entorno volvió a sufrir inundaciones adicionales a principios de febrero de 2026 por nuevos temporales de lluvia.

Rutas cortadas: La ruta circular de unos 5 kilómetros está impracticable y rota en varios tramos, con fuerte corriente en la zona de comunicación abierta entre el río y la laguna. Las autoridades piden evitar la zona por peligro extremo.

https://www.diarioderivas.es/modificacion-restauracion-laguna-del-campillo/

El río Jarama, a su paso por Rivas Vaciamadrid, ha sufrido dos crecidas en los últimos años: la primera en marzo de 2025 y la segunda en febrero de 2026. El agua ha cambiado uno de los paisajes más emblemáticos del municipio y ha obligado a reformular las obras de restauración de la laguna de El Campillo que ya se encontraban en marcha. La Comunidad de Madrid retomó los trabajos el pasado 6 de abril con diversos cambios respecto al proyecto original.

Cuando los técnicos pudieron evaluar los daños, se encontraron con que el cauce del río había quedado desviado de forma natural en episodios de caudal medio-alto. En dichas situaciones, el Jarama pasa desde entonces a través de la propia laguna.


Laguna del Soto de las Juntas (Rivas Vaciamadrid) y desembocadura del río Manzanares en el río Jarama (Parque Regional del Sureste, Comunidad de Madrid).

Acceso desde Madrid: Carretera de Valencia (A3/E901), salida 19, primera salida a la derecha (señal de la Escuela de Protección Civil) y, a pocos metros, camino a la izquierda que lleva a la explanada de un aparcamiento no vigilado.



Laguna de El Campillo y Soto de las Juntas












miércoles, 16 de septiembre de 2026

Lagunas de El Raso, Picón de los Conejos y El Sotillo

Camino entre tarayes

Garceta grande en las Lagunas de Velilla de San Antonio 

13/09/26

En mis últimas visitas a las lagunas de Velilla de San Antonio he variado los recorridos por distintos caminos, siempre desde la laguna de El Raso, pasando por Picón de los Conejos, hasta la del Soto.

Esta vez he rodeado parcialmente la laguna de El Raso y me he dirigido por el lindero de un sembrado hasta la laguna de El Soto, sin pasar por Picón de los Conejos.

Me encontré las papeleras del principio del trayecto repletas y con indicaciones de que no las recogían. También muchas latas de bebidas, cartelería tachada y pintarrajeada, confirmando el vandalismo de los adolescentes de ese pueblo y los restos de pernoctas y también basura y materiales para sentarse, dejados por los pescadores de las lagunas.

El Ayuntamiento de Velilla de
San Antonio no recoge la basura

Digo esto porque los visitantes foráneos me parecen muy escasos. Hoy mismo me crucé con dos fotógrafas, que quizá lo fueran.

También me crucé con dos policías municipales que iban con dos agentes medioambientales por uno de los caminos de la Laguna de El Raso más próximo al pueblo, Posteriormente los vi de vuelta con una bolsa grande de basura, conteniendo algo. Dudo que fuera basura, porque el lugar está sin mantenimiento, presentando un abandono total. Tal vez fueran los restos de algún animal de pocos kilos.

Comencé la visita a las 10:40, después de que el navegador me llevara dando vuelvas por mil sitios, vía Vicálvaro. Y creo que fue porque la carrera urbana de F1 de Madring ocupaba parte de mi recorrido.

Había ya bastante gente en bici de montaña, pescadores y paseantes de perros.

Río Jarama con Cladophora glomerata

El Jarama fluía con corriente rápida y había muchas algas, la más visibles es muy posible que sean Cladophora glomerata, el alga bentónica más común en el Jarama, que se adhiere fuertemente al sustrato rocoso y forma mechones largos y ásperos al tacto que ondulan con la corriente.

Hay numerosos tarayes (Tamarix africana, por cartel), (Tamarix canariensis, Tamarix gallica, por referencias), también ailantos en plena expansión, olmos siberianos (Ulmus pumila), sauces, algunos fresnos, álamos en abundancia (Populus alba, posiblemente), escaramujos, bardana común o arrancamoños (Xanthium strumarium), carrizo (Phragmites australis), pino carrasco (Pinus halepensis), falsa acacia (Robinia pseudoacacia), cardos (Onopordum spp.), …

Las lagunas aparecen desoladas de fauna, el río Jarama solo tiene un par de esquivos ánades reales y sobre los cielos apenas vuela nada que no sean palomas domésticas o bravías, algún bando de estorninos y unas pocas urracas.

Arrancamoños (Xanthium strumarium)

Ya en Picón de los Conejos empiezo a ver una docena de somormujos lavancos, un zampullín común con librea rojiza reproductora y otros zampullines grisáceos, que no pude identificar. Los cormoranes grandes, de distintas edades, aparecen posados en zonas someras, acompañados de alguna garza real en la laguna de El Soto, donde veo volar e identifico por sus pies amarillos y patas negras una preciosa y nívea garceta común.

En Picón de los Conejos, de vuelta, volví a ver otra, acompañada de dos garcetas grandes (no reproductoras, por su pico amarillo) y más cormoranes. Por el camino, había localizado una hembra de papamoscas cerrojillo, esta vez identificada a la primera, inequívocamente, por mi experiencia en Tablas de Daimiel, donde los claroscuros de la sombra de los tarayes me confundían constantemente.


A la sombra de la vegetación palustre del Jarama se escondían 5 ánades frisos.

Me llamó la atención la casi ausencia de azulones, cucharas u otros tipos de patos, normalmente abundantes.

Primera rotura de la laguna El Raso

Desde la orilla vi una carpa sol (Lepomis gibbosus), inconfundible por el punto negro detrás de los opérculos. Algunos pescadores me confirmaron que lo estaban capturando y devolviendo a la laguna, así como el pez gato (Ameiurus melas). La normativa vigente prohíbe devolver a la laguna esas capturas.

Así lo recoge la Orden de vedas que cada año actualiza la Comunidad de Madrid. Sólo está permitida la pesca en la laguna de El Raso, y las especies autóctonas deben ser devueltas a la laguna, como los escasos barbos.

Una mujer extranjera y su hijo me dijeron que estaban intentando capturar cangrejos rojos, pero no vi ninguno.

El aspecto de toda esta zona es de total abandono, sin haber restaurado aún los caminos  ni las tres  brechas abiertas  por las lluvias torrenciales de marzo y abril del año pasado.

Deterioro de la cerca perimetral e invasión de aliantos

De las dos brechas abiertas en la laguna de El Raso, que se comunicaban con el río Jarama, una está colmatada, dejando la otra apenas una leve corriente de agua que aún favorece la migración de alevines al río desde la laguna.

El hecho de que esa laguna haya sido convertida por los pescadores en un acuario de peces exóticos introducidos ha supuesto un vertido de especies al propio río, sin que las autoridades municipales del PSOE y autonómicas del PP hayan movido un solo dedo para paliar este desastre medioambiental.

La brecha que une la laguna de El Soto con Picón de los Conejos está ya casi inactiva, con pequeñas charcas, y están siendo colonizados sus taludes y efímero cauce con vegetación. Pueden verse oquedades circulares que podrían ser nidos de abejaruco recientes.

Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta) ♂
Laguna de El Raso


Los quelonios exóticos son muy abundantes, con varias especies y subespecies, no observando en ninguna de las salidas ni un solo galápago autóctono. Los ejemplares son adultos de grandes dimensiones, no habiendo observado en ninguna de las visitas ejemplares juveniles.

He constatado la presencia de, al menos, un gran macho de tortuga acuática americana, por su concha abombada y grandes uñas delanteras, siendo la mayor parte hembras.





De izqda. a dcha: 
Garceta grande, garceta común
y cormoranes grandes
Laguna Picón de los Conejos

Especies identificadas


Ánade real (Anas platyrhynchos) (1)

Ánade friso (Mareca strepera) (5)

Paloma torcaz (Columba palumbus) (+2)

Paloma doméstica/bravía (Columba livia) (+20)

Tortola turca (Streptopelia decaocto) (2)

Garza real (Ardea cinerea) (+3)

Garceta común (Egretta garzetta) (+4)

Garceta grande (Ardea alba) (2)

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) (+10)


Garceta grande (Ardea alba) no reproductora
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) (1)

Urraca (Pica pica) (+5)

Mirlo común (Turdus merula) (+2)

Papamoscas cerrojillo ♀ (Ficedula hypoleuca) (1)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) (+30)

Focha común (Fulica atra) (1)

Libélula (Sympetrum fonscolombii)  ♂

Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta) ♂


Otras visitas a estas lagunas en este blog


Lunes, 23 de marzo de 2026

Domingo, 1 de febrero de 2026

Miércoles, 27 de agosto de 2025

Domingo, 18 de mayo de 2025



Otra información sobre las lagunas de Velilla de San Antonio

Descubriendo aves en las lagunas de Velilla de San Anonio

La pesca en la laguna de El Raso



Nota:

Todas las fotos son propiedad de El Zenobita y fueron realizadas el 13/09/2026 en las lagunas de Velilla de San Antonio, Parque Regional del Sureste.





Taray (Tamarix africana)




Cardo (Onopordum spp.)


Pino carrasco (Pinus halepensis)














miércoles, 9 de septiembre de 2026

El sendero de los Álamos Blancos

El Valle de los Caídos desde
el sendero de Álamos Blancos

Ruta desde el Alto del León

Las grandes y lejanas excursiones, planificadas con antelación y precedidas de intensa emoción, no tienen que ser las que más satisfacciones nos proporcionen.

A veces son las improvisadas el mismo día, y las más cercanas, las que nos deparan las más agradables sorpresas y gratas sensaciones.

El pasado domingo, 6 de septiembre, nos levantamos pronto en casa y quisimos aprovechar el día, tal vez en la piscina, tal vez en el campo, o ambas cosas.



Búnker republicano al principio del recorrido


Buscando someramente por Wikiloc encontramos una irregular excursión que comenzaba en el Alto del León -o de Los Leones-, a unos 40 minutos en coche de Madrid, un hito por el que he pasado bastantes más de 300 veces en los últimos decenios, pero en el que nunca había reparado, por cercano, por demasiado uniforme su paisaje y por ser una densidad tupida de pinos silvestres con una predecible pobreza de sotobosque.

Al fin y al cabo nosotros casi siempre buscamos paisajes, cuestas exigentes y avistamiento de aves para planificar medianamente una excursión.

La elegida fue Cabeza Líjar, por las vistas y por unos búnkeres de la Guerra Civil que por allí se encuentran. Así que llegamos enseguida y nos tomamos un refrigerio sobre la una de la tarde en el restaurante de la cima del Alto del León, que separa Madrid de Segovia.

Escombrera en el Alto del León

Con una carga estomacal de clara con limón y un pincho irrelevante de patata que no recuerdo, nos encaminamos por el sendero de la cima hasta Peguerinos, y a las pocas decenas de metros nos encontramos ya con un búnker, sucio y desatendido, con una puerta arrancada de metal, evidenciando la dejadez del patrimonio histórico militar en el que tienen sumida la administración autonómica y del Estado este tipo de fortificaciones. Una escombrera acompaña al refugio para que no tengamos dudas de que la desidia y la acumulación de mierda también son patrimonio de la empresa privada en España.

La cima tiene un aparcamiento del que no se ocupa nadie, ni con sentido estético ni práctico, con grandes baches y hasta neumáticos reventados y arrinconados.

Estación de la Escuadrilla de Transmisiones Nº 3
Ejército del Aire y del Espacio

Andamos ya, y pasamos por unas antenas de comunicaciones del Ejército del Aire, valladas doblemente y con afiladas concertinas, 

No nos dimos casi cuenta, pero la ruta no nos llevaría hasta Cabeza Líjar, de pura mierdosa que era en esa aplicación móvil, subida por unos descontrolados que afirmaban conocer la zona con los ojos cerrados.

Nos llevó por parte del sendero marcado con una doble banda, verde y blanca, llamado Álamos Blancos, después Wikiloc nos sacó de la ruta y nos internó en un helechal-piornal casi impracticable, sin camino visible alguno que nos hizo ilocalizable la senda para transitar, tal vez por un crecimiento de la vegetación durante la pandemia de hace 5 años, tal vez porque no existía camino alguno y los andarines de Wikiloc se lo inventaron, sin respetar ni una línea de jabalíes para apañar un poco el avance.

El sendero a veces
tiene marcas borrosas

El caso es que hubo que dar la vuelta en redondo para no extraviarnos en una sierra ciertamente grande y demasiado uniforme, con el omnipresente Valle de los Caídos más allá de las copas de los pinos silvestres, de unos 70-80 años.

Esto nos demoró unos 30 minutos, y casi intuyendo, nos plantamos de nuevo en el cruce con la senda, marcada de blanquiverde. Fue un alivio, pues no me apetecía usar Google maps para intentar ir campo a través para cortar alguna senda que casi nunca viene marcada. Comimos y maldijimos a los promotores tan expertos de ese recorrido, disculpando con pandemias y aventurismo su mierdiruta montañera propuesta.

Fortificación del Cerro de Álamos Blancos



Al poco de reiniciar la marcha, subimos una cuesta, para ver otra zona toscamente fortificada. Ciertamente ningún ingeniero republicano debió de aparecer por allí, porque he visto construcciones del Calcolítico de mucha mejor factura.

Después otro pequeño repecho, y oculto entre la vegetación, un cartel indicando los famosos “álamos blancos”, que no sin sino unos extraordinarios álamos temblones, algunos de gran porte, y toda una rareza en esta zona. Junto a ellos, una especie de amontonamiento de grandes parapetos toscos para, supuestamente, defender unas posiciones amenazadas por el Ejército nacional desde la ladera opuesta de Cabeza Líjar.

Y acabó la ruta, que es de ida y vuelta y no circular.

Álamos temblones,
cerro de Álamos Blancos 

La decepción y contrariedad de un recorrido tan mal indicado en la referida app se fue tornando en emoción y alegría por los helechos y quitameriendas vistos en praderas y solanas; por la media docena de centenarios pinos silvestres de la época de Carlos III; por mostajos de Suecia repoblados; piornos, estepas de montaña,  enebros rastreros, zarzamoras, escaramujos, majuelos y acebos -en cantidades relictas- y, sobre todo, por el aspecto de un bosque con restos de arqueología vegetal y con repoblaciones ya maduras, pero que necesitan una entresaca de pinos para dejar crecer otras especies que den variedad ecológica y recursos alimenticos a este bosque, casi monocultivo de pino silvestre, un espectáculo para la vista, como un espectáculo de lanzas, pero debajo de los cuales casi nada crece.

Pino silvestre de la Pinosilla, 250 años
En algún claro llegamos a ver un minúsculo brote de encina, pero ni rastro de rebollo, una especie que debió de poblar toda la zona antes de una intensa roturación para paliar con rapidez la fuerte erosión de laderas casi despobladas hasta la primera mitad del siglo XX.


Ver y reconocer un mostajo de porte arbóreo (Sorbus aria) y puntuales repoblaciones de mostajo de Suecia (Sorbus intermedia) fue casi la mejor de las sensaciones del día, superada sólo por la contemplación de los álamos temblones y los gigantes silvestres anaranjados.


ESPECIES IDENTIFICADAS


Revolcadero de jabalíes
junto a acebos

ANIMALES

Trepador azul (Sitta europaea)

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)

Jabalí (Sus scrofa), por revolcadero junto a unos pies de acebos.


VEGETALES

Álamo temblón (Populus tremula) +20

Pino silvestre (Pinus sylvestris) +10.000

Encina (Quercus ilex rotundifolia) 1

Mostajo (Sorbus aria) 1

Mostajo de Suecia (Sorbus intermedia) 4

Mostajo (Sorbus aria). 
hojas y frutos
Zarzamora (Rubus spp.) +10

Majuelo (Crataegus monogyna) 2

Escaramujo (Rosa canina) +4

Acebo (Ilex aquifolium) +2

Enebro rastrero (Juninperus communis nana) 1

Estepa de montaña (Cistus laurifolius) +100

Quitameriedas (Colchicum montanum) +500

Helecho común (Pteridium aquilinum) +10.000

Piorno ? (Cytisus oromediterraneus) +100
Esta especie no ha sido identificada con seguridad.



Búnker de observación republicano

Contexto de la posguerra

Durante la contienda civil española (1936-1939), el Alto del León fue un frente de batalla estratégico y fuertemente disputado. La vegetación original quedó completamente arrasada por los bombardeos, las trincheras y la tala para fortificaciones.

En 1939 se diseñó el Plan General de Repoblación de España. Siguiendo estas directrices, la Dirección General de Montes comenzó a plantar pinos masivamente en la Sierra de Guadarrama para frenar la erosión del suelo y recuperar la cubierta verde.

La espesura actual del pinar del Alto del León oculta una gran cantidad de búnkeres, pozos de tirador y fortines construidos en la roca, los cuales quedaron integrados y mimetizados en el paisaje forestal a medida que los pinos plantados en la posguerra fueron creciendo.


Guadarrama, huellas de la guerra


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Conocer los árboles singulares de Guadarrama



Laderas de pendiente media con pino silvestre y
suelo tapizado de helechos


Nota: Todas la fotos ha sido tomadas el mismo día de la excursión por el autor de este blog.