martes, 22 de septiembre de 2026

Buscando la laguna del Soto de las Juntas

Entrada al Parque Regional del Sureste
Pista de cemento hacia el arroyo Culebro

20/09/2026
Parque Regional del Sureste

Para poder llegar a la laguna del Soto de Las Juntueas, Google Maps es la peor opción. Desde plaza de Castilla traza un recorrido de una hora que te lleva hasta una depuradora, y luego pasa por un puente sobre el arroyo Culebro, que tiene el caudal de un río pequeño y cierta cobertura vegetal.

Recorres una pista de cemento muy ancha y luego una de tierra durante varios kilómetros, atravesando un enorme secarral cubierto de retamas, dejando a lo lejos, a la izquierda, un gran basurero sobre un cerro plano, con excavadoras y cientos de cigüeñas posadas y girando en círculos en el cielo.

Casi llegando a la laguna, te encuentras con un camino a la derecha con el acceso cortado por una cadena. Es imposible pasar con el coche, con Rivas Vaciamadrid en frente y a la vista, es una verdadera frustración.

Dejar el coche allí y seguir andando no me pareció una buena opción, teniendo en cuenta lo abandonado del lugar y la cercanía de la Cañada Real, un pliegue lleno de roña y delincuencia, el grano más purulento de la Comunidad de Madrid.


Varias especies sobre afloramiento en la laguna El Campillo


Cambio de destino: Laguna de El Campillo

Dimos la vuelta con el coche por el mismo camino y decidimos ir a la muy conocida laguna de El Campillo. 

Aparcamos el vehículo en las últimas urbanizaciones de Rivas Vaciamadrid.

La camino habilitado para circuvalarla discurre cercado, a la derecha de la vía del ferrocarril de Arganda, y se encuentra lleno de basura y con un observatorio de aves que se ha convertido en una choza de pernoctas y un basurero improvisado. Margaritas a los cerdos.

La autocrítica y las actitudes cívicas no parecen virtudes de muchos de los habitantes y visitantes de por aquí. Que se autoexcluya el que se considere excepción a esta regla.

Basura en un observatorio

Es tal la cantidad de mierda que esta vez me negué a usar la bolsa que llevo siempre para recoger pequeños restos que afean y contaminan el paisaje. No habría ni dónde tirarla, porque el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid o la Comunidad de Madrid han retirado las pocas papeleras que había, colgando de los árboles los usuarios grandes bolsas, a modo de papelera, que nadie recogerá.

Y a los voluntarios "ecologistas" ni se les ve ni se les espera. Aída Castillejo Parrilla, la alcadesa de este ayuntamiento, es de una coalición de partidos izquierdistas, como Izquierda Unida, Más Madrid y Verdes EQUO, lo que hace más sangrante la inacción en este paraje por parte de los regidores municipales.

Tampoco había nadie observando aves, una afición cada vez menos frecuente en Madrid, envejecidos o fenecidos ya los pioneros naturalistas que se motivaron cuando Rodríguez de la Fuente salía en la televisión. Tan solo pescadores, que suelen dejar numerosos restos de sus actividades porque no quieren llevárselos a sus casas.


Tarros canelos, ganso del Nilo y ánade friso en eclipse.

Ahora nos centraremos en la observación

Un poco más adelante se encuentran lugares mejores para la observación de las aves, tapadas nuestras figuras por eucaliptos, álamos y almeces, donde la laguna se estrecha y hay algunos afloramientos del terreno, puntos mínimos de vegetación emergida y algunos troncos salientes.

Desde la orilla, con unos Monarch 10x42, pude observar a unas decenas de metros, y oculto tras los chopos, cormoranes grandes, somormujos lavancos haciendo un nido fuera de època, tarros canelos, focha común, polla de agua, cisne mudo, ánade friso, pato cuchara, ánades reales, ganso del Nilo, garza real y garceta común, además de tortugas de Florida, sin precisar especie, toda una sorpresa porque nunca había visto tantas especies de aves juntas en esa laguna.

Cormorán grande, gansos del Nilo, somormujos lavancos y tarros canelos.
Se ven también anátidas sin identificar.

Y el avistamiento del cisne me recuerda a los dos que había en El Pardo, hace ya unos años y posiblemente escapados de un estanque.

La vegetación es frondosa y de repoblación, no faltando los tarayes.

Al final de la laguna se encuentra una explanada de arenas y gravas sobre la que crecen estramonio y arrancamoños, con un canal estrecho que desagua en la laguna y que puede que venga del Jarama. Este canal es de unos dos metros de ancho por 20 cm de profundidad y está cubierto vegetación parecida a las lentejas de agua. Por debajo se ve el movimiento de algunos anuros.

Corriente que conecta la laguna
En esta zona hay una construcción de cemento a la que el agua ha socavado los cimientos. A continuación, se entra en una parte más elevada, con un bosquete de pino carrasco, y después está el centro de interpretación, muy dañado por la inundación según noticias publicadas.

Avanzando por el camino podemos ver, a través de algunos claros, un ramal del impetuoso Jarama, sin aves visibles. Y casi al final del camino nos encontramos con un socavón enorme en extensión, que nos indica que el río disgregó las margas de los bordes de la laguna, compuestas por arenas y cantos rodados.

La presencia de estas margas yesíferas en el subsuelo y en las paredes de los cantiles aporta una alta mineralización y salinidad al agua de la laguna a través de las filtraciones freáticas.

Dimensión de la rotura de la laguna El Campillo

El agua fluye de la laguna al río, aportando sus características, la contaminación acumulada, su falta de oxígeno, sus quelonios y sus peces exóticos, sin que ni a la Comunidad de Madrid ni al Ayuntamiento de Rivas les importe.

Tan solo han puesto unos carteles para indicar el peligro de caminar por allí, pero ya ni existen papeleras ni mantenimiento alguno, a pesar de la gran afluencia de visitantes.

La gente ha construido un puente con las vallas metálicas que la Administración puso para que no se pudiera transitar y unos tablones de madera, salvando la pequeña corriente generada de la laguna hacia el río.

Esto nos indica que quieren seguir disfrutando del lugar, a pesar de que los poderes públicos no restauran el camino.

Basura acumulada junto a la laguna

La basura se acumula en bolsas que los visitantes dejan allí, con la esperanza de que la Administración se las lleve. Otra vez, como en las lagunas de Velilla de San Antonio, la inacción en una zona ecológica protegida y la acción de los visitantes deterioran el paisaje.

Esta es la prueba del fracaso de la Comunidad de Madrid, con el Partido Popular con mayoría absoluta, en la gestión y protección del medio ambiente madrileño y su falta de agilidad administrativa para paliar los efectos de las catástrofes naturales.

Completando ya la vuelta completa a la laguna, vi la posibilidad de acceder a la laguna de las Juntas pasando por debajo de la vía del metro y de la autovía de Valencia, evitando toda la vuelta citada al principio del este artículo.

Salvamos una jornada de aves con algunos avistamientos interesantes, esperando que lleguen las lluvias de este otoño que ya comienza astronómicamente.



Listado de especies

AVES

Ánades frisos, Tarro canelo, ganso del Nilo,
somormujos lavancos y cormorán grande

-Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)

-Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

-Tarro canelo (Tadorna ferruginea)

-Focha común (Fulica atra)

-Polla de agua/gallineta común (Gallinula chloropus)

-Cisne mudo/cisne vulgar (Cygnus olor)

-Ánade friso (Mareca strepera)

-Pato cuchara/cuchara común (Spatula clypeata)




Garceta común y tarros canelos

-Ánade real / Ánade azulón 
(Anas platyrhynchos)

-Ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca)

-Garza real (Ardea cinerea)

-Garceta común (Egretta garzetta)

-Urraca (Pica pica)

-Paloma bravía/doméstica (Columba livia)




OTROS ANIMALES

-Tortuga de Florida (Trachemys spp.)



Estramonio

PLANTAS

-Tarayes (Tamarix spp.)

-Pino carrasco (Pinus halepensis)

-Almez (Celtis australis)

-Eucalipto

-Álamo (Populus spp.)

-Álamo negro (Populus nigra)



Bardana o arrancamoños

-Escaramujo (Rosa canina)

-Retama (Retama sphaerocarpa)

-Estramonio (Datura stramonium)

-Arrancamoños o bardana (Xanthium strumarium)

-Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium)


NOTAS EN PRENSA

El desbordamiento del río Jarama rompió la mota de contención de la Laguna del Campillo en Rivas-Vaciamadrid el 12 de marzo de 2025, debido a las fuertes lluvias.

Rotura principal: El río Jarama rompió el terreno que lo separaba de la laguna, provocando una subida de más de tres metros en el nivel del agua. 

Daños en el centro: El Centro de Educación Ambiental (CEA) El Campillo quedó anegado y con graves daños, por lo que permanece cerrado permanentemente en su sede física y ha pasado a un programa itinerante.

Pepinillo del Diablo

Nuevas crecidas: El entorno volvió a sufrir inundaciones adicionales a principios de febrero de 2026 por nuevos temporales de lluvia.

Rutas cortadas: La ruta circular de unos 5 kilómetros está impracticable y rota en varios tramos, con fuerte corriente en la zona de comunicación abierta entre el río y la laguna. Las autoridades piden evitar la zona por peligro extremo.

https://www.diarioderivas.es/modificacion-restauracion-laguna-del-campillo/

El río Jarama, a su paso por Rivas Vaciamadrid, ha sufrido dos crecidas en los últimos años: la primera en marzo de 2025 y la segunda en febrero de 2026. El agua ha cambiado uno de los paisajes más emblemáticos del municipio y ha obligado a reformular las obras de restauración de la laguna de El Campillo que ya se encontraban en marcha. La Comunidad de Madrid retomó los trabajos el pasado 6 de abril con diversos cambios respecto al proyecto original.

Cuando los técnicos pudieron evaluar los daños, se encontraron con que el cauce del río había quedado desviado de forma natural en episodios de caudal medio-alto. En dichas situaciones, el Jarama pasa desde entonces a través de la propia laguna.


Laguna del Soto de las Juntas (Rivas Vaciamadrid) y desembocadura del río Manzanares en el río Jarama (Parque Regional del Sureste, Comunidad de Madrid).

Acceso desde Madrid: Carretera de Valencia (A3/E901), salida 19, primera salida a la derecha (señal de la Escuela de Protección Civil) y, a pocos metros, camino a la izquierda que lleva a la explanada de un aparcamiento no vigilado.



Laguna de El Campillo y Soto de las Juntas












miércoles, 16 de septiembre de 2026

Lagunas de El Raso, Picón de los Conejos y El Sotillo

Camino entre tarayes

Garceta grande en las Lagunas de Velilla de San Antonio 

13/09/26

En mis últimas visitas a las lagunas de Velilla de San Antonio he variado los recorridos por distintos caminos, siempre desde la laguna de El Raso, pasando por Picón de los Conejos, hasta la del Soto.

Esta vez he rodeado parcialmente la laguna de El Raso y me he dirigido por el lindero de un sembrado hasta la laguna de El Soto, sin pasar por Picón de los Conejos.

Me encontré las papeleras del principio del trayecto repletas y con indicaciones de que no las recogían. También muchas latas de bebidas, cartelería tachada y pintarrajeada, confirmando el vandalismo de los adolescentes de ese pueblo y los restos de pernoctas y también basura y materiales para sentarse, dejados por los pescadores de las lagunas.

El Ayuntamiento de Velilla de
San Antonio no recoge la basura

Digo esto porque los visitantes foráneos me parecen muy escasos. Hoy mismo me crucé con dos fotógrafas, que quizá lo fueran.

También me crucé con dos policías municipales que iban con dos agentes medioambientales por uno de los caminos de la Laguna de El Raso más próximo al pueblo, Posteriormente los vi de vuelta con una bolsa grande de basura, conteniendo algo. Dudo que fuera basura, porque el lugar está sin mantenimiento, presentando un abandono total. Tal vez fueran los restos de algún animal de pocos kilos.

Comencé la visita a las 10:40, después de que el navegador me llevara dando vuelvas por mil sitios, vía Vicálvaro. Y creo que fue porque la carrera urbana de F1 de Madring ocupaba parte de mi recorrido.

Había ya bastante gente en bici de montaña, pescadores y paseantes de perros.

Río Jarama con Cladophora glomerata

El Jarama fluía con corriente rápida y había muchas algas, la más visibles es muy posible que sean Cladophora glomerata, el alga bentónica más común en el Jarama, que se adhiere fuertemente al sustrato rocoso y forma mechones largos y ásperos al tacto que ondulan con la corriente.

Hay numerosos tarayes (Tamarix africana, por cartel), (Tamarix canariensis, Tamarix gallica, por referencias), también ailantos en plena expansión, olmos siberianos (Ulmus pumila), sauces, algunos fresnos, álamos en abundancia (Populus alba, posiblemente), escaramujos, bardana común o arrancamoños (Xanthium strumarium), carrizo (Phragmites australis), pino carrasco (Pinus halepensis), falsa acacia (Robinia pseudoacacia), cardos (Onopordum spp.), …

Las lagunas aparecen desoladas de fauna, el río Jarama solo tiene un par de esquivos ánades reales y sobre los cielos apenas vuela nada que no sean palomas domésticas o bravías, algún bando de estorninos y unas pocas urracas.

Arrancamoños (Xanthium strumarium)

Ya en Picón de los Conejos empiezo a ver una docena de somormujos lavancos, un zampullín común con librea rojiza reproductora y otros zampullines grisáceos, que no pude identificar. Los cormoranes grandes, de distintas edades, aparecen posados en zonas someras, acompañados de alguna garza real en la laguna de El Soto, donde veo volar e identifico por sus pies amarillos y patas negras una preciosa y nívea garceta común.

En Picón de los Conejos, de vuelta, volví a ver otra, acompañada de dos garcetas grandes (no reproductoras, por su pico amarillo) y más cormoranes. Por el camino, había localizado una hembra de papamoscas cerrojillo, esta vez identificada a la primera, inequívocamente, por mi experiencia en Tablas de Daimiel, donde los claroscuros de la sombra de los tarayes me confundían constantemente.


A la sombra de la vegetación palustre del Jarama se escondían 5 ánades frisos.

Me llamó la atención la casi ausencia de azulones, cucharas u otros tipos de patos, normalmente abundantes.

Primera rotura de la laguna El Raso

Desde la orilla vi una carpa sol (Lepomis gibbosus), inconfundible por el punto negro detrás de los opérculos. Algunos pescadores me confirmaron que lo estaban capturando y devolviendo a la laguna, así como el pez gato (Ameiurus melas). La normativa vigente prohíbe devolver a la laguna esas capturas.

Así lo recoge la Orden de vedas que cada año actualiza la Comunidad de Madrid. Sólo está permitida la pesca en la laguna de El Raso, y las especies autóctonas deben ser devueltas a la laguna, como los escasos barbos.

Una mujer extranjera y su hijo me dijeron que estaban intentando capturar cangrejos rojos, pero no vi ninguno.

El aspecto de toda esta zona es de total abandono, sin haber restaurado aún los caminos  ni las tres  brechas abiertas  por las lluvias torrenciales de marzo y abril del año pasado.

Deterioro de la cerca perimetral e invasión de aliantos

De las dos brechas abiertas en la laguna de El Raso, que se comunicaban con el río Jarama, una está colmatada, dejando la otra apenas una leve corriente de agua que aún favorece la migración de alevines al río desde la laguna.

El hecho de que esa laguna haya sido convertida por los pescadores en un acuario de peces exóticos introducidos ha supuesto un vertido de especies al propio río, sin que las autoridades municipales del PSOE y autonómicas del PP hayan movido un solo dedo para paliar este desastre medioambiental.

La brecha que une la laguna de El Soto con Picón de los Conejos está ya casi inactiva, con pequeñas charcas, y están siendo colonizados sus taludes y efímero cauce con vegetación. Pueden verse oquedades circulares que podrían ser nidos de abejaruco recientes.

Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta) ♂
Laguna de El Raso


Los quelonios exóticos son muy abundantes, con varias especies y subespecies, no observando en ninguna de las salidas ni un solo galápago autóctono. Los ejemplares son adultos de grandes dimensiones, no habiendo observado en ninguna de las visitas ejemplares juveniles.

He constatado la presencia de, al menos, un gran macho de tortuga acuática americana, por su concha abombada y grandes uñas delanteras, siendo la mayor parte hembras.





De izqda. a dcha: 
Garceta grande, garceta común
y cormoranes grandes
Laguna Picón de los Conejos

Especies identificadas


Ánade real (Anas platyrhynchos) (1)

Ánade friso (Mareca strepera) (5)

Paloma torcaz (Columba palumbus) (+2)

Paloma doméstica/bravía (Columba livia) (+20)

Tortola turca (Streptopelia decaocto) (2)

Garza real (Ardea cinerea) (+3)

Garceta común (Egretta garzetta) (+4)

Garceta grande (Ardea alba) (2)

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) (+10)


Garceta grande (Ardea alba) no reproductora
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) (1)

Urraca (Pica pica) (+5)

Mirlo común (Turdus merula) (+2)

Papamoscas cerrojillo ♀ (Ficedula hypoleuca) (1)

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) (+30)

Focha común (Fulica atra) (1)

Libélula (Sympetrum fonscolombii)  ♂

Tortuga de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta


Otras visitas a estas lagunas en este blog


Lunes, 23 de marzo de 2026

Domingo, 1 de febrero de 2026

Miércoles, 27 de agosto de 2025

Domingo, 18 de mayo de 2025



Otra información sobre las lagunas de Velilla de San Antonio

Descubriendo aves en las lagunas de Velilla de San Anonio

La pesca en la laguna de El Raso



Nota:

Todas las fotos son propiedad de El Zenobita y fueron realizadas el 13/09/2026 en las lagunas de Velilla de San Antonio, Parque Regional del Sureste.





Taray (Tamarix africana)




Cardo (Onopordum spp.)


Pino carrasco (Pinus halepensis)














miércoles, 9 de septiembre de 2026

El sendero de los Álamos Blancos

El Valle de los Caídos desde
el sendero de Álamos Blancos

Ruta desde el Alto del León

Las grandes y lejanas excursiones, planificadas con antelación y precedidas de intensa emoción, no tienen que ser las que más satisfacciones nos proporcionen.

A veces son las improvisadas el mismo día, y las más cercanas, las que nos deparan las más agradables sorpresas y gratas sensaciones.

El pasado domingo, 6 de septiembre, nos levantamos pronto en casa y quisimos aprovechar el día, tal vez en la piscina, tal vez en el campo, o ambas cosas.



Búnker republicano al principio del recorrido


Buscando someramente por Wikiloc encontramos una irregular excursión que comenzaba en el Alto del León -o de Los Leones-, a unos 40 minutos en coche de Madrid, un hito por el que he pasado bastantes más de 300 veces en los últimos decenios, pero en el que nunca había reparado, por cercano, por demasiado uniforme su paisaje y por ser una densidad tupida de pinos silvestres con una predecible pobreza de sotobosque.

Al fin y al cabo nosotros casi siempre buscamos paisajes, cuestas exigentes y avistamiento de aves para planificar medianamente una excursión.

La elegida fue Cabeza Líjar, por las vistas y por unos búnkeres de la Guerra Civil que por allí se encuentran. Así que llegamos enseguida y nos tomamos un refrigerio sobre la una de la tarde en el restaurante de la cima del Alto del León, que separa Madrid de Segovia.

Escombrera en el Alto del León

Con una carga estomacal de clara con limón y un pincho irrelevante de patata que no recuerdo, nos encaminamos por el sendero de la cima hasta Peguerinos, y a las pocas decenas de metros nos encontramos ya con un búnker, sucio y desatendido, con una puerta arrancada de metal, evidenciando la dejadez del patrimonio histórico militar en el que tienen sumida la administración autonómica y del Estado este tipo de fortificaciones. Una escombrera acompaña al refugio para que no tengamos dudas de que la desidia y la acumulación de mierda también son patrimonio de la empresa privada en España.

La cima tiene un aparcamiento del que no se ocupa nadie, ni con sentido estético ni práctico, con grandes baches y hasta neumáticos reventados y arrinconados.

Estación de la Escuadrilla de Transmisiones Nº 3
Ejército del Aire y del Espacio

Andamos ya, y pasamos por unas antenas de comunicaciones del Ejército del Aire, valladas doblemente y con afiladas concertinas, 

No nos dimos casi cuenta, pero la ruta no nos llevaría hasta Cabeza Líjar, de pura mierdosa que era en esa aplicación móvil, subida por unos descontrolados que afirmaban conocer la zona con los ojos cerrados.

Nos llevó por parte del sendero marcado con una doble banda, verde y blanca, llamado Álamos Blancos, después Wikiloc nos sacó de la ruta y nos internó en un helechal-piornal casi impracticable, sin camino visible alguno que nos hizo ilocalizable la senda para transitar, tal vez por un crecimiento de la vegetación durante la pandemia de hace 5 años, tal vez porque no existía camino alguno y los andarines de Wikiloc se lo inventaron, sin respetar ni una línea de jabalíes para apañar un poco el avance.

El sendero a veces
tiene marcas borrosas

El caso es que hubo que dar la vuelta en redondo para no extraviarnos en una sierra ciertamente grande y demasiado uniforme, con el omnipresente Valle de los Caídos más allá de las copas de los pinos silvestres, de unos 70-80 años.

Esto nos demoró unos 30 minutos, y casi intuyendo, nos plantamos de nuevo en el cruce con la senda, marcada de blanquiverde. Fue un alivio, pues no me apetecía usar Google maps para intentar ir campo a través para cortar alguna senda que casi nunca viene marcada. Comimos y maldijimos a los promotores tan expertos de ese recorrido, disculpando con pandemias y aventurismo su mierdiruta montañera propuesta.

Fortificación del Cerro de Álamos Blancos



Al poco de reiniciar la marcha, subimos una cuesta, para ver otra zona toscamente fortificada. Ciertamente ningún ingeniero republicano debió de aparecer por allí, porque he visto construcciones del Calcolítico de mucha mejor factura.

Después otro pequeño repecho, y oculto entre la vegetación, un cartel indicando los famosos “álamos blancos”, que no sin sino unos extraordinarios álamos temblones, algunos de gran porte, y toda una rareza en esta zona. Junto a ellos, una especie de amontonamiento de grandes parapetos toscos para, supuestamente, defender unas posiciones amenazadas por el Ejército nacional desde la ladera opuesta de Cabeza Líjar.

Y acabó la ruta, que es de ida y vuelta y no circular.

Álamos temblones,
cerro de Álamos Blancos 

La decepción y contrariedad de un recorrido tan mal indicado en la referida app se fue tornando en emoción y alegría por los helechos y quitameriendas vistos en praderas y solanas; por la media docena de centenarios pinos silvestres de la época de Carlos III; por mostajos de Suecia repoblados; piornos, estepas de montaña,  enebros rastreros, zarzamoras, escaramujos, majuelos y acebos -en cantidades relictas- y, sobre todo, por el aspecto de un bosque con restos de arqueología vegetal y con repoblaciones ya maduras, pero que necesitan una entresaca de pinos para dejar crecer otras especies que den variedad ecológica y recursos alimenticos a este bosque, casi monocultivo de pino silvestre, un espectáculo para la vista, como un espectáculo de lanzas, pero debajo de los cuales casi nada crece.

Pino silvestre de la Pinosilla, 250 años
En algún claro llegamos a ver un minúsculo brote de encina, pero ni rastro de rebollo, una especie que debió de poblar toda la zona antes de una intensa roturación para paliar con rapidez la fuerte erosión de laderas casi despobladas hasta la primera mitad del siglo XX.


Ver y reconocer un mostajo de porte arbóreo (Sorbus aria) y puntuales repoblaciones de mostajo de Suecia (Sorbus intermedia) fue casi la mejor de las sensaciones del día, superada sólo por la contemplación de los álamos temblones y los gigantes silvestres anaranjados.


ESPECIES IDENTIFICADAS


Revolcadero de jabalíes
junto a acebos

ANIMALES

Trepador azul (Sitta europaea)

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)

Jabalí (Sus scrofa), por revolcadero junto a unos pies de acebos.


VEGETALES

Álamo temblón (Populus tremula) +20

Pino silvestre (Pinus sylvestris) +10.000

Encina (Quercus ilex rotundifolia) 1

Mostajo (Sorbus aria) 1

Mostajo de Suecia (Sorbus intermedia) 4

Mostajo (Sorbus aria). 
hojas y frutos
Zarzamora (Rubus spp.) +10

Majuelo (Crataegus monogyna) 2

Escaramujo (Rosa canina) +4

Acebo (Ilex aquifolium) +2

Enebro rastrero (Juninperus communis nana) 1

Estepa de montaña (Cistus laurifolius) +100

Quitameriedas (Colchicum montanum) +500

Helecho común (Pteridium aquilinum) +10.000

Piorno ? (Cytisus oromediterraneus) +100
Esta especie no ha sido identificada con seguridad.



Búnker de observación republicano

Contexto de la posguerra

Durante la contienda civil española (1936-1939), el Alto del León fue un frente de batalla estratégico y fuertemente disputado. La vegetación original quedó completamente arrasada por los bombardeos, las trincheras y la tala para fortificaciones.

En 1939 se diseñó el Plan General de Repoblación de España. Siguiendo estas directrices, la Dirección General de Montes comenzó a plantar pinos masivamente en la Sierra de Guadarrama para frenar la erosión del suelo y recuperar la cubierta verde.

La espesura actual del pinar del Alto del León oculta una gran cantidad de búnkeres, pozos de tirador y fortines construidos en la roca, los cuales quedaron integrados y mimetizados en el paisaje forestal a medida que los pinos plantados en la posguerra fueron creciendo.


Guadarrama, huellas de la guerra


Enlaces

Conocer los árboles singulares de Guadarrama



Laderas de pendiente media con pino silvestre y
suelo tapizado de helechos


Nota: Todas la fotos ha sido tomadas el mismo día de la excursión por el autor de este blog.











viernes, 4 de septiembre de 2026

PRIMERA VEZ EN LA LAGUNA DEL OSO, ÁVILA

Laguna de El Hoyo, en las lagunas de El Oso, 01/09/2026

Una laguna esteparia en La Moraña

1 de septiembre de 2026, de 13 a 19 horas.


28ºC a medio día; día despejado y caluroso a pesar de la moderada temperatura que marca el termómetro. El aspecto es de sequedad extrema en las suaves laderas de la cubeta, con campos segados y otros labrados, escasa vegetación arbórea y edificios agrícolas e industriales dispersos, con la torre de la iglesia neomudéjar de El Oso dominando la llanura.

El Hoyo es la laguna principal de El Oso y de toda La Moraña, con una lámina de agua permanente, puede llegar a tener 20 Has. y 70 cm. de profundidad los años más lluviosos.

Se trata de una cubeta arcillosa endorreica y estacional que recibe aportes por filtración del acuífero, las lluvias de otoño y primavera, los sondeos artificiales y los aportes de la embotelladora de agua que se encuentra en sus límites.


Área recreativa de las lagunas de El Oso
Ornitofauna de las lagunas

Las primeras aves que veo al acercarme son dos buitres leonados sobre el pueblo, dos cernícalos vulgares cerniéndose y una bandada de estorninos negros. Los cernícalos utilizan de apostadero las cajas de madera que esconden las cámaras de la reserva en el área de inundación.


En principio, no veo agua por ninguna parte. Me acerco hasta el área recreativa y hay una fuente rectangular maltrecha con macetas de plástico de plantas acuáticas y un aspecto muy descuidado, sin anfibios ni interés alguno.

A la derecha del área de bancos de madera se ven unas compactas espadañas (Typha latifolia) con los puros bien desarrollados, que ocultan una zona encharcada con una veintena de azulones hembras y machos en eclipse.

Hay álamos negros plantados y una hilera alterna de escaramujos y majuelos junto a la alambrada, también de repoblación.

Continúo con el coche por la pista de tierra, con profundos surcos por las recientes lluvias, aunque ya secos, conduciendo con mucha precaución a unos 20km/h.

Primer observatorio de la laguna de El Oso

Alcanzo el primer observatorio, muy grande y en buenas condiciones, con mucha propaganda de los programas que participan en la conservación de este hábitat.

Dispone de una rampa de acceso para evitar la zona inundable, pero los alrededores están secos y el observatorio cerrado, con una llave de combinación y una cerradura. No veo agua por ninguna parte y la luz solar es muy potente, lo que dificulta la observación debido a la refracción de la luz sobre el suelo. En las inmediaciones hay unos pequeños tarayes mezclados con espadañas, lo que indica la humedad continua del sustrato.

Continúo en coche por el camino y llego hasta los restos de algún tipo de observatorio, y sigo adelante, hasta llegar a un cruce de caminos, donde una nueva pista sigue a la izquierda. Me paro en ese lugar frente a una valla gruesa pintada de verde y veo a lo lejos una zona de agua con un nutrido grupo de avocetas y ánsares, que luego se confirmarán desde el otro observatorio, que veo enfrente con los prismáticos. Es una posición muy mala para ver aves, porque no está elevada.

Laguna de El Hoyo desde el observatorio 1

Doy la vuelta y vuelvo al primer observatorio, lo subo y ahora descubro desde arriba, y sin poder entrar, que se ve una pequeña lámina de agua entre espadañas, pudiendo ver anátidas inidentificables y los ánsares, como una masa informe gris. Se ve realmente mal, especialmente con el telescopio. Vuelvo a ver los cernícalos posados y una hembra de aguilucho lagunero buscando alguna presa.

La jornada me está pareciendo decepcionante.

Salgo del camino y giro a la izquierda, hacia la planta embotelladora de agua Ursu, justo al lado se encuentra el segundo observatorio que había visto.

Es mucho más pequeño y está muy elevado, también con combinación y cerradura, por lo que me instalo en las inmediaciones, a ras de suelo y de pie.

Observación al pie del observatorio 2

Con el telescopio diviso, a duras penas, 4 garzas reales; varias docenas de ánsares comunes, con el pico naranja bien visible; casi un centenar de avefrías en vuelo y posadas; un centenar aproximado de ánades sin identificar; un chorlitejo; algunos andarríos; una decena de avocetas, y me costó identificar unas 15 garcetas comunes, creyéndolas espátulas en primer lugar, por su blanco níveo, pero su corto pico negro con el que se limpiaban el plumaje del pecho me sacó de dudas. También vi 3 flamencos de color gris, evidenciado la carencia de carotenos procedentes de Artemia salina y Dunaliella salina.

De un pequeño talud adyacente sale un caño casi a ras de suelo del que vi que una niña y un padre cogían agua en garrafas. 

La supuse potable y además pregunté en el bar y a un ornitólogo habitual, y me lo confirmaron. En casa pude combrobar eso de que el agua es: inodora, incolora e insípida.

Sobre los cables del teléfono se ven un par de abejarucos, y otros 3 ó 4 van a ras de las mieses cortadas intentando cazar insectos.

Ahora me dirigí hasta el pueblo, para tomar algo en un bar y preguntar por las llaves, pues en el observatorio más pequeño así lo indicaban.

En ese bar o en el ayuntamiento puedes informarte de la manera de acceder a los observatorios, que no indicaremos aquí para evitar lo que ocurre con la mayoría de los que están abiertos: pintadas, pernoctas, suciedad y deterioro. Lamentable, pero cierto. Recomiendo la tapa de mollejas.

Se pueden pedir las llaves allí y los números de la combinación, pero van a cerrar el bar por problemas con el alcalde y habrá que preguntar en el ayuntamiento.

Pregunté también sobre la potabilidad del agua y me lo confirmó la camarera.

Caño de agua posable a ras de suelo

Volví a segundo observatorio y recogí dos botellas de agua, que probé, asegurándome de que las botellas no tocaran la boca del caño por higiene con respecto a los animales.

Allí había un pequeño vehículo y el cajetín del observatorio estaba abierto, así que empujé la puerta.

Un sorprendido señor mayor con un pedazo de telescopio Carl Zeiss estaba instalado allí con total dedicación, y sentado en el banco bueno, todo hay que decirlo, porque el mío prácticamente rotaba sobre sí mismo. 

Conversamos sobre las aves de la laguna y nuestra experiencia en otros lugares, y pude ver a través de su telescopio, que para tener una óptica de lo mejorcito del mercado, no se notaba apenas nada de nitidez mejor que la de mi telescopio Vanguard, por lo que deduje que quizá se estaba inventando lo que veía, porque distinguir un chorlitejo grande de uno chico a esa distancia a mí se me antoja imposible.

También afirmó distinguir dos tipos de andarríos, el grande y el chico, tal vez algo más creíble para ese observador, que lleva 30 años acudiendo a la laguna. Afirmó ver paloma bravía y torcaz (yo certifico una doméstica) y un águila calzada, cuya silueta, centenares de metros alejada, podría ser absolutamente casi cualquier rapaz. Supongo que antes pararía más cerca.

Insistió en haber visto combatiente y una canastera, la cuál yo no pude enfocar ni en su telescopio. El ojo entrenado, la experiencia, y la adaptación ocular permite esa calidad en la identificación que a mí me falta todavía con el telescopio, pues me cansa el ojo izquierdo de observar durante horas y de tanto guiñar el otro.

En un momento determinado lo llamaron por teléfono los ornitólogos que iban a extender una red para capturar, creo, carricerín cejudo para anillarlo. Tengo su contacto y volveré a esta laguna, posiblemente en octubre con el grupo de este amable, experto avistador de aves, con el que compartí casi media hora interesantísima.

A continuación, pongo las especies observadas e identificadas por mí durante esta, ya sí, interesante jornada de observación de aves.

Por razones obvias, no incluiré las identificadas por mi experto compañero de hide, y espero poder ver y certificar algunas de ellas este mismo otoño. 


Hembra y macho de ánade real,
junto al área recreativa

Buitre leonado (2)

Cernícalo vulgar (4)

Aguilucho lagunero ♀ (1)

Estornino negro (+20)

Ánade real (+15)

Flamenco común (3)

Avoceta (+14)

Garceta común (15)

Ánsar común (+50)

Garza real (6)

Avefría (+100)

Chorlitejo spp. (1)

Rey moro (Brintesia circe),
junto a la iglesia
Andarríos spp. (1)

Abejaruco (6)

Paloma doméstica (1)

Golondrina común o avión común descabezado (1), por, posiblemente, alcotán europeo, autillo o búho chico.


Otras especies

Mariposa rey moro (Brintesia circe hispanica)





ENLACES RELACIONADOS

Laguna del Oso, Ávila

Relación de aves avistadas en la laguna del Oso, Ávila


Otro lugares para ver aves en Castilla y León

El azud de Ríolobos en Tierra de Peñaranda, Salamanca


Iglesia y oso de la localidad
abulense de El Oso

El Oso, intrahistoria de una localidad peculiar

El nombre de «El Oso» se considera una derivación del latín lutosus («lodoso» o «barroso»), referido al terreno, pues la localidad se encuentra junto a una gran laguna natural y estacional, actualmente alimentada por los excedentes de una planta embotelladora de agua y otros aportes.

La tradición popular, sin embargo, relaciona el nombre con un oso de piedra que se encuentra frente a la iglesia, que no es sino un verraco vetón. Su aspecto no concuerda con ganado vacuno, especialmente por el lomo curvado de la representación, y su vientre tampoco con el de un jabalí, por lo que tal vez pueda tratarse realmente de un oso, especie que seguramente habitó la zona hasta hace pocos cientos de años.

En la puerta norte de la iglesia de la Natividad de San Juan Bautista, en Navacepeda de Tormes (Ávila), se encuentra clavada una auténtica mano o garra de oso pardo desde hace unos 400 años. Y las últimas citas de osos en la zona de Gredos son de mediados del siglo XIX.



Labores ganaderas en el entorno de la laguna de El Oso. Pacas de paja para alimentar ganado vacuno.



Espadañas (Typha latifolia) en la laguna de El Oso