lunes, 28 de septiembre de 2026

LA LAGUNA DEL SOTO DE LAS JUNTAS DESDE EL CAMPILLO

La laguna de El Campillo desde los
farallones de Rivas Vaciamadrid

RESUMEN 26/09/26

Recorrido subiendo los farallones yesíferos de la laguna de El Campillo y ruta hacia la Laguna de las Juntas bordeando el río Jarama.

Sobre los cantilles yesíferos pude ver milano real y una cogujada sin determinar, correteando por un camino reseco. Desde arriba, en la laguna de El Campillo, pude ver tarros canelos, garceta, posiblemente común, cisne mudo, fochas comunes, gansos del Nilo, palomas torcaces, cormoranes grandes y otras anátidas, difíciles de identificar en la distancia con unos prismáticos de 10x42 aumentos.

En la Laguna del Soto de las Juntas: ánades reales, zampullines comunes, con su característica librea castaña, mirlo común y polla de agua.


La laguna de El Porcal desde los
farallones de Rivas Vaciamadrid

El busca de la laguna del Soto de las Juntas

En mi afán de abarcar y conocer más lagunas del Parque Regional del Sureste, esa gran superficie llena de residuos humanos, escasamente cuidada y sin vigilancia de ningún tipo, logré alcanzar la laguna del Soto de las Juntas, después de que Google maps me perdiera en la ribera del Manzanares y me restregara entre desechos humanos junto al río Jarama, bajo varios puentes.

Primero, desde los cantiles de Rivas Vaciamadrid, oteé el horizonte, buscando una perspectiva y vi la gran laguna de El Porcal, confundiéndola con la del Soto de las Juntas, más pequeña y recóndita, y situada entre la horquilla que forman el Jarama y el Manzanares, bastante caudaloso aquí, a pesar de ser primeros de otoño y estar a 33º C, y no llover desde hace bastantes semanas.


Camino por los cantiles

Desde los cantiles vi una cogujada, sin atreverme a determinar cuál, milano real, y abajo, en la laguna de El Campillo, tarros canelos (+4), cisne mudo (1), garceta común (2), cormoranes grandes (+6), gansos del Nilo (3), fochas comunes (2) y palomas torcaces (+3).


Características geológicas y botánicas de los cantiles

Ascendiendo por el camino polvoriento que lleva a la parte alta del cantil, tenemos dos gratas sorpresas. Una es una planta en la que no había reparado antes, la otra es el sustrato sobre la que se asienta.

Barrilla (Salsola vermiculata)

La salsola o barrilla (Salsola vermiculata) es un elemento vegetal muy característico e importante del ecosistema de los cortados y cantiles yesíferos del Parque Regional del Sureste.

Está perfectamente adaptada a las duras condiciones de los suelos ricos en yesos y sales de los cortados del río Jarama. Sus hojas son pequeñas y carnosas para almacenar agua y resistir la sequía. Lo que parecen llamativas flores rosadas o fucsias son en realidad los frutos maduros, que cuentan con unas alas membranosas dilatadas de colores para facilitar que el viento disperse sus semillas por la estepa.

El nombre de almajo de jaboneros dado a esta planta se debe a que antiguamente se quemaba para obtener cenizas ricas en sosa (carbonato sódico), esenciales para la fabricación artesanal de jabón y vidrio.


Cristales de yeso, cantiles de Rivas Vaciamadrid

La imagen de la izquierda muestra una formación de cristales de yeso, el mineral más emblemático de los cantiles de Rivas Vaciamadrid, fotografiado en la zona de la laguna de El Campillo.

Esta disposición masiva de cristales entrelazados y alargados es muy característica de la geología del sureste de la Comunidad de Madrid, originada durante el Mioceno, hace unos 15 millones de años, tras la evaporación de antiguos lagos salinos interiores, en una época muy seca y árida.

En este entorno es muy común encontrar yeso con formas laminares y agregados aciculares. Estos cristales se desarrollan con maclas típicas conocidas popularmente como "puntas de flecha" o "puntas de lanza" debido a su perfil afilado y geométrico.

Durante el Mioceno, el centro de la Península Ibérica no drenaba al océano Atlántico. La actual cuenca de Madrid funcionaba como un enorme lago o mar interior cerrado (cuenca endorreica) rodeado por sistemas montañosos como el Sistema Central. El clima de aquella época en la región era sumamente cálido y árido, y las aguas que bajaban de las montañas arrastraban grandes cantidades de sales disueltas, principalmente sulfato de calcio (CaSO₄). Esta sal inorgánica se conoce en su forma hidratada como yeso.

Muestra de cristales de yeso de Rivas Vaciamadrid
Al no tener salida al mar, el agua se evaporaba de manera masiva, lo que provocó que el sulfato de calcio se concentrara y precipitara en forma de cristales de yeso en el fondo del lago. 

Este proceso se repitió de manera ininterrumpida durante millones de años, dando origen a colosales capas y depósitos evaporíticos masivos que en algunas zonas del sureste madrileño alcanzan hasta los 100 metros de profundidad.

El yeso espejuelo o macrocristalino (Lapis specularis) es una variedad de sulfato de calcio hidratado que forma cristales grandes, transparentes y fácilmente exfoliables en láminas delgadas.


Las otras plantas de los cantiles de Rivas Vaciamadrid

En la parte alta hay algunas retamas comunes (Retama sphaerocarpa); almendros resecos repoblados, ya con almendras; algunos pinos; cañahejas (Ferula communis), un par de sabinas albares (Juniperus thurifera) y algunas encinas, espinos negros (Rhamnus lycioides) y cornicabras (Pistacia terebinthus) de repoblación.


Cornicabra
(Pistacia terebinthus)

Sabina albar
(Juniperus thurifera)


Salsola
(Salsola vermiculata)


Espino negro
(Rhammus lycioides)


Retama común
(Retama sphaerocarpa)



Cañaheja
(Ferula communis)


Desde El Campillo, hay que
atravesar el viaducto del metro

Caminando hacia la laguna del Soto de las Juntas

El recorrido hacia la laguna de las Juntas desde la laguna de El Campillo me llevó primero erróneamente sobre el abandonado puente de Arganda, una construcción de hierro sobre la antigua carretera N-III, para retroceder y seguir la valla de la línea de metro en superficie, sobre un camino adoquinado.

Es un trasiego penoso, un espectáculo de la degradación humana en medio de la pujante Comunidad de Madrid, un pliegue lleno de roña, con restos de pernoctas miserables, basuras de todo tipo, heces, construcciones efímeras pintarrajeadas, colchones manchados y sillas rotas: toda una manifestación de la desidia, la incapacidad e inmoralidad del Partido Popular, que gobierna la Comunidad de Madrid desde 1995, es decir, desde hace nada menos que 31 años.

Puente de Arganda, antiguo puente sobre la N-III

El caso es todavía más sangrante en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, donde la izquierda gobierna desde 1987, incluyendo al PSOE, Izquierda Unida y una coalición con ecologistas, es decir, desde hace 39 años. Eso quiere decir que una gran parte de los habitantes de este municipio, de 100.000 habitantes y un presupuesto de 157 millones de euros en 2026, no ha conocido otra cosa que la basura, por lo que deben de estar más que acostumbrados a que se acumule en sus zonas de ocio y no exigen limpieza alguna a su consistorio.

Zigzagueando entre construcciones, puentes y despojos, finalmente llego al aparcamiento del Parque Regional del Sureste, y a la derecha hay como una especie de castillete de cemento, con cuatro torrecillas, diseñado por un limitado, que está en estado ruinoso y vandalizado, y que nadie se encarga de pulverizar, ofendiendo cualquier sentido de la vista que no sea el de la estética nativa y el de los despachos de los responsables de este despropósito.

La siguientes fotos son una pequeña muestra del descorazonador, nauseabundo y detestable estado en el que se encuentra el camino, que pasa por debajo de varios puentes para salvar el río Jarama.



Colchones y restos de pernoctas,
el recorrido se realiza bajo el puente



Puente con restos de vandalismo, pintadas y
desperdicios



Escombros y restos de tiendas de asentamientos
de personas sin hogar





Construcción vandalizada, con restos de
haber sido usada como vivienda



Aparcamiento del Soto de las Juntas,
inicio del recorrido para esta laguna

Un coche VTC trajo a un perdido cliente andaluz que me llamaba a voces mientras yo intentaba averiguar con prismáticos sobre la identidad de un pájaro, y me incomodaba tanto que no le hice caso hasta que lo tuve encima y no pude pasar de él.

Se ve que su desperación por buscar un lugar concreto que no encontraba en Rivas -el lejano "Oeste" madrileño-, primó sobre su escasa educación hacia mi silencio y mi actividad. Se había perdido, porque hay que ser de aquí para orientarse en esta jungla de carreteras, caminos y lagunas.

La cartelería se me mostró insuficiente y enseguida me perdí yo también, girando a la derecha por un claro en el que se adivinaba uno de los ríos, el Manzanares en este caso, y que me lleva hasta los restos de un álamo negro de unos 100 años, el Chopo de Don Sergio, que empieza a estar rodeado de invasores ailantos, algo que les trae sin cuidado a los regidores de este Parque Regional.

Cartel explicativo, el único decente de la zona

El paso por zonas de repoblación de olmos y rodeado de álamos blancos bastante altos pero jóvenes aún, sin camino visible, me indica que ese no es el camino. 

Visualizo a la izquierda uno de los pocos carteles del recorrido y me enfilo de nuevo por el camino, que me lleva a una bifurcación: a la izquierda, 60 metros más allá, un camino cortado por desprendimientos, debido a las inundaciones de hace ya un año.

A la derecha, el camino lleva hasta el primero de los observatorios de aves, que por aquí deben de pensar que son refugios contra las inclemencias y ocultamientos para querencias personales, pintarrajeados de expresiones políticas pero sin ningún indicador de para qué está puesta allí esa construcción de madera. Enfrente, en la orilla, un pequeño tope de madera bastante deteriorado lo llaman embarcadero en lo mapas, vamos, algo así como llamar sección de bisutería de El Corte Inglés al top manta de la puerta del Sol.

Laguna del Soto de las Juntas, 
desde el antiguo embarcadero

La visión es, sin embargo, mágica, como la de un pequeño lago natural, cubiertas completamente de vegetación sus riberas, con aguas estancadas y algo eutrofizadas. Una mezcla entre la laguna desde donde surgía la Dama del Lago portando la espada Excalibur, el entorno de la pequeña laguna del bosque finlandés de Rascafría y el recodo de un gran río de la cuenca tropical del Amazonas. Buscaré el calamón allí. Es una visión sobrecogedora. Alcanzaré también el segundo observatorio si la vegetación que ahora cubre el camino desbaratado y hundido me lo permite.

A pesar de estar apenas 10 minutos de contemplación, pude ver una pareja de zampullín común, otra de azulones y otra de polla de agua, y grandes zambullidas o aleteos de peces que imagino de colosales dimensiones, que podrían ser carpas o lucios.

Camino cortado al segundo observatorio

Un asustado mirlo común macho cruzó la laguna volando de parte a parte, huyendo de la presencia molesta de una pareja que se aventuró hasta el segudo observatorio, ya entrando en la parte final de la tarde ...

Actualmente no se puede pescar en la laguna del Soto de las Juntas. En el Parque Regional del Sureste sólo se puede hacer en las de El Campillo, El Raso y laguna de Las Madres. En esta última se requiere licencia de pesca y pagar un canon para usar los puestos de pesca, lo cuál tienen numerosas quejas por el deterioro y la basura que se encuentra en sus márgenes. No conozco aún la zona, pero por lo que he visto en El Raso y El Campillo, me temo que es la repugnante y vergonzosa misma realidad. ¿Realmente a la gente de por aquí le gusta retozar entre la mierda?

Conozco muchos observatorios de aves en muchos puntos de España, la mayoría están deteriorados, sirviendo de cabañas para reuniones juveniles durante la noche. Otros están completamente destruidos, y la gran mayoría no tienen apoyos cómodos para la observación y están mal dimensionados, demasiado lejos del punto de interés e incluso mal orientados. Y tampoco tienen indicaciones sobre en qué consiste esa construcción y la necesidad de respetarla.

Pero como tampoco veo jóvenes ataviados con prismáticos, ni aquí, ni en ninguna parte, doy por supuesto que ni en su familia ni en sus colegios les enseñan nada de qué eso de la observación de aves y por qué es interesante conocer las especies y respetar el medio ambiente.

La anestesia medioambiental es muy notoria en España, a pesar de haber dado naturalistas de renombre en otras décadas.

No tenemos confianza alguna en que los ayuntamientos de izquierdas y las autonomias de derechas cumplan sus obligaciones con el medio ambiente. Y tampoco en que organizaciones como la SEO y las ecologistas organicen salidas de limpieza de la Naturaleza y presionen de manera efectiva a las instituciones.


Primer observatorio de aves en la laguna de Las Juntas.
Muy deteriorado por el vandalismo y la falta de mantenimiento.



Enlaces

Laguna del Soto de Las Juntas

Lagunas de la Presa del Henares

Lagunas del El Porcal

Parque Regional del Sureste

El antiguo puente de Arganda