viernes, 24 de junio de 2016

La arquitectura extraña del cubo en Madrid

Fuente: http://ovacen.com/la-arquitectura-del-cubo/
El Arte formal y el Arte Real

El Museo del Prado es un ente cultural y político que ha dejado numerosas víctimas a su paso a lo largo de la Historia. Primero usurpó en el siglo XVIII el habitáculo concebido para el Museo de Ciencias Naturales, demostrando qué interesa más a los gestores españoles: el Arte por encima de la Ciencia.

Esto afectó al aislamiento del anejo Jardín Botánico, que recibió otro zarpazo en su superficie para albergar el ministerio de Agricultura (1882), quedando convertido en un cuadrado relicto de árboles apretujados.


Cubo de Moneo sobre Los Jerónimos
Después, en época de Aznar (1996-2004), el Museo del Prado engulló el claustro románico de la iglesia de los Jerónimos, en forma de meteorito cúbico de ladrillo, adefesio profanador llamado Cubo de Moneo (1999-2007).

El arquitecto habla




Estructura cúbica añadida al Alcázar



Luego, también a iniciativa del extraño y sospechoso Aznar, se expulsó al Museo del Ejército (2005-2010) a Toledo para meter más Museo del Prado en el Salón de Reinos, aunque no se ha rellenado de nada.

Allá en Toledo, se añadió un engendro cúbico al emblemático Alcázar, contaminando su esencia y su espíritu, descarnando sus laureles.

La última proeza cúbica del extraño y maléfico gobierno de Aznar ha sido promover la construcción de otro cubo junto a otro templo católico: la Catedral de La Almudena, que ha desvirtuado el zócalo de Madrid con un grandioso pegote de argamasa que se carga el perfil de la capital del Reino.

Museo de las Colecciones Reales
Digamos que Iglesia y Ejército han sido las víctimas estéticas -e idelológicas- de un empeño del gobierno de Aznar para añadir tres grandes cubos que destruyan el espacio en torno a tres de los grandes símbolos tradicionales de Madrid: Los Jerónimos, La Catedral de la Almudena y el Museo del Ejército de Tierra.

Una circunstancia puede ser casual y fruto del mal gusto, dos pueden ser fruto de una coincidencia sin sentido cósmico, pero si pasamos por alto una tercera circunstancia, es que no somos nada perspicaces, nos hacemos los tontos o somos partícipes de ello. 


Mercado Barceló, Madrid
Para añadir más interés al asunto, existen otros cubos adefesio en la torturada ciudad de Madrid: el cubo del mercado Barceló, al que no le encuentro más intencionalidad que el seguidismo arquitectónico y el regusto acomodaticio por los cubos anteriores, pero ¿quién sabe? 

La arquitectura masónica es egipcíaca, pero también existe una arquitectura mucho más oculta en su simbología, tal vez el cubo ¿extraterrestre? por lo meteorítico y contenedor de la esfera inscrita, por contraposición a la esfera circunscrita.




¿Se trata de una contraposición al Cristianismo, un contrapoder?


Cruz y esfera en lo Alpes bávaros


Consideraciones para centrar la disertación sobre los cubos


Aznar saludando a González, muy colegas
José María Aznar fue un presidente de España que se convirtió en el palmero de George W. Bush, conocido éste por la Guerra de Irak y su pertenencia juvenil a la secta secreta Skull and Bones.

Una amistad peligrosa que se consolidó en el tiempo y que desató la caja de los truenos contra ambos en el 11-S y el 11-M, atentados repugnantes, crueles y masivos contra inocentes, verdaderas operaciones de bandera falsa que se achacaron a los musulmanes sin que éstos se indignaran demasiado, pero con burdas acusaciones a "terroristas islámicos" que estaban siendo controlados y seguidos por ambos gobiernos, atacados por algún contrapoder de dentro de sus estados.


Extrañas coincidencias 


Kaaba en La Meca
La Kaaba (en árabe El Cubo) es una construcción que alberga la piedra meteorítica sagrada para los musulmanes, faro de peregrinación de los fieles de todo el Mundo, que me recuerda al Cubo de Transformers (2007), de mística importancia para los decepticons o robots malos.

Pero más me recuerda, junto a sus minaretes, a la simbología de los hijos de la viuda y a las conocidas columnas masónicas (Jakin y Boaz).

¿Qué tendrán que ver los masones con La Meca, Al Qaeda, los cubos y los meteoritos?


Simbología masónica
El respeto a las religiones tradicionales y visibles no debe apartarnos de tener en cuenta que, desde el mismo comienzo de éstas, y aún antes, han existido otras "religiones". Por ejemplo, antes de Mahoma ya se rendía algún tipo de culto a la Kaaba, aunque los musulmanes ahora sólo adoren a Dios.

Tal vez existan desde siempre religiones para el vulgo y "religiones" reservadas para las élites.

¿Pero por qué siguen peregrinando realmente los musulmanes hoy en día hasta un meteorito?


Caja de Lemarchand
Los otros cubos

Los cubos misteriosos investidos de poder maléfico no se reducen al cubo que aparece en la película Transformers (2007).

Ya apareció un cubo infernal en manos del cenobita Pinhead en la película Hellraiser (1987). Allí, el cubo metálico -Caja de Lemarchand- abría la puerta al dolor, al conocimiento y al placer, una entrada a otra dimensión, claramente infernal.

Aunque un cubo aparentemente menos maléfico -el cubo de Rubik- llevó a la diversión, a la obsesión y a la tendinitis a millones de adolescentes de todo el mundo.



Hombre judío llevando una filacteria
Los cubos negros

No sé si será una casualidad el que la Kaaba, el WTC Memorial, la central de la NSA, el birrete Oxford y los escaques negros del suelo de una logia sean cubos o cuadrados negros; ni si la filacteria (tefillin) es sólo un inofensivo amuleto judío carente de significación fuera de la religión visible. No lo sé, pero casi nunca la certeza fue un método para iniciar una hipótesis. 

Los varios cubos negros extendidos por la geografía de Estados Unidos nos hablan de que están inspirando a más de un artista, una moda que esperemos que no sea contagiosa en Madrid, aunque ya tengamos precedentes.


Secretaría de Estado e Investigación
Se trata del edificio Los Cubos (1976-1981), de inspiración metabolista, pero que fue elegido por el gobierno español en 2006 para instalar la sede del Ministerio de Ciencia e Innovación, en Madrid. En 2011 se instaló la Secretaría de Estado e Investigación.

El 14 de marzo de 2004 Rodríguez Zapatero llegó al poder de una manera más que inesperada, más que extraña ... después de una horrenda matanza que algunos atribuyen a los servicios secretos de alguna o algunas potencias "amigas". Tal vez el traslado se trató simplemente de una casualidad, una de tantas.


Este edificio alberga el ICEX
Otro de los edificios madrileños que tienen forma de cubo negro es el antiguo edifico de Repsol en el Paseo de la Castellana 278, hoy sede del ICEX (Instituto de Comercio Exterior) desde 2015, ya en pleno gobierno de Rajoy ... 

Pero ¿por qué les habrá dado ahora a todos por los cubos negros?

NSA, Maryland


Kaaba, La Meca


Memorial WTC, Nueva York


Apunte del 11/11/2017


Estas semanas TV3, la televisión pública catalana, ha estado de actualidad por la manipulación mediática que ha ejercido, siguiendo las consignas independentistas del gobierno regional catalán, al que se ha acusado de ser soportado por oscuros intereses norteamericanos con financiación rusa (hoy 17/05/20 sabemos que detrás está fundamentalmente la financiación de George Soros). También se dice que intereses israelíes estarían detrás de este montaje sececionista, a raíz de las declaraciones de Jordi Pujol, declarándose sionista.

Es realmente significativa la similitud de los cubos negros con la filacteria y la kaaba, como parte de religiones de culto precristiano, tal vez reservadas sólo a ciertas élites.


Enlaces para este texto

Pujol explica su misión de ingeniería social: “construir Cataluña”… ¡inspirado por el sionismo!

El sionismo controla el independentismo catalán


Enlaces para el artículo

Rodríguez Zapatero y la Masonería

Decoding Illuminati Symbolism: Saturn and the Black Cube

El culto a Saturno, una adoración milenaria






Las columnas Jakin, Boaz y la simbología masónica

Los 5 logos corporativos más siniestros: Alfa Romeo, Vodafone, CFR, Bechtel y Procter and Gamble




Nota de 26/01/2022
El Auditorio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) tapa el emblemático centro de poder de Felipe II, el Monasterio de El Escorial, con su forma cúbica, la misma que se impone en La Almudena, El Alcázar y Los Jerónimos.

Inauguración prevista en 2002, durante el mandato en España de Aznar (PP) y el de Alberto Ruiz Gallardón (PP) en la Comunidad de Madrid, fue finalmente inaugurado en 2006.

El Campo del Moro, jardines románticos en Madrid

Campo del Moro 15/05/16
El Campo del Moro es uno de los parques más grandes, elegantes y emblemáticos de Madrid, y sin embargo es uno de los menos conocidos y visitados. Ocupa una superficie de 20 ha entre el Palacio Real de Madrid y el valle del río Manzanares, lo que antiguamente constituía un barranco escarpado.

A esa zona se la comienza a llamar Campo del Moro a partir del siglo XIX. Los promotores de los jardines, buscándole una denominación romántica, recurrieron a episodios históricos de los numerosos intentos de reconquista de Madrid desde el siglo XI por parte de ejércitos sarracenos, que acampaban en estos antiguos contrafuertes del Alcázar de Madrid.

Y durante siglos no fue más que un pronunciado escarpe que servía de defensa eficaz al Alcázar; a sus pies se llegaron a realizar jornadas de caza menor de los reyes.

Madrid, 1562. Antoon van den Wijngaerde, a la izquierda, el Alcázar
Los primeros intentos para salvar el desnivel entre el Real Alcázar y el río Manzanares datan de la época de Felipe II, en la que se quiso construir una zona recreativa. Sin embargo no se pudo llevar a cabo la enorme obra por los costes y su difícil mantenimiento hídrico.

Carro usado en la construcción del Palacio Real (XVII)
Posteriormente, sí se realizó el diseño del arquitecto Juan de Villanueva (1739-1811), que incluía una gruta artificial -Túnel de Bonaparte- que comunicaba el Palacio Real con los jardines de la Casa de Campo, situados al otro lado del río Manzanares. Fue excavado en 1810, durante el reinado de José I.

En 1891 se remodeló, instalando una rocalla como elemento ornamental. Aún se conservan varios tramos de este pasadizo.

La dificultad de acceso al agua para el riego fue una constante durante todas las épocas que influyó en el retraso para configurar unos jardines verdaderamente notables.

Palacio Real desde el Campo del Moro
Los jardines fueron trazados definitivamente en 1844 por el arquitecto Narciso Pascual, bajo ideas formalistas, aunque las obras de ajardinamiento no se ejecutaron hasta finales del siglo XIX por Ramón Oliva, que alteró el concepto original mediante un planteamiento romántico, muy del gusto de la época.

Para la nivelación del terreno, se emplearon escombros procedentes de las iglesias y viviendas demolidas durante la ampliación de la Puerta del Sol. 


Instalaciones

Dentro del parque hay numerosas estatuas, fuentes y pequeñas edificaciones, la más importante es el Museo de Carruajes.

El Museo de Carruajes está cerrado al público desde 1992. Está previsto que su colección se exponga en el museo de Colecciones Reales que se está construyendo actualmente en la plaza de la Armería, junto a la fachada meridional del Palacio Real de Madrid.



Fuente de las Conchas.
Fuente: Internet
Fuentes

En tiempos de Isabel II se instalaron dos fuentes monumentales, la de las Conchas, traída del Palacio del Infante don Luis, en Boadilla del Monte, y la de los Tritones, cuyo emplazamiento original era la Isleta, en el extremo final del Jardín de la Isla del Palacio de Aranjuez.

La fuente de los Tritones es la fuente monumental más antigua que se conserva en Madrid. Sus primeras referencias datan del siglo XVII, aunque algunos autores apuntan a que fue construida en el siglo XVI.


Caballerizas Reales poco antes de su destrucción (1931)
Agresiones al Campo del Moro

En 1931 se destruyen las Caballerizas Reales por el gobierno republicano, que si bien no eran parte del jardín, sí ha afectado a su fisonomía.

La imagen está tomada desde la Plaza de España poco antes de ser demolidas. En la actualidad aquí esta la entrada a los Jardines de Sabatini, que están en la parte alta del antiguo escarpe.
Obras que han destruido la esquina sureste
Fuente: Internet

Durante la Guerra Civil de 1936 los jardines quedaron muy deterioraros y deben su esplendor actual a la restauración realizada en los años 40 del siglo XX. En 1967 se instaló en su interior el Museo de Carruajes, un verdadero error arquitectónico por su anacronismo.

Este museo se realizó a iniciativa de Francisco Franco para intentar corregir la disgregación y venta de parte de la colección por parte del gobierno antimonárquico de la Segunda República.

Ya a comienzos del siglo XXI de destruyó un bello rincón del Campo del Moro en su esquina sureste, con estanque y rocalla, para erigir el futuro Museo de Colecciones Reales, que tendrá su acceso por la Plaza de la Armería y que previsiblemente albergará los carruajes reales, de tan azaroso destino.


Mansillo y Muñón, plagiadores por afición

El proyecto del Museo de las Colecciones Reales, además de invasivo e inapropiado, tampoco podemos decir que sea muy original, porque no sólo se ha plagiado el edificio de Alvar Aalto Finlandia Talo, sino que se ha cometido el mismo error, destrozando el skyline de la ciudad.

En Helsinki, otro edificio de Aalto, el Stora-Enso, tapa la catedral ortodoxa de Uspenski de manera muy burda e irrespetuosa, lo mismo que el nuevo museo se convierte en un zócalo masivo a los pies de la Catedral de la Almudena

Mansilla y Tuñón, los arquitectos, más bien parecen Mansillo -por acomodaticio- y Muñón -por torpe-. No pinta que la arquitectura madrileña contemporánea se vaya a hacer famosa internacionalmente, a no ser que sea por el plagio y seguidismo de varios famosos edificios finlandeses, véase también el mercado Barceló.


El museo recuerda "vagamente" a Finlandia Talo
Fuente: Internet


Finlandia Talo, Alvar Aalto. Helsinki
Fuente: Internet


El edificio Stora Enso y la catedral, Helsinki
Fuente: Internet



Carballo del Campo del Moro
Los árboles del Campo del Moro

Madrid no es una ciudad donde sea fácil poder encontrar árboles grandes y longevos. Los suelos pobres y secos, la Guerra de la Independencia, la necesidad de madera para la subsistencia de sus habitantes y el poco interés en el árbol de sus dirigentes han sido las causas.

Pero en el Campo del Moro hay un magnífico superviviente de los avatares de los siglos: un roble centenario de ramas retorcidas, con un desarrollo casi espontáneo que le da un atractivo aspecto natural.

Se trata de un carballo (Quercus robur) de 24 m de altura y de unos 200 años que se encuentra cerca de la fuente de las Conchas, junto al camino que lleva a la estatua de Isabel II.

Estos jardines están poblados por unas 70 especies arbóreas. Otro ejemplares notables tienen más de 150 años, como un pino carrasco que sobrepasa los 30 metros de altura. También destacan por su edad y dimensiones otro pino, una secoya y dos tejos.


Enlace




Imágenes históricas del Campo del Moro

Real Palacio desde la Cuesta de la Vega, F. Bambrila
Pintura de Fernando Brambila de principios del siglo XIX, cuando los jardines, en su actual configuración, aún no se habían trazado. Al fondo se aprecia la fachada meridional del Palacio Real.




Pradera de San Isidro, Goya (1788)
La pradera de San Isidro, de Francisco de Goya (1788). La ciudad aparece vista desde el suroeste. El alcázar ha sido sustituido por el Palacio borbónico, el puente de Segovia (a la izquierda) es el actual, y el perfil de la enorme cúpula de San Francisco el Grande domina el resto de iglesias de la villa. Al norte (a la izquierda) se adivina la montaña del Príncipe Pío, donde, veinte años después de esta festiva composición, el pintor tendrá ocasión de observar una trágica escena de fusilamientos a paisanos por las tropas invasoras francesas.

Madrid, Anton Van der Wyngaerde (1562)

Anton Van der Wyngaerde (llamado en España Antonio de las Viñas), fue el encargado por Felipe II de recoger vistas de las ciudades españolas.

En la ilustración se aprecia el Alcázar, que forma parte del recinto amurallado y que sufrirá varios incendios hasta el de 1734 que lo destruirá casi completamente, siendo sustituido por el actual Palacio Real.







Enlaces

Cisne negro en el estanque del Museo de Carruajes
Plano de Madrid desde su fundación

Impacto del Museo de las Colecciones Reales

Dieciséis años de trabajo para un truño

Sitios reales

Palacios reales de la Monarquía Española

El Museo de Carruajes de Madrid











martes, 14 de junio de 2016

Jornada de primavera en los ríos Pirón y Viejo

Peñasrrubias de Pirón, 05/06/16
Las excursiones al campo gratis con grupos organizados son una excelente manera de conocer sitios nuevos con un nivel de amplitud que nos costaría mucho tiempo adquirir por nosotros mismos.

Tienen, sin embargo, el inconveniente de que no eliges a la gente con la que vas, que muchos admiten niños y perros, que hay personas de distinta edad y capacidad física, y que pueden llegar a ser multitudinarias, por lo que ver algo más que plantas o geología se torna complicado.

Si te gustan las aves o hacer un herbario, mejor en solitario o con alguien muy de confianza.

Ruta del río Pirón
El asosiacionismo espontáneo, biempensante y no lucrativo es, en este caso, un exponente excelso de servicio desinteresado a los demás, que si bien obedece a unas necesidades de autorrealización de sus promotores, presenta la magnitud grandiosa de los ecosistemas y paisajes españoles a los españoles mismos, que muchas veces ignoran lo afortunados que son de vivir sobre esta diversa y arrugada piel de toro.

Lo de los niños y los perros habrá indignado a alguien a estas alturas de lectura, pero teniendo en cuenta que los niños son mis seres vivos favoritos y los perros no dejan de ser animales, se me disculpará la licencia.

Bifurcación hacia el soto de encinas
El caso es que ir con niños implica una responsabilidad añadida, y no siempre los padres están pendientes a cada paso de ellos, por lo que algunos adultos nos vemos en la obligación de echarles un ojo, no sea que se pierdan, se deslicen por el borde de una torca o un molino en ruinas o den con su coxis en las peñas de una ladera empinada.

Lo de los perritos es otro cantar, pues las ganas de tenerlos sueltos implica molestias a la fauna, egestión, difusión de semillas y parásitos que lleven en su pelaje y molestias reiteradas a quienes no llevamos perro y no nos gusta soportar que un animal mojado se te restriegue por los pantalones o se sacuda el agua con violencia mientras sostienes el objetivo de tu compacta ultra cara sin la tapa puesta.

Fuente de Covatillas
Evidentemente es el responsable del grupo el que decide lo de perros sí o perros no. Pero no por ello es menos cierto que estar junto a un remanso del río repleto de ranúnculos en flor y del croar de las ranas y ver caer con estruendo un can, es más bien el apocalipsis del idilio con la Naturaleza.

Siento decir que muchos dueños de perros no son conscientes de las molestias que provocan a otras personas con su afición, o sí lo son, pero les importa tres narices, porque la alegría de sus animalitos es nuestra desdicha.

Hoy en día, la combinación más explosiva en parques y zonas naturales es adolescentes con perros y que fumen. Y si además les interesa el laterío, la bomba atómica va con metralla. Afortunadamente no fue más que el perro lo que llegó al río.


Ranúnculos en el río Pirón
La excursión

La ruta que voy a describir la promovió un excelente y simpático tipo, muy querido por los excursionistas que nos aprovechamos de su cariño y trabajo con el medio. Dirigir un grupo de excursionistas implica mucho conocimiento, mucha dedicación y bastantes dotes del sentido de la responsabilidad.

La acertada mezcla de personas animosas saliendo de campo a preciosos lugares de nuestra geografía a un interés del 0% se cumplió en nuestra excursión a los ríos Pirón y Viejo.

Llanura de inundación del río Pirón
Estos bellos y pequeños ríos segovianos discurren por parajes acantilados, muy parecidos a los del río Duratón en las inmediaciones de Sepúlveda, donde empiezan las famosas Hoces.

Existe, como en dicha zona, una profusión de cuevas que han inspirado a religiosos y anacoretas, y que hoy sirven para disfrute de los aficionados a la espeleología. También alguna empresa que otra organiza salidas para esta actividad y un discreto ocio de escalada en roca.

Vamos a contemplar un paisaje de gran calidad vegetal que nos dará una acertada idea de los que eran las hoces del Duratón hasta la construcción del Embalse de Burgomillodo (1929).


Hacia la ermita de Santiaguito
Empezamos

La excursión sale desde Peñarrubias, entre amapolas, y se sigue el curso del río Pirón dejándolo a mano izquierda. Vamos hacia la fuente de Covatillas tomando la bifurcación de la derecha por un camino de encinas, quejigos, sabinas, negrillos, chopos negros y fresnos.

Con sus 7 caños y su escudo viejo, es lo más atractivo del caserío abandonado que la alberga. Más cerca que lejos está la ermita de Santiaguito, ya en el dominio de las escarpaduras y de las sabinas.

La vista es magnífica en las solitudes del llano y la piedra quebradiza y cárstica, horadada por un pájaro carpintero gigante.


Terrazas y llanura aluvial del río Pirón
Enfrente de la ermita se encuentra la cueva de la Vaquera, con su enorme saúco en la entrada. Llegamos hasta ella atravesando dos corrientes de agua en las que debemos descalzarnos por la profundidad, más o menos una cuarta por debajo de la rodilla.

Dentro no hay nada, tan sólo una sala amplia que lleva a un pasillo con un suelo arenoso que se embarra con facilidad y zonas resbaladizas. En alguna zona es necesario poner rodilla en tierra para avanzar, y no se aconseja llevar mochila pequeña ni colgaduras, ni alumbrarnos con el móvil, porque nos molestarán.  Un frontal será de obligado uso para tener las dos manos libres. Pudimos avanzar hasta unos cien metros y llegar hasta un engrosamiento lleno de agua.

Salida de la cueva de la Vaquera hacia el Pirón
El ambiente es denso y fragante cuando el sol comienza a calentar. 

Miríadas de flores de tomillo salsero, penachos de espliego, matas de hinojo, escaramujo, espinos albares, y la omnipresencia de la viejas sabinas albares.

Saúcos floridos de buen porte denotan mucha humedad, que contrasta con la extrema aridez de 30 metros más arriba, un compendio altitudinal excelso.

Jamás vi tal profusión de aromáticas, abigarradas entre cada piedra de las laderas suaves de derrubio; tampoco un bosque galería tan completo y exento de alóctonas, en el que prosperan fresnos, sauces, chopos negros, avellanos, olmos, pero no pude ver alisos.



Torca en la terraza del río Viejo
La torca

Volviendo a mirar hacia Peñasrrubias, nos adentramos en el río Viejo, para llegar hasta la Cueva de la Mora, con el Sepulcro del Niño Moro excavado en la roca. Aunque no sabemos la datación de la excavación, en España llamábamos a cada evento geográfico desconocido con el adjetivo “moro” para denotar antigüedad y lejanía cultural, refiriéndonos a la noche de los tiempos.

A la derecha de ésta está La Torca, un gran agujero producido por el derrumbamiento del techo de una cueva. Se trata de lo que se conoce como dolina de hundimiento. Con una profundidad de al menos 10 metros,  en su fondo hay un gran saúco y una pequeña higuera. Puede verse un acúmulo de huesos blanqueados por el sol.

Casa y huerto de Máximo
En una ladera cercana, y tope de nuestra progresión, aparece La Casa de Máximo, una solitaria vivienda ocupada únicamente por su propietario, que se mudó a estos lares en los años 50 del siglo XX.

Aquí edificó su casa en la roca, construyó bancales y plantó árboles para crearse un pequeño paraíso. No le envidiamos por la dureza del clima y la falta de feracidad de esas superficies inclinadas cuasi peladas, ferocísimas rampas expuestas a la solana en el tórrido verano y al viento gélido e inmisericorde de los inviernos.

De vuelta, por un camino florido de espliegos impertinentes como indios emplumados, nos adentramos en la espesura hasta el caserío de Covatillas, con sus dignas ruinas y hasta el Molino de Covatillas.

Espliego, cantueso o lavanda
Allí aparecen los escombros de algo que serviría para atraer a curiosos de la arquitectura e ingeniería del siglo XIX. En sus alrededores, las hiedras devoran los árboles altos del soto junto al río.

Desandando los pasos, vamos hasta el puente, bajo cuyos arcos remojamos nuestros recalentados pies y nos enjuagamos los sudores. Algunos incluso ensayaron un chapuzón en sus frías y poco profundas aguas veteadas de algas verdes, mecidas por la corriente de este río ibérico que fluye desde antes que la sangre del hombre.


Enlaces



Análisis cerámico de la Cueva de la Vaquera


Amapolas cerca de Peñasrrubias



Apéndice 1 - especies vegetales

En la preparación de este artículo he leído en algún lugar que la ruta de los ríos Pirón y Viejo es un compendio de la flora de Segovia, y casi es así. Pues a excepción del pino silvestre, el tejo y el roble melojo, están representados todos los árboles principales de la provincia. Eché de menos algún aliso y los álamos blancos, pero a buen seguro que existen.

Aún no tratándose de una excursión botánica y no disponiendo de tiempo para la recolección o tan siquiera el análisis de las especies in situ, se pudieron identificar las siguientes:


Arbustos

  • Espino albar (Crataegus monogyna)
  • Rosal silvestre (Rosa canina)
  • Zarzamora (Rubus ulmifolius)
  • Endrino (Prunus spinosa)
  • Jara (Cistus x cyprius) híbrido de C. ladanifer y C. laurifolius
  • Tomillo salsero (Thymus zygis)
  • Cantueso (Lavandula stoechas pedunculata)
  • Gordolobo (Verbascum spp.)
  • Hinojo (Foeniculum vulgare)
  • Amapola (Papaver rhoeas)
  • Ranúnculo (Ranunculus spp.)
  • Hiedra (Hedera helix)


Árboles

  • Olmo común (Ulmus minor)
  • Álamo negro (Populus nigra)
  • Encina (Quercus ilex ballota)
  • Quejigo (Quercus faginea)
  • Sauce (Salix spp.)
  • Fresno (Fraxinus angustifolia)
  • Sabina albar (Juniperus thurifera)
  • Avellano (Corylus avellana)
  • Enebro (Juniperus communis)
  • Saúco (Sambucus nigra)
  • Higuera (Ficus carica)

Líquenes

  • Evernia (Evernia prunastri) 


Para una revisión de las nuevas especies arbóreas presentes en la provincia de Segovia, ver el siguiente artículo:

Seis especies de árboles hasta ahora no citadas en la provincia
(Abedul, alcornoque, piruétano, roble carballo, roble orocantábrico y el sauce de montaña).


Apéndice 2 - textos
Textos tomados de los carteles informativos



Río Pirón, junio 2016
Valle del río Pirón

En el alto de Guadarrama, superando los 2100 m. de altitud, nace el río Pirón. En la Fuente del Mojón surgen las primeras aguas de este río de leyenda. Comienza su recorrido por valles y escarpes tapizados de pino de Valsaín, que será sustituido por el roble melojo a medida que desciende en altitud. La virulencia de sus aguas se amansa cuando llega a estas praderas flanqueadas por paredones calcáreas. Su caudal es estacional, aunque varias fuentes, como Fuentedura o Covatillas, le rinden sus aguas dándole aliento para continuar su viaje. Tras cruzar la campiña segoviana desemboca en el río Cega, ya en la provincia de Valladolid. Junto al río, formando parte del paisaje, viaja el “Tuerto Pirón”. La leyenda de este bandolero inunda de misterio todos los rincones de este valle y sus pueblos más cercanos.



Cueva de la Vaquera
Cueva de la Vaquera

Se encuentra en el término municipal de Losana de Pirón. El proceso cárstico unido a la circulación subterránea del agua han originado esta gruta espectacular. Está formada por tres galerías de un kilómetro aproximado de extensión. Aunque en su inicio estaban inundadas, el descenso del nivel freático las fue desecando. En la actualidad el agua tan sólo circula por la galería inferior. El manantial de
Mapa de la ruta
Fuente: Internet
Fuentedura, junto a la cueva, es la salida natural de éstas aguas transparentes que emergen claras, frescas e impolutas. En la cueva de la Vaquera, además de restos de hogares en los que se hacía fuego, se han localizado en su interior fragmentos cerámicos de botellas globulares, vasos de paredes rectas y cuencos semiesféricos. También se han hallado cuchillos y otros útiles líticos, así como punzones de hueso. Los estudios que se llevaron a cabo a finales de los años 80 fecharon estos materiales en la etapa final del Neolítico




Ermita de Santiaguito
La ermita de Santiaguito


En la ladera caliza, sobre el valle del Pirón, se abre una gran solapa rocosa cerrada por un tosco muro de piedra que delimita la ermita de Santiago o Santiaguito, como le llaman familiarmente los vecinos de los pueblos de la zona. Tanto la devoción como la propia ermita se remontan en su origen a la repoblación medieval de estas tierras. La austeridad y la sencillez remarcan la fuerza espiritual del lugar.


Cada 25 de julio se celebra la romería veraniega en honor al santo. La imagen es subida a hombros desde el río y la liturgia conserva con pureza su esencia religiosa.

Los fieles devotos se reúnen procedentes de los distintos pueblos del valle. Finalizada la misa y besada la imagen, se reúnen junto al río para bailar jotas y dar cuenta de una comida ya tradicional y disfrutar de la diversión.




Misa en la ermita de Santiaguito
Fuente: postes informativos


Interior de la ermita el 05/06/16



Puente de Covatillas
Puente y fuente de Covatillas

Aguas vivas, claras y frescas deslizándose por el cauce de este río mágico lleno de sorpresas. A pocos metros de aquí, valle arriba, se encuentra la fuente de Covatillas, un rincón de ensueño. Un gran manantial surge desde las entrañas de la roca y desciende entre avellanos y nogales hasta la fuente. Todavía se pueden distinguir las cabezas de los leones esculpidas en el azud y el escudo nobiliario de los Marqueses de Covatillas.

Al otro lado del río, escondido entre las encinas, se encuentra el caserío de las Covatillas. Uniendo ambos márgenes este magnífico puente que data del siglo XVI. Su construcción se relaciona con el antiguo camino real que unía Turégano con la ciudad de Segovia. Entre sus usos se encuentra el de contadero de ganado aprovechando la estrechez de paso de la zona central y más elevada.



Perfil de la ruta
Fuente: Internet