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jueves, 26 de diciembre de 2019

Aculturación: El mercadillo 'navideño' de Las Rozas.

Mercadillo navideño de Las Rozas (M), no es Kosovo,
y sin embargo más cutre sí se puede
Recuperar o copiar desde la indigencia cultural

Cuando uno no ha salido de su pueblo, el chorizo y el vino de allí le parecen lo mejor del mundo, o por el contrario puede decidir si los ignora, desconocedor de otros horizontes.

Los mercadillos navideños son una expresión cursi o muy de carcamales si has ido siempre y no te gustaban, o simplemente si te sugieren el tufillo a ‘familiar’, ‘amor’, ‘concordia’ o ’paz’.

Siendo adolescente suelen ser cosas que no apetecen por ñoñas, pues no hay música buena, ni cerveza, ni apenas nada que comer que no sean pijadas para niños y gorros para discapacitados carentes de subsidio.
Pista de hielo-cross en Las Rozas
Para fostiarse bien a gusto

Pero cuando has visto otros mercados de Navidad a lo largo y ancho de nuestro gran subcontinente y has podido beber sidra, cerveza o vino calientes, comido perritos calientes con salchichas y cebolla crujientes, hamburguesas de carne de alce, dulces navideños diferentes y puestos de cosas realmente útiles, acabas por desencantarte de las horteradas que hay en los mercados navideños a lo largo y ancho de la pequeña provincia de Madrid, donde encontrar mazapanes es imposible y pensar en vino caliente es una quimera. 

Bazar benéfico escandinavo 2019
Hotel Meliá, Madrid
Salvando el auténtico y entrañable mercado de Adviento que la iglesia evangélica alemana hace en Madrid cada año, y  los mercadillos benéficos de la iglesia católica alemana y el escandinavo, no conozco nada atractivo en ese sentido. He probado algún año en la casa húngara y en algún otro que no recuerdo, pero no he vuelto por allí.

Hace tiempo se hizo un mercadillo interesante en Majadahonda, pero desapareció, siendo la última vez que estuve en 2013. En Madrid cada día son peores aún desde entonces, pretenciosos y convertidos en tiendas de regalos en casetas.

El afán exploratorio me llevó esta vez a Las Rozas para ver su cacareado mercadillo y lo que me encontré fueron 4 puestos desangelados con una churrería más atascada en el tiempo que un hacha del paleolítico, superada por el I+D+i de las churrerías callejeras de Oslo y Copenhague. 

Si nos fijamos en los churros y en las latas de atún, veremos que poco ha cambiado el espíritu del empresario español, siempre agazapado en el beneficio seguro, hasta que sea engullido por las empresas más dinámicas que vengan de fuera y se quejará amargamente de la competencia desleal. Qué gran contraste con la empresa Cascajares, la de los pollos en cajas de cartón.


Cuando te pasas con las coles ornamentales,
consigues un campo de berzas
Al político nativo le pasa lo mismo, solo que si han existido avances de las corporaciones anteriores, su soberbia le lleva a derribar lo ya planeado o realizado, sin plantearse con humildad si algo tenía de bueno. 

Los mercadillos navideños en Madrid incorporan cada vez más elementos culturales ajenos, como árabes y suramericanos, olvidando lo autóctono; por ejemplo, en el barrio de Tetuán las mierdosas luces navideñas colgadas este año desaparecen misteriosamente a la altura de la mezquita, en una clara claudicación y afrenta de los laicos a los católicos del barrio (mayoría) y muy en sintonía con las consignas globalistas más abyectas, y siempre hay un puesto con frutas secas y pasteles árabes en los mercadillos pero ninguna de mazapanes;  tiendas de artesanía incaica ...


Sinterklaas en Madrid
Tradición flamenca
Se diría que el concepto de mercadillo en Madrid ha pasado de ser un espacio para favorecer las ventas del pequeño comerciante y contribuir al ocio del comprador a ser una plataforma de integración y reivindicación de la multiculturalidad promovida de la ciudad, enfangada de política, como todo lo que se hace en España desde hace varias décadas, para forzarnos a admitir en nuestra sociedad a nuevas identidades culturales que ayuden a disolver la preexistente y de paso crear alienación en los autóctonos, ya bastante desligados por haber emigrado desde otras regiones.

Tampoco las autoridades de otros municipios de la provincia se esmeran, aunque tengan medios y población mayoritariamente española. El 2018, el 10,3% de la población residente en España era extranjera, frente al 1,6% en 1998. En 2019 había en Las Rozas 95.573 españoles  y 8.682 extranjeros, es decir, el 9,08% casi en la media de el país. ¿Favorecer a las minorías a costa de las mayorías es razonable sin mediar la política nauseabunda?

Tren infantil muy hortera y muy estridente, con villancicos
cantados por castrati falsos con distorsionador de voz.
Es penoso ver que si un ayuntamiento rico como Las Rozas es capaz de hacer un bodrio de mierda y llamarlo mercadillo de Navidad es que está claro que el dinero no da la felicidad, ni la inteligencia. Señores políticos, tómense en serio el ocio de sus conciudadanos en Navidad. No es explicable que en toda Europa conserven y promevan su Navidad y Uds. sólo estén interesados en conservar sus asientos cumpliendo servilmente las consignas del Nuevo Orden Mundial que les marcan los líderes de sus partidos.


Enlaces

El pueblo con el mayor porcenjate de extranjeros
Espárragos cultivados en España con mano de obra extranjera y que se exportan casi todos fuera de España.










miércoles, 13 de agosto de 2014

El Atazar, una excursión náutica con paella

Embalse de El Atazar desde Cervera de Buitrago
El embalse de El Atazar es un gran lago de bordes irregulares, es el mar de Madrid. En sus riberas empinadas apenas crece vegetación por las fluctuaciones de nivel y por su inmadurez edáfica.

Laderas escarpadas de jaras pringosas, encinas y quejigos se han transformado de golpe en riberas de alta cota en los meses invernales más pluviosos, y en eriales de fuerte pendiente en los de verano de más estiaje, por lo que la vegetación leñosa de ribera tiene muy difícil prosperar en semejante secarral, y requiriendo el monte mediterráneo zonas no encharcadas para poder siquiera germinar.

Club náutico de Cervera de Buitrago
El pequeño club náutico situado en las afueras de Cervera de Buitrago genera casi toda la actividad económica del pueblo y aún de la zona. Disponen de piraguas de alquiler, velas de windsurf y hay muchos pequeños veleros que permanecen anclados la mayor parte del tiempo.

No debemos confundirnos con el pueblo de El Atazar, que actualmente no tiene embarcadero.

El baño y la navegación a motor están prohibidos, y tan sólo la lancha de seguridad del Canal de Isabel II y una zodiac de una monitora de canotaje encienden su hélice para navegar rápido. Por el cielo surcan aviones comerciales, avionetas, y nos hace dos pasadas a muy baja cota un hidroavión Canadair antiincendios, que algunos pensaban que nos iba a engullir en un rasante.

Puerto distinguido
La enorme extensión sin sombra alguna que representa El Atazar absorbe la energía solar y calienta la superficie del embalse, que ofrece una agradable temperatura al tacto de una mano mientras se navega. Más abajo de la superficie, las frías y oscuras aguas albergan una desconocida pero previsible ictiofauna (carpa común, carpa royal, barbo, trucha, boga, lucio, blackbass, ... y algunas otras).

Atracando en una playa
Navegando hacia la izquierda del embarcadero se puede llegar al antiguo club náutico Juan Gil, ya casi cerca de la presa misma, aunque es un viaje para estar en forma y hacerlo en una embarcación deportiva y con bastante tiempo por delante.

Y a la derecha se puede llegar casi hasta los mismos muros de la presa de El Villar, entre paredes pétreas encañonadas, para lo que se necesitan no menos de 3 horas ida y vuelta en piragua doble.

Estos meses las riberas apenas aparecen calvas de vegetación, con un porcentaje de llenado del vaso cercano al 90%. Las huellas de jabalíes y corzos nos hablan de la riqueza en grandes vertebrados de estos bosques completamente solitarios.


La excursión


Embarcadero en El Atazar
Nos reunimos 10 personas para realizar esta jornada de navegación. Los diferentes intereses y pareceres aconsejaron un alquiler por dos horas y la reserva de una paella para siete.

Tomamos contacto el día anterior con el alquiler de piraguas y con el bar de las paellas. A las 10:30 estábamos ya en el bar Mikar y pagamos una señal para reservar nuestra paella para siete.

Las instalaciones del Canal de Isabel II abren a las 11 de la mañana y suele haber cola. Puedes entrar con el coche y cada persona ha de pagar 3€ por la entrada de medio día a las instalaciones. Por el coche no se paga.

A la derecha hay un edificio con servicios y vestuarios bastante básicos y con escasa privacidad. Una vez con el bañador y las zapatillas de goma puestos vamos hasta la caseta de las piraguas. Allí pedimos 5 piraguas dobles y bolsas o bidones estancos. Nos proporcionaron chalecos salvavidas que son adaptables y un remo doble por persona.


Mapa del embalse de El Atazar
Las canoas son muy estables y no demasiado pesadas. Nos fijamos en la hora de salida y nos metimos en el agua. El tiempo extra lo cobran como horas enteras, así que calculamos una ida de 45 minutos remando para luego tener tiempo suficiente. Debe remarse con tranquilidad y con cierta pericia saliendo de puerto, porque no hay canal de canoas y puedes colisionar con un velero, un windsurfista u otra de las muchas canoas que entran y salen.

Recordemos que hay que volver y el cansancio, el viento y las corrientes pueden dificultar la llegada, por lo que debemos reservar fuerzas. Es aconsejable llevar un equipaje ligero en los bidones y los móviles en bolsas de plástico si deseamos hacer unas fotos.

Aquí no hay gaviotas, sólo soledad y grandes espacios soleados. Atracamos en una playa y descansamos, bebimos y comimos algo, y nos hicimos las fotos de rigor. En la ribera fangosa vemos huellas y excrementos de corzo y jabalí que bajan a beber cuando no luce el sol.

A la vuelta, la corriente en contra, el viento y los kilómetros en los brazos hacen mella en algunos participantes, pero llegamos todos a la hora sin incidentes.


La paella … 


Paella para 7 en el Bar Mikar
Venir hasta Cervera y dejar pasar por alto la paella es como no hacer cumbre estando a un par de metros. De hecho es el gran aliciente tradicional de esta excursión fluvial.

Nos cobraron a 9,50 € por ración, algo caro pues la paella nos salió por 66,50 €, y no es una cantidad suficiente para grandes comilones. Sin embargo incluye pan y puedes pedir jarras de agua … y la paella es excelente.

Las cañas a 1,10 € y los refrescos a 1,60, son precios de lo mejor teniendo en cuenta que comimos en la terraza. El café también a 1,10 € nos sirvió para no dormirnos en la sobremesa y salir luego a explorar los alrededores.


El embalse de El Villar


El Lozoya después de El Villar
Aguas arriba de El Atazar se puede llegar navegando hasta el embalse de El Villar. Nosotros fuimos por la carretera hacia El Berrueco. En el embalse se puede aparcar junto a la presa y a la izquierda se pueden subir unas escaleras con indicaciones de la Senda del Genaro (GR) y otras rutas.

Las vistas son magníficas y nos da una idea de la profundidad del embalse en ese punto. Los que quisieron se echaron en el pinchoso suelo de pajas secas y otros se dieron un pequeño paseo entre los pinos de la cima y las rocas de la ladera. Unos compañeros vieron un “bambi” y buitres. Seguramente un corzo, de los muchos que habitan por allí.

Sólo nos quedaba ya volver y, casi en secreto, algunos se fueron a Lavapiés a las fiestas de San Lorenzo. Se ve que todavía les quedaban fuerzas para meterse entre pecho y espalda una botella de sidra en un asturiano. Qué tíos.


Enlaces

El Atazar: caminos de agua y basura

Actividades acuáticas en Madrid

Embalse de El Atazar

El río Lozoya y la calidad excepcional de sus aguas

El embalse de El Villar, una obra pionera

Elzeario Boix, ingeniero hidráulico, y su hijo Félix

Alteraciones de la integridad de los sistemas acuáticos: las presas


Apéndice

El río Lozoya tiene su fuente en el Parque Natural de Peñalara*, donde se encuentran las máximas cotas de la región madrileña, y es el principal abastecedor de agua potable de la provincia. Su agua está considerada como una de las de mayor calidad para el consumo humano de toda España. Este río es embalsado hasta en cinco ocasiones a lo largo de su curso de 91 km. Su principal embalse, el de El Atazar, es también el de mayor capacidad de almacenamiento de agua de la región.

A pesar de su enorme tamaño, el embalse de El Atazar (426 hm³) no se encuentra ni siquiera entre los 10 mayores embalses de España.

1- La Serena (3.219 hm³ , en Badajoz)
2- Alcántara (3.160 hm³, en Cáceres)
3- Almendra (2.586 hm³, en Salamanca)
4- Buendía (1.639 hm³, en Guadalajara)
5- Mequinenza (1.533 hm³, en Zaragoza)
6- Cíjara (1.505 hm³, en Badajoz)
7- Valdecañas (1.446 hm³, en Cáceres)
8- Ricobayo (1.200 hm³, en Zamora)
9- Alarcón (1.112 hm³, en Cuenca)
10- Iznájar (981 hm³, en Córdoba)

En la península ibérica el mayor embalse el de Alqueva, con 4,150 hm³, siendo el mayor de toda Europa Occidental.

*El Parque Natural de Peñalara ha pasado a formar parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama desde el 27 de junio de 2013. Hay un autobús que conecta todos los pueblos de la zona.

Autobús del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama