sábado, 8 de agosto de 2015

Lluvia de barro sobre Madrid

Lluvia de barro en Madrid, agosto 2015
Llevamos con una super ola de calor desde el 26 de junio en España. Y estamos ya a 8 de agosto. En muchos territorios las temperaturas medias han subido hasta más de dos grados durante el mes de julio, convirtiéndolo en el más caluroso desde que se tienen registros sistemáticos, hace más de 150 años.

En esta isla de calor que es Madrid, durante estas interminables semanas, apenas han caído cuatro gotas, literalmente, pues las nubes de lluvia que cubrieron una parte del cielo durante menos de 48 horas descargaron sólo unos cuantos goterones, ya que la mayor parte de la lluvia se evaporaba mientras caía desde las nubes debido al intenso calor.

Hoy, durante la madrugada del 8 de agosto, me despertó la lluvia en el norte de la ciudad, pero debido a lo inusual del meteoro, pensé en quizá una ilusión auditiva. Esta mañana, el suelo de mi terraza y la tumbona entera amanecieron cubiertas de polvo con las huellas gruesas de agua de lluvia.

Nunca había visto tal cantidad de polvo tras la lluvia, y pensé incluso en salpicaduras desde el suelo, pero no podía ser, porque regué intensamente la terraza el día anterior y había huellas inequívocas. Además, frotando con el dedo no se quitaba, y apenas después de regar a presión.

Un tono amarillento tomó el agua que se escurría hacia el sumidero después de volver a regar la terraza. Realmente lo que había pasado es el fenómeno conocido como “lluvia de barro”, que ocurre cuando el polvo en suspensión que proviene del desierto del Sáhara es arrastrado hasta la tierra por la acción de la lluvia.


Cosas del cambio climático o simplemente de la variabilidad atmosférica

En España existen casi 80 grados centígrados de diferencia entre el valor más alto y el más bajo de los que se tiene constancia científica, a través de los registros de temperatura atmosférica a nivel del suelo.

La temperatura más baja que se ha registrado en nuestro país corresponde a la ola de frío de febrero de 1956. Por aquellos tiempos en muchos lugares la temperatura bajó de los 20 grados bajo cero, pero en el embalse de Gento (Lérida) situado a más de 2000 metros de altitud sobre el nivel del mar, la temperatura bajó de forma oficial a los -32,0º C el día 2 de febrero.

Se cree que en otros puntos más altos del Pirineo la temperatura pudo llegar aquella madrugada hasta los 40 grados bajo cero.

El récord de temperatura mínima más baja correspondiente a una capital de provincia se dio en Albacete, con un registro que llegó hasta los -24º C el 3 de enero de 1971.

Por encima de los 47º C sí que hemos estado.  De forma oficial el 4 de julio de 1994 en Murcia se alcanzaron los 47,2º C. Córdoba y Sevilla comparten la segunda plaza con un registro de 46,6º C, que en ambas ciudades se registró en la ola de calor de 1995.

Otras impresionantes temperaturas fueron:

49,8º C en Sevilla el 11 de julio de 1873

47,5º C en Masca (Santa Cruz de Tenerife) el 17 de julio de 1978.


Enlaces

Temperaturas extremas registradas en España











viernes, 7 de agosto de 2015

El chorizo, un símbolo nacional truculento

Chorizo Palcarsa, joer, qué asco.
¿Por qué a los ladrones los llaman chorizos?

“El chorizo de mi pueblo es lo mejor del mundo” es una frase tan extendida y defendida ad náuseam que me asalta cada vez que preparo macarrones con un chorizo malo.

En mis excursiones norte y centroeuropeas he visto en los supermercados un aceptable chorizo hecho en Alemania que está a medio camino entre el salami y la sobrasada.

Esta vez también, los miopes y poco preparados pequeños empresarios del sector alimentario español se están dejando comer el terreno. Pero ¿por qué? 

De un tiempo a esta parte proliferan los chorizos con menos aditivos, pero con unos pegotes de grasa irreductibles en crudo que se te encajan entre las muelas y atascan las arterias y la paciencia. Los chorizos de los supermercados son hoy hechos por chorizos. Dentro de la tripa se expresan en sus ambiciones y ansias de engañar para sacar réditos.

Aún a sabiendas de la doble etimología de la palabra, jugaremos con la misma, con el descaro de los fabricantes de embutidos con pimentón.

Poseo una buena colección de cuchillos afilados, que me permiten sacar lonchas transparentes de un buen lomo, hasta para poder apagar una vela de un soplido a través de ellas. Pero con el chorizo son incapaces de hacer un 10% de rodajas comestibles, plenas como están de grumos de grasas y otras piltrafas sólidas, como cartílagos y restos vergonzantes.

Macarrones con chorizo indeterminado. Fuente: Internet
Esto me ha ocurrido con chorizos de todas clases, de Toledo, de Segovia, de La Rioja, ..., desde el de Mercadona hasta el Palacios, antes tan aceptable. Pero hasta hoy, por indignación, no me había sentado a escribir sobre ello.

El chorizo Palcarsa, hecho en León, una tierra de afamados chorizos pero sin justificación alguna, llegó a mi casa de la mano del Carrefour de Cuatro Caminos.

Cuando corto chorizo para los macarrones tengo la insana costumbre de comer un poco de chorizo crudo antes de echarlo a la sartén. Recuerdo los bocadillos de chorizo de antaño, tal vez el pan ayudara a la molienda de las grasas, pero era comestible y apetitoso.

Pero la semana pasada mordí un pedazo de hueso o cartílago del susodicho y detestable embutido Palcarsa que casi se lleva por delante uno de mis premolares. Realmente estoy hasta los huevos de los chorizos de todas clases. 

Cuando lo eché al infierno de la sartén vi como su grasa se reblandecía, pero pensaba en qué clase de bomba de mierda me estaría echando a las venas. Me imaginaba las paredes de mis arterias revestidas de pegotes grasientos, que una vez dentro de mi cuerpo, a 37 ºC, recobrarían la densidad original que tenían en el cerdo. Pensaba también en los estafadores que embuten cualquier cosa dentro de una tripa animal, sin pensar en el consumidor final, sino en llenar sus bolsillos y ajustarse a las dictaduras de los intermediarios.

Me venía a la cabeza la segunda acepción de la palabra chorizo: ladrón, y también la impresionada lectura de “La enzima prodigiosa” de Hiromi Shinya, donde abomina de las grasas de vaca, cerdo y pollo por ser animales de mayor temperatura corporal que la nuestra, y que por consiguiente esa grasa se disuelve mal en nuestro cuerpo.

El chorizo, un símbolo gastronómico “tan nuestro” debería ser regulado por el Estado como el jamón ibérico, por salud y para evitar estafas como la presente. 

Además, debería protegerse esa palabra y favorecer la exportación para evitar que otros hagan mejores chorizos y los vendan.

Y en cuanto al fuet, ídem de ídem.

Tomen nota, choricillos de tres al cuarto.






jueves, 6 de agosto de 2015

A.E.R.I.P.A. Réquiem por el Café Comercial

Placa del Café Comercial
Concédele el descanso eterno, Señor, y que brille para él la luz perpetua*


Hace tiempo que había dejado de ir al Café Comercial por cutre. Las chaquetillas blancas de cantina de cuartel me gustaban, pero se habían quedado anticuadas, pidiendo a gritos un nuevo corte de sastre y una buena plancha.

La barra era extremadamente aburrida e impersonal, en la que recuerdo la mezcla rara de churros grasientos y cañas rebosantes, con dos entradas, a dos calles, que no lo hacían nada acogedor.

El Café Comercial en 2015
El salón tenía aspecto de biblioteca, con muchos puestos de lectura a los que tenías que llegar sorteando multitud de sillas. Y estaban aquellas miradas … todas sobre ti, sin intimidad, con la gente tan encima que me sentía un ave de gallinero.

El espacio escaleras arriba era más bien un salón de casa regional, o de un asilo, si me apuras. Antiguamente, dígolo así, había jugado al ajedrez con gran ansiedad, y también había visto algún partido, pero carecía de renovación y se volvió tan caduco y decadente que más que antiguo parecía viejuno.

Café Comercial. Fuente: Internet 
Sus grandes cafés con leche manchaban el borde de la taza y me sumergían en el Madrid de los 50, tan depresógeno y entrañable como voluntariamente evitable, como una España del sueño, qué reparador pero qué angustioso.

Sin embargo le tenía cariño. Me gustaba su puerta giratoria de metal marrón, también sus columnas viejas, y formaba parte de mi historia en Madrid. Siempre que quedaba los fines de semana lo hacía frente a su puerta.

Y allí celebré encuentros furtivos, de intercambios de idiomas, realicé entrevistas, pasé soledades, gané amigos y hasta me salió algún amor de larga duración. Hoy el Café Comercial está cerrado, sus dueñas se han cansado de mantener este anacronismo, tan necesario en Madrid, pero tan incómodo.

Café Comercial 06/08/2015
Mucha gente se ha puesto en pie de guerra contra el cierre, como si el propietario de un local no pudiera cerrarlo cuando le venga en gana. Parece que quieren que el Ayuntamiento lo sostenga, como en una especie de expropiación póstuma de corte soviético.

Los cafés surgen de la iniciativa privada y mueren cuando la iniciativa muere. A algunos les cuesta entenderlo. Especialmente a esos que desde sus púlpitos –o más bien pupitres domésticos- ven pasar la realidad señalando con el dedo con indignación, pero que no separan sus escrotos y labios externos de sus sillas para tener más iniciativa que la de estar quejándose todo el puto día.

Réquiem por el Café Comercial, y que sus columnas y sus sillas se salven bajo la égida de un nuevo café o de un McDonald’s o una pinacoteca efímera donde los artistas callejeros de Madrid expongan y vendan su obra.

El Café Comercial cerró sus puertas el 27 de julio de 2015.


Oraciones por el Comercial
Notas

A. E. R. I. P. A. (Anima eius requiescat in pace in aeternum; su alma descanse en paz para siempre).

*Requiem æternam dona ei, Domine, et lux perpetua luceat ei.


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domingo, 26 de julio de 2015

La bella durmiente, Rostropóvich y las marionetas autómatas

El hacedor de marionetas, Cardiff y Bures, 2014
Las sensaciones que me produce la visión de las marionetas inmóviles es contradictoria: la atracción mágica y plácida de figuras humanas inermes junto con el temor de que se pongan en movimiento.

Todos los que hemos jugado con muñecos en la infancia les hemos dotado de acción, voces y hasta espíritu a nuestros juguetes más queridos, pero siempre nos ha fascinado y aterrado a la vez la posibilidad de que cobren vida propia, ajena a nuestra voluntad, mientras dormimos.

Lo onírico y lo fantástico están así tan presentes en la visión de una marioneta que esa carga emocional asociada la convierten en transmisora de desconfianzas y temores.


Palacio de Cristal
En España la tradición de las marionetas nos ha legado unas figuras de estilo más cercano y costumbrista, menos mágico, tal vez porque las iconografías romántica y religiosa hayan influido más que en otros países, más al norte y más al este, donde el peso de las representaciones de las creencias paganas ha sido mayor.

Pero quizá lo que ha tenido mayor influencia en el gran desarrollo de las figuras de marionetas y sus estilos diferentes en esas zonas ha sido la diferente psicología de sus hacedores, que trasmiten su sentido misterioso y fantasmal a sus creaciones, imbuidos de la melancolía de sus talleres durante los largos y oscuros inviernos.

En la exposición que nos ofreció este invierno el Museo Reina Sofía en el Palacio de Cristal es más la tradición franco-italiana de las marionetas, menos aterradora, pero igualmente misteriosa, para la que se han compuesto vestidos vistosos y grabado canciones melancólicas, no exenta esta muestra del más controvertido y enfermizo pigmalionismo.

La inquietante durmiente hiperrealista que descansa, a medias entre una siesta veraniega y el sueño eterno, es la Dornröschen del cuento de los hermanos Grimm, La Bella Durmiente, cuya inspiración quizá la toman los autores a través del poema Briar Rose de Anne Sexton.

Dentro de lo que son las habitualmente decepcionantes exposiciones del Palacio de Cristal, que debería dedicarse a ser un invernadero maravilloso, esta exposición aporta un potente deleite estético, con una visión distinta del teatro de marionetas, pues las ha transformado en autómatas sin intervención directa de los animadores habituales, como su tuvieran vida propia, trascendiendo en un teatro automático para mirones y voyeurs metido en la roulotte de un comediante.





6 Songs Op.6 : VI "None but the lonely heart" - voz: Galina Vichnievskaia
piano: Mstislav Rostropóvich.


Copia del folleto editado por el Centro de Arte Reina Sofía

Janet Cardiff y George Bures Miller
El hacedor de marionetas, 2014
Del 19 de noviembre de 2014 al 16 de marzo de 2015

La obra de Janet Cardiff (Brussels, Ontario, Canadá, 1957) y George Bures Miller (Vegreville, Alberta, Canadá, 1960) combina y reúne diferentes elementos, como el sonido, la narrativa y la escenografía, para formar un conjunto visual y sonoro que logra trasladar al espectador a una especie de realidad imaginaria.

Sus autores juegan con los sentidos creando una nueva atmósfera, donde la objetividad y ficción se funden, e invitan al público a participar de ella, como en un ejercicio de voyeurismo.

Mstislav Rostropóvich y Galina Vishnévskaya
La experimentación con la voz y el sonido siempre ha formado parte de su trabajo, tanto en el de Janet Cardiff en solitario durante los años 80 como en el realizado con George Bures Miller desde principios de los 90. Los “audio walks” son, tal vez, el formato que más hayan reiterado y por los que sean más conocidos.

Alter Bahnhof Video Walk (2012), presentada en Documenta (13), o Walk Münster (1997) son ejemplos de estas narraciones sonoras mediante las cuales los propios artistas involucran al espectador en la experiencia que están relatando. Ya sea en estas piezas, como en sus instalaciones más complejas, la tecnología es una parte fundamental, pero utilizada como medio para obtener objetivos y experiencias personales.

En ese sentido se distancia de forma deliberada de cualquier tipo de virtuosismo técnico para que el verdadero foco de atención sea la experiencia en sí. Los artistas presentan en el Palacio de Cristal su obra El Hacedor de Marionetas, una instalación en línea con otras anteriores, como The Dark Pool (1995) y Opera for a Small Room (2005), en la que nos invitan a acercarnos, observar y curiosear –incluso a participar activamente, como en el caso de The Dark Pool- una escena ajena a nosotros.

De alguna manera nos incitan a ser voyeurs de un espacio, de un tiempo y una vida que corresponde a otra persona. Una caravana solitaria está situada en el centro del Palacio. Sobre ella, unos grandes altavoces emiten sonidos y un murmullo femenino que despierta la curiosidad del espectador y le empuja casi de forma inconsciente a acercarse.

Mstislav Rostropóvich y Galina Vishnévskaya
No se puede entrar, pero las ventanas y una puerta entreabierta nos dejan ver lo que sucede dentro. Descubrimos a una mujer que parece absorta en un sueño eterno: “Considerad a una chica que se está desvaneciendo, con los brazos lánguidos como zanahorias viejas, sumida en un trance hipnótico, en un mundo de espíritus hablando con el don de lenguas ...”. Y al igual que en el poema Briar Rose (De la Fairy Tale Series "Sleeping Beauty”) de la escritora estadounidense Anne Sexton, ésta es una bella durmiente alejada del popular relato infantil. Aquí la figura dormida se convierte en una metáfora que nos lleva a intuir otras historias escondidas.

Dornröschen, Aquarell von Henry Meynell Rheam (1899)
Alrededor de la mujer descubrimos algunas marionetas y muñecos en proceso de ser creados. Una de ellas es un anciano que dibuja en una mesa, parece que está pensando en cómo dotarles de vida, cual Victor Frankenstein en la novela de Mary Shelley. La escena nos habla del paso del tiempo, de ese empeño en la creación incesante, como el de cualquier artista con su obra.


Enlaces


The Marionette Maker
The Marionette Maker

Alter Bahnhof Video Walk, 2012.
Janet Cardiff and George Bures Miller.

Here is an attempt to document our 2nd piece made for dOCUMENTA (13). Viewers are given an ipod and headphones and asked to follow the prerecorded video through the old train station in Kassel. The overlapping











domingo, 12 de julio de 2015

Christine Rendina expone en el Metro Bistro


Metro Bistro, Imperial, 3 - Madrid
Traemos a colación hoy el arte de Christine Rendina, abandonando por un momento las preocupaciones de este julio tórrido en Madrid y la crisis europea con el foco en la atribulada Grecia.

A la hora de escribir esta crítica, la temperatura es aún de 38ºC en el exterior, y de sólo unos grados menos en el interior de mi ático. El pequeño ventilador de aspas aguacates gira perezoso frente a mí.

En el piso de abajo grita el desaforado anormal de mi vecino y su aún más loca pareja, porque deben haberse olvidado de tomar las pastillas, o porque el mucho calor los descompone.


Christine Rendina en el Metro Bistro
Un reencuentro con el dicromato

A lo largo de una cada vez más calurosa mañana había quedado con la artista junto al barrendero de la Pza. Jacinto Benavente, luminosa y caótica.

Christina está espléndida, y tiene que contarme muchas cosas. Ha descubierto un sitio fantástico donde exponer, donde sus fotografías pueden verse con la suficiente perspectiva y donde los sutiles cromatismos combinan a la perfección.

Allí se come. El Metro Bistro es uno de tantos locales con estilo de Madrid donde el arte de un argentino deja su impronta en la decoración y en los sabores. Columnas desnudas de hierro forjado a las que se ha despojado de su camisa de fuerza de yeso, que las oxidaba durante décadas.

Un menú amplio, sin florituras fonéticas ni engaños, entre tradicional y clásico, pero muy moderno y también muy de aquí. Y podríamos decir lo mismo del foto-arte de Rendina: motivos de la Roma clásica, naturaleza tan española y vegetal … y una técnica tan tradicional como depurada.


El arte que nos descubre

Mantenemos una extensa colación Christine y yo sobre su arte, en su acepción de “conferencia o conversación que tenían los antiguos monjes sobre cosas espirituales”, porque ya empezamos a saber de estas cosas y porque la delicadeza y sutilidad de su colores aguados nos lo sugieren.

Hablamos de amor por esta tierra y por el rojo que sirve de soporte a su serie italiana, y que identificamos con el rojo que nos gusta, que Christine reconoce como muy italiano y yo como muy español, y con el que la dueña del lugar seguramente quiso evocar el color burdeos, tal vez por eso del vino.



Palacio de Fabio Nelli
Sin embargo a mí se me vienen a la memoria esos rojos dificilísimos de conseguir de la Plaza Mayor de Madrid, de la de Valladolid, del Palacio de Fabio Nelli … hoy de rojo desvaído, y del mismísimo Palazzo Rosso de Génova.

Por el suelo de mi terraza discurre una enorme salamanquesa y me fijo en el color de los muros, tan rojos, tan sugestivos y favorecedores de los verdes vegetales y de la terracota que los contiene.

Palazzo Rosso
La historia de los rojos está en España, en Holanda y en Italia, las grandes naciones pictóricas de la Historia, y tienen nombres: almagre, bermellón de Holanda, rosso sin más.

Si las paredes blancas favorecen el resalte de los rojos de las pinturas, las paredes rojas hacen con los blancos de las pinturas exactamente lo mismo. Y así como las fotografías de Rendina nacen del negativo más descarnado y desvaído, busca el soporte mural para teatralizar su mensaje.

También vemos el soplo de un pan de oro si acercamos la nariz, y hasta el sello de agua con el que la artista certifica sus obras.


Columna recuperada
Nuevos tiempos, mismos remedios

Sopla un aire nuevo desde el hálito de Christine, con una recién estrenada nacionalidad que hincha su pecho y arropa su amor por los paisajes hispanos, tan térreos, tan verdes, tan vegetales, y secos y abruptos.

A la salida del restaurante, La Tienda del Cielo nos muestra las delicias de convento. Nada ha cambiado y todo ha cambiado. Nos conjuramos para que nada cambie de verdad, pero acabamos quejándonos de la política municipal presente y reciente, y del agua que cae de los humidificadores de las terrazas de los bares, que antes de existir imperfectos, muchos anhelábamos.

Al final nos acercamos hasta La Concha para celebrar la puesta de largo constitucional de Christine con un excelente Lolo albariño. Que todo permanezca, para mejor …


Dónde

Metro Bistro, C/ Imperial, 3
En el Madrid de Los Austrias

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Almagre
Bermellón de China
Bermellón de Holanda
Burdeos
#CC0033
Carmesí específico
Grana (tinte de quermes)
Carmesí (Crimson)
Púrpura (heráldico)
Gules (heráldico)









sábado, 27 de junio de 2015

Itinerario de Hernán Cortés, la exposición

El viaje a través del proceloso Océano
Hernán Cortés resucita en Madrid
La exposición del Canal de Isabel II

Una de las exposiciones más espectaculares y relevantes de las que he podido disfrutar en Madrid esta pasada Semana Santa es la del Itinerario de Hernán Cortés, o de cómo su genealogía rural extremeña desemboca en la conquista del formidable y urbano Imperio Azteca.

El recorrido por la historia del sustrato cultural de Hernán Cortés, desde las tribus célticas de influencia ibérica que se romanizan, hasta el pulso guerrero de germanos y musulmanes, siempre en tierra de frontera, destila su carácter en el crisol de la Reconquista, que forjó hombres extremeños tan duros como el acero de sus espadas.

Portulanos y navegantes
El anhelo de esos varones pétreos de los frugales reinos cristianos peninsulares, siempre ávidos de las riquezas y comodidades de sus vecinos ibéricos musulmanes, sirvió de catapulta para lanzarlos a las aventuras de Italia y de América, un destino mágico este último del que los pocos viajeros que volvieron contaban extrañas maravillas.

El recorrido por una España todavía medieval pero imbuida de renacentismo asombra por el desarrollo tecnológico alcanzado, en el que naves, instrumentos de navegación, minería y armas ayudan a que esos españoles se conviertan en conquistadores en Europa, África, América, Asia y Oceanía.

Esplendor azteca
Las espadas y corazas de acero, los arcabuces, las tácticas militares desarrolladas en las campañas ibéricas e italianas y la capacidad de negociación con los pueblos rivales acabaron hundiendo en tan sólo 3 años la civilización mexica, que no resistió el empuje y coraje de unas docenas de hombres que ellos llegaron a considerar enviados de los dioses.

Colección de cráneos
En la exposición veremos mapas, audiovisuales, documentos de la época, vestimenta militar de ambos bandos y una muestra del arte de las dos grandes civilizaciones que se dan en Méjico: la mexica y la española.

Fantástica exposición con gratas sorpresas.



Dónde y cuándo

Salas de Exposiciones del Canal de Isabel II en el Paseo de la Castellana, Madrid

Del 3 de diciembre de 2014 al 3 de mayo de 2015

Canal de Isabel II Gestión, en un proyecto de producción propia y a gran escala, en colaboración con la Real Academia de la Historia y el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, ha reunido un valioso y variopinto material de ambos lados del Atlántico para mostrar las peripecias de Hernán Cortés y el encuentro entre culturas en su búsqueda de nuevos horizontes.

Más de 400 piezas, algunas de ellas nunca antes expuestas, y gran cantidad de recursos, para construir una constelación de referencias con las que el visitante puede disfrutar de una experiencia didáctica y enriquecedora.

Esta exposición es el resultado de un proceso de investigación ambicioso y extenso sobre la vida de uno de los personajes más cautivadores de nuestra historia y su influencia en la vida, arte, costumbres y religión tanto del México azteca como de la España del Siglo de Oro.          


Cortés pudo reunir quinientos cincuenta españoles (de los cuáles cincuenta eran marineros) y dieciséis caballos. Además, desobedeciendo las instrucciones de Velázquez, llevó doscientos auxiliares, algunos eran nativos de la isla y otros eran esclavos de raza negra.








Consideraciones históricas, políticas, militares y culturales sobre Hernán Cortés 

He dejado esta consideración final para orillarla al margen del personaje histórico y no mezclarlo con el discurso de intereses contrapuestos que suscita su figura y el poder al que servía.

Los patriotismos y afectos al rey son motores de la autoconfianza, como las fes, y se enmarcan en su tiempo correspondiente, por lo que toda interpretación posterior no debe pasar por alto esta premisa si no quiere caer en el ridículo histórico o en el chauvinismo más zafio o interesado.

Los muchos franceses que adoran y admiran a Napoleón –y muchos europeos y americanos papanatas también- olvidan la destrucción que causó su idea de una “Europa Unida”. En España lo recordamos como el que devastó sus campos, sus fábricas, sus catedrales, sus conventos, sus obras de arte, por sus fusilamientos masivos, y sumió al país en las cenizas de las que apenas nos estamos reponiendo aún.

En Rusia y Centroeuropa tal vez su recuerdo sea incluso menos grato. Su influencia en España “no va más allá” que la de imponer a sangre y fuego su idea masónica anticlerical y antimonárquica, y la que supuso el advenimiento de tres guerras civiles en el siglo XIX, la pérdida de las colonias americanas y asiáticas, y otra guerra civil en el siglo XX.

En resumidas cuentas: 200 años de nefasta influencia.


Las historias mitigadas de otros países

En Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia, los vikingos, verdadero azote de los europeos del continente y las islas durante décadas, son pintados como amables y rudos navegantes, con una ocupación que no son capaces de explicar, aunque las citas de la época de sus pillajes estremecen hasta a sus crueles contemporáneos.

Los ingleses hacen de sus piratas caribeños héroes contra el imperialismo, y los embarcan en causas justas y plenas de romanticismo y ansias de libertad, aunque tampoco entran en detalles sobre sus pillerías, violaciones, desmembramientos y mutilaciones, tan habituales en estos alegres muchachos del ron.

Julio César, qué gran héroe, sometió a base de guerra a las Galias, como era común en su época, y también usaron la guerra y la destrucción Alejandro Magno y Aníbal, todos glorificados generales.

Y qué decir de las otras naciones, con su Temujín o Genghis Khan, el de los mil hijos y violador de europeas al frente, Tamerlán el de las pirámides de cabezas , los “héroes” norteamericanos que arrojaron la primera bomba atómica sobre civiles indefensos, o las masacres de civiles en Vietnam, los bombardeos sobre las ciudades alemanas que achicharraban mujeres y niños, y tantas otras matanzas glorificadas o justificadas por las modernas potencias herederas de aquéllas otras.


Y ahora nosotros, porque para criticar ya están ellos

Es entonces cuando llegamos y debemos juzgar la figura de Hernán Cortés, un denostado personaje al que los historiadores americanos, británicos, franceses y alemanes han convertido en un vampiro abusón sediento de sangre, destructor de civilizaciones, ávido de oro y poseído de una fe ridiculizada. Sí, esos mismos reinos cristianos cuyos súbditos comieron carne humana en las Cruzadas, exterminaban indígenas a millones en el Oeste Americano y sometían a sus colonias a una esclavitud de consecuencias y pobreza vergonzantes que llegan hasta nuestros días.

Hernán Cortés servía a sus intereses particulares y a los de su Rey, sí, pero se valió del odio y resentimiento que le tenían los pueblos mejicanos a la crueldad y dominio de los aztecas para conquistar esa nación y crear otra nueva, por lo que su acción entra en la dinámica propia de la historia del Méjico más indígena y autóctono.


Influencia y propaganda

La creación de nuevas ciudades, universidades, códigos políticos, iglesias e industrias, en definitiva Civilización, sólo encuentra parangón en Occidente en el Imperio Romano, del que procedemos. Todo lo que sea negar esto no es más que propaganda “hereje” y Leyenda Negra, por utilizar términos de la época, y cuyo fin es enterrar la influencia española en América para favorecer los maltrechos egos genocidas de algunos historiadores alemanes, las envidias atávicas francesas y los intereses geopolíticos de los anglosajones americanos y europeos, con el firme propósito de penetrar culturalmente y económicamente en el continente americano.

Revestidos con los ropajes del fantasma de Bartolomé de las Casas y las lecturas de historiadores interesados, los quintacolumnistas de la izquierda más reaccionaria española y bolivariana, y menos enterada, se arropan en el derecho a opinar viendo la realidad por el canuto por el que les dejan mirar, sin entender que, o bien se dejan caer en brazos de las naciones de mayor poder político capitalista y de propaganda o se refugian en las soflamas soviéticas, posiblemente el régimen de la historia moderna que más y mejor ha aplicado el exterminio de los que no opinaban como ellos.


Enlaces
La tumba de Hernán Cortés

La más devastadora y perdurable de las derrotas es la que proviene del desprestigio, la difamación, la intriga, el aislamiento y la consiguiente desmoralización de la sociedad que sostiene a un ejército.





domingo, 21 de junio de 2015

Bazar solidario en la Embajada de Indonesia

Baza Solidario de Indonesia 2015
 13/06/2015

El Bazar Solidario es una actividad anual organizada por la Embajada de la República de Indonesia en Madrid. Tiene por objeto promover la amistad entre España e Indonesia, ayudando además a los niños necesitados de Indonesia. Parte de los ingresos se destina ahora también a niños de España.

A lo largo de los años, miles de niños y jóvenes se han beneficiado de recursos educativos (libros, material escolar, equipos deportivos, etc.) que se financian con los beneficios obtenidos en el bazar.

Allí pudimos encontrar kaos (camisetas) con motivos de Indonesia, camisas de batik, sarongs (faldas unisex), alimentos, recuerdos y algo de artesanía y mobiliario. Este año estuvo dedicado por entero a la cultura de Betawi.

Mandela en batik
Las camisas de batik son muy populares entre los hombres indonesios. Y Nelson Mandela las popularizó a partir de un regalo que le hizo el presidente Suharto, durante su primera visita a Indonesia.

La mayor parte del bazar lo constituían un escenario para música de gamelán (orquesta indonesia) y danzas típicas de Betawi, y un extenso autoservicio dedicado también a la comida de Betawi. Hasta un dron sobrevoló nuestras cabezas.



La cultura de Betawi

Es una mezcla de culturas proveniente de distintas partes y pueblos de Indonesia, como Malasia, Java, Bali, Sonda, Makassar, amboneses, bugis, ... y también grupos étnicos extranjeros, como mardijkers, portugueses, holandeses, árabes, chinos e indios.
Ya en 1699, el censo de Betawi o Batavia mostraba lo variado de su constitución étnica:

3679 chinos, 2407 mardijkers, 1783 europeos, 670 mestizos y 867 "otros".

Las personas de cultura betawi son descendientes de las que vivían alrededor de Batavia (nombre colonial holandés de Yakarta) desde el siglo XVII. Tienen una cultura y un idioma distintos a javanenes y sondaneses.

Los betawis son conocidos por su música, tradiciones y alimentos diferentes, así como su apertura hacia las demás culturas.



Gamelan KCI
Música de gamelán en el bazar

Dentro de los actos del Bazar Solidario 2015 celebrado en la Embajada de Indonesia asistimos a la actuación del Gamelán KCI.

La música del gamelán u orquesta javanesa y balinesa, es hipnótica, repetitiva y compleja, se ejecuta a partir de instrumentos como el saron y gender (metalófonos); gongs (suspendidos y horizontales); bonang, juego de pequeños gongs; xilófonos; y kendang (tambores de dos parches).












Yuli Mumpuni Widarso, embajadora de Indonesia en Madrid





Comida de Betawi


Mesas en la Embajada


Danza de Nandak Genjen


Enlaces



Gamelan KCI


Batawi en Wikipedia