sábado, 5 de mayo de 2018

El bosque galería de El Pardo


Azud de El Pardo
El Pardo, 15/04/2018

El bosque galería, reserva de la biodiversidad y refugio de las especies más hidrófilas en las mesetas secas de Castilla, está en peligro gravísimo en el río Manzanares a su paso por El Pardo.

La afluencia descontrolada de visitantes, pescadores, domingueros y vagabundos causa un impacto estético con la diseminación de basuras, pero las actuaciones de movimientos de tierras, la construcción de infraestructuras, talas zafias y repoblaciones infantiles del Estado y las administraciones locales causan un daño mucho mayor a este maravilloso enclave ecológico tan maltratado pero tan valioso como refugio de especies a un puñado de kilómetros de Madrid.




Recogiendo la basura de otros

Sabía que encontraría basura en mi recorrido de hoy, así que me hice con dos bolsas de plástico medianas para recoger lo que encontrara y que chocara a la vista. Finalmente fueron dos bolsas repletas de botellas abandonadas hacía ya mucho tiempo y que flotaban entre las cañas de la orilla.



Pequeño plantón de encina desprotegido
La nefastas actuaciones de la Administración

Se viene interviniendo en la zona del Manzanares a su paso por Mingorrubio y hasta El Pardo desde hace décadas, pero el ajardinamiento de este espacio natural es más patente ahora. 

La reforestación de las riberas del Manzanares se ha realizado haciendo desmonte de especies naturales previas y realizando grandes agujeros donde se han introducido plantones de encina de apenas 20 cm de altura, sin protección ni visibilidad alguna que evite que herbívoros, bicicletas de montaña y paseantes los dañen.

Algunos tienen endebles rejillas de plástico azul rodeándolos, pero son tan frágiles que tan sólo es un aviso visual a quien quiera respetarlas y no arrancarlas para su uso particular. Se han puesto en zonas de paso, confiando en que arraigarán y crecerán vigorosas. Realmente es tirar el tiempo, dinero, ilusiones y vidas de plantas.




Pasarela que ha hecho desaparecer la playa
El puente en la playa, un adefesio peligroso

Se ha instalado una pasarela metálica permanente de rejilla para cruzar el río por el medio de la playa que está frente al merendero. Si en Madrid capital son capaces de plantar un cubo de ladrillo moderno para contener y ocultar un claustro románico, en Mingorrubio van sobrados para joder un paisaje instalando un puente de hierro colado y cemento en medio de un corredor ambiental a la altura de vuelo de un martín pescador, les importa tres cojones. Ya no nos podremos bañar a gusto y el martín podrá chocar si no ve el cable de acero de la pasarela.


Peligrosas varillas metálicas
junto a los tajamares
Aparte del impacto negativo social, paisajístico y ecológico, está tan mal realizado por la empresa contratada que han dejado peligrosas puntas de varillas de hierro preparadas para clavarse en cualquiera que quiera vadearlo.


Alambres para proteger pinos

Había muchos paseantes en la orilla opuesta a Mingorrubio, dos mujeres hablaban y una de ellas, a ver unas alambradas metálicas gruesas rodeando unos pinos jóvenes preguntó, a lo que le dijo muy entendida la otra:

-¿Y ésto, para qué lo tendrán puesto?

-¿No será para la procesionaria?


Alambrada de protección
en pino piñonero
No quiero ni imaginar la potencia mandibular de esas desdichadas orugas masticando cortezas de pino piñonero para comer y la idiotez de los técnicos de medio ambiente dejando tan grandes agujeros en la elección de la alambrada.

Desconozco el motivo concreto de tal medida, pero más bien parece una protección contra las sierras y hachas o contra ciervos o jabalíes que a veces se escapan de los cercados. En Japón utilizan ese tipo de alambres para evitar que los rumiantes se coman la corteza.








La canalización del Manzanares


Canalización del Manzanares y desmontes
Mientras el Ayuntamiento de Madrid ha decidido corregir la canalización del Manzanares en Madrid capital, en la zona de Mingorrubio han optado por ajardinar el campo y convertirlo en una zona de merendolas, canalizando la zona de desagüe de la presa y cargándose parte de una zona de la ribera bien conservada y una pequeña represa improvisada de pequeñas rocas que permitía cruzar el río si no iba muy crecido.





Residuos más comunes
Basura en el entorno, un distintivo del río

La basura sigue siendo un problema, sobre todo las botellas de cerveza y refrescos que se arrojan al río. No vienen de río arriba, porque allí se encuentra la presa y el agua pasa por un filtro que no deja pasar casi ni a los peces. Provienen de las personas guarras que utilizan el entorno para su ocio, unos son adolescentes y otros ya bien creciditos.

Nunca he visto policía o vigilantes del ayuntamiento por allí, realmente es posible que el sitio no lo merezca y sea necesario que personas anónimas, como este que suscribe, cada vez que van a ver aves o plantas, saquen sus bolsas de plástico y se dediquen a recoger la mierda que tiran otros.

Al ayuntamiento le sale gratis y los viandantes piensan que todo está muy limpio porque son muy cívicos, aunque en 20 años nunca he visto a nadie sacar una jodida bolsa de plástico para recoger algo de lo que ven tirado ni a un empleado municipal retirar basura que esté fuera de las papeleras.

Tal vez en Corredor Ambiental del Manzanares no es más que un nombre rimbombante para que gestores y votantes se sientan más reconfortados, los muy gilipollas.



Plogging en El Pardo
Haciendo plogging y birdwatching

El plogging es un nuevo deporte inventado en Suecia que consiste en correr por la ciudad y por el campo con una bolsa de plástico y llenarla de la basura que se encuentre. Yo lo practico a mi manera desde que vivo en Madrid en cada salida que realizo para ver aves o hacer montañismo y senderismo, y casi siempre vuelvo con algún desperdicio en la bolsa.

En El Pardo, desgraciadamente, suelo llenar siempre dos bolsas, como esta vez. Hay pocas papeleras y mucha basura en el cauce del río, fundamentalmente botellas de plástico de cocacola de 1,5 litros y de vidrio de cerveza de 1 litro. Los pescadores, los domingueros y los vagabundos del este de Europa son los más sucios de estos lares. 





El ailanto, una especie invasora
Relación de especies observadas

Ánade real (Anas platyrhynchos), Cisne vulgar (Cygnus olor) escapado, Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Paloma torcaz (Columba palumbus), Urraca (Pica pica), Mirlo común (Turdus merula), Avetorillo común (Ixobrychus minutus), Alcaudón común (Lanius senator), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Mosquitero (Phylloscopus sp.), Lavandera blanca (Motacilla alba), Herrerillo común (Parus caeruleus), Carbonero común (Parus major), Gorrión molinero (Passer montanus), Triguero (Miliaria calandra), Agateador común (Certhia brachydactyla), Jilguero (Carduelis spinus), Martín pescador (Alcedo atthis) Rabilargo (Cyanopica cyana), Cuco (Cuculus canorus) por canto.

Descripción de especies

Alcaudón común ♀ (Lanius senator) píleo castaño muy distintivo, con poco negro en mancha facial, plumaje poco llamativo, tamaño algo mayor que gorrión. Estaba posado en una alambrada con un insecto en el pico, el cuál no tenía aspecto ganchudo.


El cisne de El Pardo
Triguero ♂ (Miliaria calandra) cantando en posadero desde lo alto de un pequeño pino piñonero con el pico muy abierto.

Avetorillo común ♀ (Ixobrychus minutus), grande y patosa ave zancuda de patas verdosas largas. Tamaño de cuerpo como de pito real. Plumaje claro, sin contrastes, ocráceo. Se posó en ramas a media altura sobre el agua a última hora de la tarde.


Especies invasoras y escapadas identificadas

En esta salida no vi cotorras argentinas, pero sí el cisne vulgar (Cygnus olor),  un ejemplar seguramente escapado de algún estanque de la provincia. Es sedentario, solitario y territorial. 

Posiblemente exista otro ejemplar en la zona recreativa de kilómetros más abajo del río, que vi una semana después en actitud de adopción de un pato chino, de color tan blanco como él, pero no puedo confirmar que no se tratase del mismo ejemplar, que se ha desplazado. Hace años si pude ver los dos ejemplares juntos entre El Pardo y Mingorrubio.


Enlaces

El plogging, un nuevo deporte nacido en Suecia

Plogga.se













domingo, 29 de abril de 2018

Picogordos en el Corredor ambiental del Manzanares

Corredor ambiental del Manzanares
Hábitat del picogordo
Apuntes sobre la identificación del
Coccothraustes coccothraustes

Manejo gran cantidad de guías de identificación de aves para mis salidas en España. En invierno incluso más, porque pueden precisarse para identificar a las razas invernantes europeas y diferenciarlas de las razas sedentarias españolas de la misma especie.

Me inicié con la Peterson, como muchos, una gran guía con buenos dibujos e información pero con notables defectos. Es más una pequeña enciclopedia para el campo y para pasar el rato en los observatorios de aves que una guía de identificación rápida. Todos los que somos usuarios de ella conocemos lo engorroso de buscar los mapas y el texto en distintas páginas que no son donde te muestran la imagen. Y también los horrorosos dibujos de las lechuzas y búhos, que no parecen hechos por un observador de aves del natural, sino animales imaginados para ilustrar cuentos de miedo.

Picogordo en la guía
Peterson
Poco después me hice con la Jonsson en Alemania, que mejoraba mucho al poner imagen, texto y fotos en las dos páginas abiertas. Sin embargo sus fondos de hábitats confundían y había dibujos realmente malos, como el de la Kleines Sumpfhuhn (polluela bastarda), y la mayoría tenían colores tan apagados que resultaban decepcionantes.

Pasé por otras, incluso fotográficas como la de Singer, hasta que salió la guía de la SEO, que es ahora la que más llevo en mi bolso de cuero especial para guías. Buenos dibujos, información a mano y de ámbito local. Pero … , siempre hay un pero, a veces te topas con dibujos muy desafortunados como la del olvidado picogordo (Coccothraustes coccothraustes).

Picogordo en la guía
Jonsson
Me resisto a creer que Juan Valera no haya visto ninguno como para saber del excelente contraste de su plumaje, con un inconfundible babero negro, su distintiva punta de la cola blanca como si se la hubiera mojado en un bote de pintura,  y lo recio de su poderosa cabeza castaña con el enorme pico de color gris oscuro acerado.

Es un pájaro vistoso que sólo he visto en Campo Grande (VA), Valdestillas (VA) y El Pardo (M) y su diseño espectacular no deja indiferente a nadie, identificándose perfectamente desde muy lejos a simple vista.

En el dibujo de Valera aparece difuso, como de boceto o apunte de campo inconcluso y sin una pizca de la espectacularidad de este ave, un gordito muy especial de los sotos.





Picogordo en la guía de la SEO
La colonia de picogordos de El Pardo

Junto al puente del El Pardo que va al El Cristo de El Pardo, existe una colonia de unos 20 individuos. La vegetación arbórea aún no está en su esplendor y se ven muy bien las aves que durante mayo y el verano casi son invisibles.

Buscaba descubrir al martín pescador (Alcedo atthis) en su posadero, o alguna polla de agua (Gallinula chloropus) escondiéndose. Al martín pude verlo como un misil de crucero a media altura sobre el curso del agua, en dirección a Madrid, a las pollas no las veo en este río desde hace varios años, lo cuál es extraño.

Descubrí un grupo de 5 picogordos que se bañaba en un remanso del río, como en una fiesta. Se lo estaban pasando realmente bien. En otra orilla alejada, otro picogordo, en un comportamiento típico de esta especie un tanto macarra, bajó raudo y expulsó del bebedero a un verdecillo (Serinus serinus) que le había imitado el comportamiento de beber.

Hábitat y posadero de picogordos en El Pardo
Sólo cuando el picogordo se fue, un pinzón vulgar (Fringilla coelebs), el verdecillo y un jilguero (Carduelis carduelis) bajaron a abrevar, en un comportamiento sorprendentemente mimético o de gregarismo interespecífico, sobre todo teniendo en cuenta la agresividad típica del picogordo con otras especies

Ni antes ni después acudió a beber ninguno de ellos, considerando que el comportamiento del picogordo, a la sazón un modelo para otras especies similares, había disparado la acción de otras tres especies, troquelando su comportamiento de acudir a beber al lado de donde él estaba haciéndolo, a menos de medio metro de distancia.

La tarde transcurrió con una magnífica sesión de ópera al aire libre de varios ruiseñores (Luscinia megarynchos) muy inspirados.



Búhos y lechuzas
Guía Peterson


Polluela bastarda
Guía Jonsson




Picogordo en la guía de
Singer
Identificando al picogordo en la espesura

Inconfundible. Babero negro muy conspicuo que se ve desde lejos. Muy contrastado. Identificable incluso visto fugazmente. Pico muy robusto de aspecto acerado y oscuro, extremo de la cola blanco. Rechoncho, algo torpe moviéndose por las ramas, vuelo veloz. Suele ponerse en las horquillas más altas acomodando su volumen nada grácil. A una distancia de 30 m es fácilmente observable en esa zona con unos prismáticos de 8x40 sin que se espante, basta ir sin colores llamativos y esperar en silencio sentado sobre un tronco sin contrastar nuestra silueta con el fondo. Se le considera un pájaro escaso y difícil de observar, por lo que el hallazgo de la colonia y las tres horas largas que pasé observándolos me hacen pensar lo afortunado que he sido a escasos veinte minutos del centro de Madrid. 






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sábado, 24 de marzo de 2018

Aki Kaurismäki en el Círculo de Bellas Artes

El otro lado de la esperanza (2017)
Aki Kaurismäki

Jueves, 22/03/18
Círculo de Bellas Artes, Madrid

Cuando un amigo te invita a un pase de cine para ver además a tu director favorito y llegas tarde 45’ por echarte la siesta, la desazón amenaza con apoderarse de ti y de la amistad misma.

Desde lo alto de las escaleras yo veía a mi amigo abajo, en el patio de butacas, haciendo aspavientos para hacerse notar. No bajé ceremonioso como de costumbre, sino compungido y disculpante, y le alargué una de las entradas que me imprimieron en la taquilla, como para mitigar su malestar y mi incomodidad. Me sentía como en el encuentro entre Franco y Hitler en Hendaya … mi amigo sonreía como un tiburón … 

Sin embargo la presentación no había empezado: el director no había llegado aún. Y cuando por fin lo hizo, acompañado de un entrevistador y una traductora, hubo que esperar interminables minutos hasta que trajeran vino, porque él sin vino blanco no habla, hay que joderse.

Mientras tanto echaba humo por un cigarrillo electrónico, que no sé si se podía fumar dentro … 


Perro de Kaurismäki, muy posiblemente el
que aparece en la película.
La entrevista al director

Este hombre, Aki, no es japonés, sino finlandés, y es todo un personaje, pero quedó eclipsado por la estulticia del entrevistador más cutre que estos baqueteados ojos han visto en lustros. No se puede entrevistar a un director de cine de fama mundial, tímido, borracho e insolente con el bagaje de un bisoño botarate.

El boicot de Kaurismäki al entrevistador no fue intencionado, pues fue el joven de bellos cabellos rizados el que se puso la soga al cuello. No lo entrevistó en inglés, por el insufrible inglés del director y porque no sabía hacerlo. Kaurismäki no quería hablar en anglosajón por ser una lengua imperialista y mezclaba portugués con algunas payasadas en español (que si era del Oporto FC, del Atlético y del Liverpool, que si debemos mandar a Marte a Stephen Hawking, …). La traductora lo hacía con esfuerzo del inglés al español por la actitud gamberra del director.

Tal vez hubiera sido mejor pedir una becaria al Instituto Iberoamericano de Finlandia para que la cosa no hubiera sido tan vergonzosa, porque sí, lo vivido fue de vergüenza ajena, demostrando que al Círculo de Bellas Artes le falta un prolongado hervor para dejar de estar tan crudo en este tipo de eventos.

Todos deseábamos que acabara esa comedia bufa de mal gusto y dieran paso a la proyección de El otro lado de la esperanza.


Wasabi en exceso
Aki Kauris-mäki, o el hombre sushi con exceso de wasabi

El culto a la celebridad y el fanatismo difícilmente generarán acosadores en la persona de Aki Kaurismäki. Su personalidad pública, rayana en el autismo, es tan poco atractiva como una loncha de panceta en el suelo de una mezquita. 

Sus chistes son gracietas; sus chascarrillos, tontos; su humor y sus ironías son tan inocentones que bordean el patetismo y la compasión. Existe un componente cultural del humor, pero sus compatriotas famosos optan por el silencio para no ser malinterpretados.

Sin embargo Kaurismäki es lo que es: un director de cine, contador de historias sin más, tan alejado del oropel y el adorno hollywoodienses como lo son sus películas, y es en ellas donde habla y se expresa este hombretón finlandés.

Dice que hace películas para dar de comer a sus perros, en una inmodestia bastante despectiva, que lo auto sitúa en la clase obrera que tan bien refleja en sus obras, pero que lo aúpa a un pedestal de autosuficiencia pasiva agresiva que lo hace parecer equívocamente misántropo.


Tupolev 22M3 ruso bombardeando Siria
Escena de la película
Imperiofobia en Kaurismäki

Sus contradicciones son evidentes: por un lado se queja constantemente de los estadounidenses y su imperialismo, y por otro es fan irredento de la música norteamericana, de sus automóviles, de sus directores de cine (Buster Keaton, Raoul Walsh, …), e incluso de sus pintores, tal vez sin saberlo, porque muchas de sus imágenes son muy hooperianas, como les ocurre a Hitchcock, Wenders y Tarantino, entre otros.

Kaurismäki padece de imperiofobia: un trastorno muy de los intelectuales europeos, porque por un lado detesta el poder del imperio y por el otro se postra rendido a sus innegables logros culturales. De hecho, Finlandia no le gusta, la retrata adusta, cruda, sin mostrar sus evidentes virtudes y vive en el extremo más alejado de ella que existe en Europa, Portugal, de espíritu tan melancólico e irrelevante como Finlandia, que le parece amenazadora por urbana, a él que no es más que un hombre de pueblo convertido en universal. 

La imperiofobia es realmente envidia política y cultural, muestra de su sentimiento de pertenencia a un país pequeño, pero también expresa su desarraigo con Finlandia, a pesar de ser genuinamente finlandés en su humor y en sus manifestaciones artísticas.


Checker Marathon 1965
Matrícula KIE 387
Chevrolet Checker Marathon KIE 387

La música de slide guitar que aparece trepidante en su película, el Checker Marathon negro del 65 y el tratamiento interior de escenas tan influido –directamente o indirectamente- por el pintor Hooper lo convierten en un apologista de lo estadounidense y de su cultura de los años cincuenta. Y ahí parece que se quedó, anacrónico.

El otro lado de la esperanza es una película antigua, un modelo agotado incluso en Kaurismäki, aunque sea de 2017. Recuerda mucho a su exitosa Nubes Pasajeras (1996) en las escenas del restaurante y es muy diferente de Le Havre (2011) en la estética, pero no en el fondo, donde el amor, la bondad y la solidaridad del protagonista europeo realmente están hablando del mismo Kaurismäki, que tiene un alto concepto de sí mismo. Y no es casualidad que sea un maestro en esa temática tabernaria, él mismo es hostelero en Helsinki, aunque no resida allí.

El otro lado de la esperanza son dos películas, trazadas con distintas velocidades, por un lado está el mundo de Khaled, el protagonista refugiado sirio, más dinámico, luminoso y actual, donde el director pasa de bastante limitado a mediocre. Por otro lado está el mundo de la Finlandia profunda y anacrónica de un vendedor de camisas con una esposa alcohólica, a la que abandona, donde el director se mueve como un maestro y retratista realmente sobresaliente, con un surrealismo memorable a flor de piel en escenas como el abandono de su mujer, junto a un repelente cactus asiento de suegra.

Sin embargo ha sabido engarzar con suavidad la realidad con la ciencia ficción de ambas partes en un único punto: el refugiado, consiguiendo una obra emocionante en ocasiones, visualmente muy atractiva en la parte más “finlandesa” de la película, resultando un panfleto antiimperialista prorrefugiados que te tragas como una papilla, sin enterarte.

Kaurismäki creo que ha hecho una película política y humanitaria utilizando retales de su sabiduría como cineasta. Es una película comprometida, que cala hondo, que no presenta a los refugiados como desharrapados y sucios haraganes, sino como personas normales con problemas extraordinarios que se ven obstaculizadas por la burocracia de los países a los que quieren llegar.

Edward Hooper
Salí del cine con la sensación de que era la mejor película que había visto de él, por las buenas sensaciones y el buen rato pasado. En eso es maestro, porque no despegué ni un instante los ojos de la pantalla. Sin embargo simplemente he sido seducido por su manera de hacer cine, sutil, profunda, educada, respetuosa con los que sufren, con la clase obrera y con un mundo subyugado por la globalización, la violencia, los extremismos y el control de los estados.

Ahora veo con claridad que El otro lado de la esperanza no es más que la contribución de un director al drama de los refugiados, con mucha paja de calidad alrededor.

Ahora veo con claridad que la excelente película que podría haber sido con la vida del camisero Wikström la ha sacrificado el director para su alegato humanitario, en una expresión de generosidad que le bastaría para redimirse de todos sus pecados en las entrevistas que le hacen los idiotas.



The House by the Railroad (1925)
Edward Hooper
Inspiró la casa A. Hitchcock en Psicosis
Enlaces






 


Checker Marathon
Chevrolet 1965 Checker Marathon (1965-1968)
Durante décadas, el Checker fue el vehículo de elección en los taxis de Nueva York y en otras ciudades de Estados Unidos. También apareció en la película Gorky Park y en la serie de televisión Misión Imposible. Tenía 3.769 cc y 140 hp de potencia. El Checker fue copiado en la Unión Soviética para producir el Chaika 13 (GAZ 13), un automóvil de lujo, por lo que no es un modelo elegido al azar por Kaurismäki para la película, teniendo en cuenta que posiblemente conoció ambas versiones.










jueves, 22 de marzo de 2018

Dibújame despacio, que tengo snell. Jaime Sanjuán

Jaime Sanjuán
Miércoles, 21 de marzo de 2018

La expresión y la duda

Cuando un comercial te vende algo, duda de él y de lo que te está vendiendo, y cuanto más vehemente es, duda más todavía. La venta es el arte de engañar y, previamente, el vendedor necesita creerse el producto (engañarse), o por lo menos hacerlo durante el periodo de tiempo de la venta, aunque el producto sea una filfa.

Pocos productos hay que sean realmente fantásticos y sobresalientes, pero lamentablemente tampoco se venden solos. Necesitamos nuevamente que un comercial sonriente cacaree las excelencias del producto y nosotros debemos tener un poco relajadas las defensas, desarmados voluntariamente por nuestra experiencia.



Ilustraciones con efecto Snell
La galería La Ley de Snell   

Algo de todo esto me sucedió hoy tarde en la nueva galería de Malasaña La Ley de Snell. Un atento vendedor esperaba a un ¿periodista? y me confundió con él. Aún así, empezó a explicarme los pormenores de la vida y obra expuesta de Jaime Sanjuán, que me imaginaba ignoto y misterioso, incluso con barba templaria, trazando sensible y esclerotizado con el dedo de ET sobre una tableta.

Sus mensajes arcanos aparecían en varias obras: agujeros negros, leyes ópticas, relojes de arena y otros más indescifrables. También pequeños volátiles como verdecillos, pinzones, jilgueros y petirrojos; viejos juveniles, astronautas de naranja; barbudos varios; pupilas e iris replicantes; naturalezas notablemente muertas; una vanitas de un pez que jugó a tragarse unos dados; gatos enfrentados y frutas refractadas …

Random
Jaime Sanjuán es un artista que traza el camino inverso a una venta. Las críticas a su obra primaria hiperrealista –por serlo demasiado- le llevaron a deformar algo la realidad, lo que sus críticos de galería le afearon también, por ser un ilustrador "que deformaba la realidad a partir de una fotografía", cuando realmente Sanjuán pinta con su dedo calloso desde cero sobre la pantalla de un iPad, usando un fondo negro no reflejante.

Así que, para tratar de convencer, Sanjuán empezó a fantasear con la pintura y colocó tabletas en las exposiciones para que se comprobara su honesto hacer, a semejanza de las nuevas cocinas de restaurante que todo lo muestran, es el signo de los tiempos ante tanto márketing estafador. Ya lo vimos en Patcas, que explica en sus tutoriales al alcance de todos. Así el autor pasó del hiperrealismo a un surrealismo discreto forzosamente, donde su obra ha ganado cotización y premios.

En un mundo en el que desde antiguo han existido negros para producir mucha obra con la que poder financiar a los grandes artistas, la muestra fabril de los trabajos de Sanjuán la dignifica y le da el valor añadido de la verdad y de la verdadera pintura de autor, alejándola definitivamente de la fotografía digital artística, pero buscando efectos parecidos.


Jaime Sanjuán
Petirrojo poniendo el cascabel al gato y
pie con cuatro dedos
La obra expuesta es variada y asequible

El vendedor nos dijo que cada una de ellas lleva el trabajo de un mes, aunque en el vídeo de más abajo Sanjuán nos habla de 100 horas (unas 12 jornadas de trabajo), atendiendo al formato. Asombran su tratamiento del vello y el iris, del pelaje, de algunos elementos técnicos, como bombillas y conectores, también el uso de una falsa profundidad de campo … y las omnipresentes mariposas y polillas.

Los precios son realmente comedidos, como corresponde a un casi novel de estilo, pero muy por debajo de su calidad pictórica y del trabajo empleado. Están entre los 605 € de Larga espera y los 2420 € de Vanitas y Ying y Yang. 


Dónde

Galería La ley de Snell
C/ San Joaquín, 6
Madrid



Jaime Sanjuán


Agujero negro
77x102 cm.


Mirada objetiva
77x102 cm.


Tempus fugit
77x102 cm.


Yin y Yang
77x102 cm.


Vanitas
77x102 cm.


Jaime Sanjuán


Índices de refracción (n1 y n2)
Ley de Snell
nsenθ1= nsenθ2

Oblivion
71x86 cm.



Enlace



Enlace: http://www.zgrados.com/la-pintura-digital-del-dedo-de-jaime-san-juan/