miércoles, 21 de mayo de 2014

Veronika Pospíšilová, una dramaturga checa en Madrid

El Retiro, 18/05/2014

Aproveché la luz lateral de la tarde en un picnic improvisado con latas largas de cerveza, un sol que ya pica y la suave brisa fresca que se respira detrás del Palacio de Cristal en primavera.

Veronika Pospíšilová
1.- Veronika, unas personas del ámbito cultural checo nos presentaron en un teatro de Madrid hace pocas semanas, pero ¿quién es realmente Veronika Pospíšilová?

Pues soy, sobre todo, una estudiante de dramaturgia radiofónica y cinematografía, que es una carrera exclusiva en Europa, que existe en República Checa y, tal vez, en Alemania y Eslovenia, por lo que yo sé.

Nos concentramos en la adaptación y creación de textos dramáticos para la radio. Se utiliza un método bastante distinto, porque sólo empleamos la voz, sin el apoyo visual.

Me interesa mucho esta área porque somos hoy en día una sociedad muy visual; estamos muy pendientes del ordenador, del móvil, … a veces es necesario recibir una sola experiencia a través de la voz y nos abre la imaginación. Es una experiencia increíble.

A parte de la radio me dedico también al cine y aprendemos a escribir guiones cinematográficos y documentales.

Durante mis estudios me vine a Madrid en febrero de 2013 como erasmus, llegué a la RESAD y empecé a estudiar dramaturgia teatral; así me acerqué más al teatro. Me adapté inmediatamente.

Durante mis clases nació un texto teatral. Conseguí otra beca para trabajar en el Centro Checo y me quedé un año más en Madrid.


Semínka
2.- El teatro es un tipo de arte en el que los espectadores ven en carne y hueso a los actores, pero ¿en qué más se diferencia de lo que podemos ver en una pantalla? ¿Sigue siendo teatro el teatro televisado?

El cine y la televisión son completamente diferentes. Lo maravilloso del teatro es que es un ente vivo. No está hecho en plan fijo. Siempre hay otra energía con cada grupo de espectadores. En el cine, una vez hecho, nunca se cambia. Esto no es nada malo, sólo distinto.

En el teatro vamos a compartir con los actores, vamos a vivirlo.

Yo creo que el teatro televisado no es teatro, porque está retransmitido a través de otro canal. Ya no están los actores con los espectadores.

El teatro es un acto social. Si estamos en casa viendo teatro en la televisión hemos perdido eso de que “el teatro es algo vivo”.


Semínka
3.-Veronika, eres una directora de teatro checa que ha estrenado en un teatro de Malasaña, y por eso te hacemos esta entrevista, pero, qué otras cosas estás haciendo en el ámbito de la cultura.

Sí, acabo de estrenar Semínka (Semillas) en Espacio Labruc, que estará en el programa hasta junio. Con la ayudante de dirección de Semínka -Genoveva Santiago- también estoy haciendo otra obra basada en la poesía de Antonio Machado, Miguel Hernández y autores checos, como Seifert y Sládek, que incluye también danza contemporánea, video proyecciones y música en directo.

Lo que es interesante en esta creación es que reúne a artistas de diferentes procedencias: España, República Checa y Lituania. Se trata de una performance muy personal, donde buscamos la identidad de nuestras raíces, de los países de donde venimos, por un lado a través de una extranjera que vino a España y por el otro de una española que tiene que irse de su tierra porque el país no le da las condiciones para vivir aquí.

Creo que es un fenómeno muy actual en nuestra sociedad, la emigración. Hoy en día muchos extranjeros están buscándose a sí mismos y también están buscando dónde está su hogar en el mundo. En la obra abrimos la pregunta si realmente siempre traemos nuestra casa con nosotros mismos.

Esta nueva obra, Pomíjivost (Lo que se acaba), la estrenaremos en Teatro Labruc el 7 de junio y estaremos en programa todos los sábados y domingo de junio.

Además, ahora soy ayudante de dirección del director mejicano Raúl Rodríguez, que se dedica a teatro documental, que une teatralidad con hechos reales, videoproyecciones, fotografías etc. El 4 de julio estrenamos en la sala de la RESAD EL viaje de los cantores, una obra del México contemporáneo. 


4.- Nos decías que habías comenzado como guionista en la radio checa. Coméntanos esa experiencia y la diferencia que ves con la radio en España.

En España el drama radiofónico no está muy desarrollado. Echo de menos obra de teatro hecha para la radio, como hay en República Checa, Alemania y los países nórdicos. Creo que también lo hubo hasta hace unos 40 años en España y es una gran pena que ahora ya no existe, creo que podría enriquecer bastante el campo cultural español.


Semínka (Semillas)
5.-Semínka es tu opera prima, aunque es una obra muy trabajada y con un resultado técnico apreciable, y con gran éxito de público y de la crítica especializada. ¿Cuándo empezó a gestarse?

El estímulo para que esta obra naciera fue en la RESAD, durante las clases de prácticas de escritura dramática, con el profesor Ignacio García May, donde teníamos que escribir una obra de teatro durante un cuatrimestre, y después hacíamos una muestra para clase.

Los actores me dijeron que deberíamos seguir con la obra. Durante las vacaciones cambié el texto y busqué un teatro en Madrid. No fue nada fácil para una extranjera como yo, sin contactos y casi sin experiencia.

Después de medio año recibí la respuesta de Teatro Labruc. Mientras tanto estuvimos ensayando, pero hubo cambios en el reparto por las fechas dadas por Labruc.

Para mí fue un aprendizaje maravilloso. Tuve que conseguir 6 actores, la sala, también dedicarme a la cartelería, publicidad, …  Todo este proceso fue muy duro, pero fenomenal, gracias al elenco maravilloso y también a mis amigos y a mi familia que me apoyaron mucho.


6.- En las representaciones teatrales del ámbito cultural eslavo o más generalmente del Este de Europa, los efectos del alcohol aparecen como aglutinante de la historia, incluso también como base sobre la que insertar la historia misma. También aparece en un determinado momento de Semínka, cuando la obra gana intensidad interpretativa. ¿Qué opinas de todo esto?

Creo que tienes razón. Es algo bastante natural. En el norte hace más frío y la gente es más depresiva y bebe más. Simplemente falta el sol y mucha gente basa su vida en el alcohol fuerte, no se trata de un simple tinto de verano … En el teatro ruso, en el escandinavo de Strindberg, en el teatro checo, … es bastante común.

Los dramaturgos también lo utilizamos como un facilitador para soltar a los personajes, descubrir la verdad y, además, es algo muy auténtico de esos países: siempre hay un motivo para beber …


Václav Havel / Internet
7.- La cultura checa bebe, tradicionalmente, de las fuentes de la cultura alemana, y también de la rusa. Pero ¿qué cosa en el arte es genuinamente checa?

Gracias al antiguo presidente y gran dramaturgo Václav Havel el teatro absurdo es muy famoso. Durante el comunismo pasaron cosas horribles y sirvieron de inspiración a un buen número de dramaturgos.

También el teatro negro tiene mucha fama, … y las marionetas checas … tenemos una tradición muy profunda en ambos.


8.-Eres guionista y directora de las obras que pones en escena. ¿Creas los personajes de acuerdo a lo que has vivido o ajustas los textos y la dramaturgia a los actores que ya conoces?

Por supuesto primero construyo los personajes de lo que yo conozco para que sea creíble y luego busco los actores apropiados. De momento en Semínka ajusto los actores a los personajes, aunque los actores incorporen sus propias técnicas.

Fue interesante que escribí algo para dos actrices concretas, pero será en un futuro.


9.- En tu obra Semínka, el personaje principal se convierte al catolicismo ante las burlas y la incredulidad de su familia. ¿Esto sucede hoy en día en República Checa?

Sí, aunque aquí, en España, parezca un poco absurdo; es mi propio caso. Provengo de una familia atea. Cuando tenía 21 años me bauticé, y no es un acto común, pero sí que hay bastante gente.

Yo pensaba en una España católica, pero creo que el fondo creyente es más potente en República Checa.

Veo una gran oposición en España al catolicismo, aquí la situación es muy diferente. Hay muchas obras de teatro que atacan directamente a la Iglesia Católica.

Yo simplemente tenía un prejuicio, pero la gente siempre busca lo opuesto de lo que ha tenido. En el caso de España, con casi cuarenta años de franquismo con la religión católica en primer plano; y en la tierra mía, con cuarenta años del régimen comunista, cuando cualquier religión era prohibida y los creyentes estaban prohibidos ... 


10.-En 1987 se extendió una petición al gobierno checoslovaco con más de 400.000 firmas que demandaba que la Iglesia Católica funcionara libremente, sin intervención del Estado. ¿Cuánta fuerza tiene el catolicismo actualmente en la república checa?

Sí, se trata de un asunto de actualidad. La Iglesia está demandando los bienes incautados por el Estado en el pasado. Todavía están litigando. Es aún un asunto abierto. Noto más espiritualidad en República Checa que aquí; las iglesias están llenas de jóvenes, es muy bonito y profundo. Aquí sólo veo unas pocas cabezas grises, siento más la institución y menos espiritualidad.


Catedral de Brno/ Internet
11.-En Brno, las campanas de la catedral dan doce campanadas a las once de la mañana. ¿Sabes el origen de esta curiosidad histórica?

Sí, sí, ¿cómo lo sabes?

Viene de cuando hubo una guerra contra los suecos. Su general prometió acabar la lucha al mediodía si no se acababa de conquistar a esa hora la ciudad, así que unos chicos tocaron doce veces la campana de la catedral a las 11 de la mañana, y el general sueco se retiró …

Hoy todavía se hace así en la catedral de Brno.


Milan Kundera / Internet
12.- Milan Kundera, Kafka, Václav Havel, … ¿la cultura es tan importante para los checos que hasta elegís a un dramaturgo para presidente?

Sí, qué curioso ¿no? que un dramaturgo se convierta en presidente … Estoy muy orgullosa de ello.

Durante el comunismo la cultura no tenía espacio para expresarse. El trabajo lo ocupaba todo y estos artistas trabajaban en fábricas, en trabajos manuales, que no les permitían expresarse en la cultura.

Hubo una ola anti-comunista y la cabeza más visible fue Havel. Con los valores de su discurso motivó mucho a la gente. Los valores como el amor y la verdad debían ganar contra la mentira y la maldad.

Con esto motivó tanto a la gente que lo eligieron como presidente. Ha sido el presidente más maravilloso que pudiéramos tener, porque no venía de la política.

Se convirtió en la persona más importante para nuestro país. En 1990 invitó a Juan Pablo II a la República Checa y después al Dalai Lama. Sin duda levantó la espiritualidad y el nivel cultural del país.


13.- ¿Crees que alguien tendría éxito introduciendo el teatro negro de Praga en Madrid?

¿Por qué no?, es una forma teatral con una tradición profunda en mi país, que aquí casi no se hace, y creo que sí que tendría éxito aquí. Es algo muy distinto.

En este caso puedo decir que el concepto de micro-teatro en España se me ha ocurrido introducirlo en República Checa. Lo distinto siempre interesa.


14.- Trabajas actualmente en el Centro Checo de Madrid, si nos acercamos hasta allí ¿qué podemos encontrar?

Lo que hace Centro Checo en Madrid para la cultura checa es maravilloso. Hay muchos centros checos por todo el mundo. Nuestra tarea es propagar la cultura checa en toda España y estamos intentando también hacerlo en Portugal.

No disponemos de salas de exposiciones o de congresos, así que buscamos dónde podemos hacer exposiciones y audiciones de artistas checos. De lo que sí que disponemos  es de una biblioteca con libros en checo, así como muchos traducidos al español.

Ahora estamos celebrando el centenario del nacimiento del gran escritor checo Bohumil Hrabal* en La casa del lector del Matadero de Madrid; la exposición dedicada a su homenaje estará allí hasta el mes de septiembre.

Además, la semana pasada hicimos una retrospectiva muy interesante del cine de animación de Jiří Bárta en Valencia.

Y Centro Checo también nos apoya en nuestra obra Semillas, al igual que con el nuevo proyecto Pomíjivost (Lo que se acaba).



Enlaces

Crítica a la obra Semínka (Semillas)


Lo que se acaba ... y lo que está por venir. Crítica

Centro Checo en Madrid




*Bohumil Hrabal es uno de los escritores que más ha marcado la literatura checa del siglo XX. Es el autor de, por ejemplo, la novela “Trenes rigurosamente vigilados”, cuya versión cinematográfica grabada por Jiří Menzel ganó un óscar en 1967.






martes, 6 de mayo de 2014

Quinta de los Molinos, el jardín de los mil almendros

Quinta de los Molinos.
Floración del almendro, 10/03/14
9 de abril de 2014

Mis visitas a este parque de la calle Alcalá vienen de lejos. La primera vez fue durante el esplendor floral de sus más de mil almendros, hace ya unos años. Este espectáculo es único en la ciudad de Madrid y no conozco otra ciudad de Castilla con semejante concentración de almendros florecidos.

Pero la importancia estética y lúdica no es el objeto de este artículo,  sino el valor del  enclave botánico como reducto para numerosas especies de aves.


Importancia de los jardines urbanos para la avifauna

Los jardines urbanos funcionan como oasis verdes dentro de lo inhóspito de los acantilados de cemento de la ciudad. En ellos, el tránsito de los coches, la competencia por el poco alimento, el estrés del ruido y la presencia de halcones y depredadores humanos desaparecen o se mitigan, ... y se producen nuevas oportunidades y peligros.

Esos parques contienen más alimento y más cobijo, y en general también más seguridad que las calles. Las podas, los fitosanitarios y las rapaces nocturnas son parte de los nuevos peligros. Los habitantes del jardín tienen entonces que adaptarse si quieren sobrevivir y procrear.

Para ayudar a proteger a esas especies que buscan refugio en esos oasis tenemos primero que conocerlas. Os las voy a presentar.


Las aves del parque de Suanzes

Pinar con pito real
En uno de nuestros paseos por este parque, situado junto a la parada de metro de Suanzes, el martilleo neumático y rapidísimo que los naturalistas calificamos de “tamborileo” delata la presencia de un pico picapinos; casi siempre es un fantasma, si no emprende el vuelo. Queríamos verlo hoy y disfrutar de su plumaje, así que comenzamos la búsqueda.

Pero donde el jardín da a la calle Dr. Zamenhof lo que apareció de repente fue un macho de pito real en todo su esplendor verdoso y rojo, con su refulgente bigotera, mientras rotaba sobre el tronco de un pino para esconderse del estridente volquete mecánico del jardinero.

Los sonidos guturales de búho de la paloma torcaz se oyen por todos los rincones y también los gritos de alarma del mirlo común, que a veces se pueden confundir con los del pito real, aunque éstos sean más estridentes. Las palomas domésticas también se ven, aunque predominen las torcaces.

Olmos, eucaliptos y algunas encinas y arces de Montpellier flanquean este camino lateral. A la izquierda, un bosquete de pinos altos y delgados son el hábitat preferido de aquel carpintero que vimos.

De un lado a otro del camino saltan sobre las ramas los gorriones molineros, pero ni un solo gorrión común. ¿Qué estará pasando con estos  gorriones?
Las urracas en todo lo alto, muy numerosas, como en el resto de Madrid, pues están en franca expansión dondequiera que vayamos.

En lo más umbrío, junto a unas tapias, localizo un jilguero macho, que busca el sol en la rama de un olmo y picotea sus semillas verdes. Y también un herrerillo común.

Ya en el paseo central, un pequeño párido, casi seguro que un carbonero garrapinos, pone punto y final a una extraordinaria excursión con 22ºC de temperatua y un sol radiante en el cielo.


Laguna de Quinta de los Molinos
La laguna de la Quinta de los Molinos

Se nota un cuidado creciente en el parque, que se hace más evidente en la laguna. La que conocí, no hace mucho más de tres años, era una puerta negra hacia el infierno: peligrosa, oscura y abandonada, como esas trampas en medio del bosque que intentan engullir niños atrayéndolos hacia sus orillas.

La de hoy luce un pequeño surtidor acampanado y unas riberas cuidadas y accesibles a los anfibios: al menos 30 enormes ranas comunes (R. perezi) se solazaban sobre su cemento. Al lado, una tortuga de Florida las acompañaba, mientras la superficie se poblaba de las pequeñas bocas de las carpas de colores con las que han decorado este estanque.

Hoy sus aguas son marrones y en algunos puntos se puede ver el fondo, que no parece que tenga mucho más allá de un metro de profundidad.



Los almendros en Quinta de los Molinos, según las estaciones 

18 de enero de 2014
10 de marzo de 2014
9 de abril de 2014

DESCRIPCIÓN DEL PARQUE

El parque de la Quinta de los Molinos fue en su origen una finca privada perteneciente al arquitecto alicantino César Cort Botí.

El núcleo inicial de la finca fue el entorno del Palacete y la zona situada al norte del camino de Trancos, donada como regalo del conde de Torrearias al señor Cort en 1920.

A partir de ahí, fue ampliándose sus superficie mediante diversas adquisiciones hasta los años 70, en los que llegó a alcanzar las 28,6 Has. de superficie.

El objetivo de César Cort fue recrear una finca de aspecto parecido a su lugar de origen, es decir, una finca agrícola del litoral mediterráneo, de ahí la presencia de cuadros de almendros, olivos y diversos elementos arquitectónicos, como son los molinos de viento para extraer agua.

El agua para regar la finca era extraía con los citados molinos desde pozos y manantiales subterráneos y después almacenada en albercas, que también tenían una función decorativa. Por esta finca circulaban dos pequeños arroyos. El de Trancos, al norte y el de la Quinta, al sur.

En 1925 se inició la construcción del Palacete, con marcada influencia de la llamada Secesión Vienesa, y en especial de la obra de Hoffman. También por esas fechas se realizaron la Casa del Reloj y unas dependencias agrícolas.

César Cort muere en 1978, llegando los herederos a un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid en 1982, por el cual, 21 Has. de la finca pasan a ser zona verde de uso público y las 7 Has. restantes serán para construcción de viviendas.


Nota legal:
Todas las fotografías son propiedad de Zenobita y no se autoriza su uso para ningún fin.




sábado, 3 de mayo de 2014

Torrijas del convento: una receta tradicional de Castilla y León

Maravillosas torrijas
En el calendario semanasantero, la torrija es la oración gastronómica más directa con el Cielo.

Si los humeros plateados de incienso saturan de santidad nuestras pituitarias, y cornetas, tambores, paños de terciopelo y luminarias mortecinas doman e incardinan el resto de nuestros sentidos, es la bendita torrija la más humilde y completa de las sensaciones, y la que menos hartazgo genera.

Desde siempre las he tomado en casa y en la de los vecinos, pero nunca me generó entusiasmos. Tal vez aquellos corpachones blandurrios, henchidos de leche con canela, que se desplomaban contra el suelo, me aterraban. En la época de torrijas te abofeteaban con ellas en todas partes.

Pero mi amor con las torrijas germinó, como germinan el amor y el sexo cierto día en el cuerpo de los adultos más vitales. Fue en Cuenca, la olvidada, esa  de Castilla donde hay casas colgadas, resolí e higadillos con perdiz.

Fui a ver una tamborrada y me comí todo lo que había de raro por cada rincón de la ciudad vieja. Al día siguiente, harto de tanta transgresión de la Cuaresma, decidí santificar la fiesta y en la zona nueva evangelicé mi estómago con un par de rotundas y rubias torrijas de pastelería casera.

La Virgen Niña se me apareció, surgiendo desde el interior de una torrija … ¿Quién eres tú, torrija, que mi amistad procuras? La torrija me hablaba como me podría haber hablado Santa Teresa, aunque luego supe que pudo ser el espectro de Lope el que me tentaba.

Un gusano hambriento devoratorrijas me recorre desde entonces cada Semana Santa en León y en Castilla, en las aceñas de Zamora, en la calle Tentenecio a orillas del Tormes, en las pedregosuras de Aliste y junto a las Cadenas de San Gregorio vallisoletanas. Ya no puedo más … voy en pos de la torrija …



Ingredientes de las torrijas
La receta de las torrijas

Durante el segundo visionado de la procesión de El Silencio de Zamora, engullía chipirones en el escaparate de un bar, mientras veía desfilar a los cofrades, más atentos al televisor de dentro del bar que de mirar para no tropezar con el hábito. Fútbol, chipirones a la plancha y procesiones: ¡La Santísima Trinidad!

A la mañana siguiente, después de una dormida en la Balborraz más villana, bajé a encontrarme con los capirotes blancos de La Esperanza, con mis brazos zombificados hacia adelante y las fauces babeantes, sorteando fieles ya desayunados … yo moría por una torrija …

Como la torrija es ese alimento simple y extraño que siempre se me resiste a la memorización –la leche me reblandece también el cerebro- he debido copiar la receta de un libro de monjes.

Es como las hago yo,  sin persignarme, pero reverenciando ese pan mojado en leche y frito, con el que ya Viriato debía desayunar cuando estaba con las cabras, y la emprendía a torrijazos contra los romanos enfundado en una capa alistana.


Por fin, la receta

-9 rebanadas de pan bombón, especial torrijas, o viejo de barra.
-Un cuarto de litro de leche entera.
-2 cucharadas y media de azúcar blanco.
-1 huevo.
-Harina.
-Canela en rama y en polvo.
-Aceite, preferible de oliva, pero no necesario.


Se calienta la leche en un cazo con el azúcar y un palo de canela. Antes de que hierva, se retira el cazo del fuego y se vierte el contenido con cuidado por toda la superficie de las torrijas, dispuestas en una fuente. Las dejamos media hora en remojo.

Después se rebozan las torrijas, en la harina primero y luego en el huevo batido. Se fríen en abundante aceite caliente hasta dejarlas doradas. Después se escurren y se dejan reposar sobre papel absorbente de cocina. Se pasan a una fuente y se espolvorean con azúcar (en polvo o no) y canela molida.

Si nos han quedado poco dulces, se pueden untar ligeramente con miel.


Nota

Recordemos que el pan puede llevar sal o no, por lo que deberemos ser conscientes de ello al añadir el azúcar: si nos quedamos cortos, sabrá más a pan frito que a repostería (que es el objetivo) y si nos pasamos, sabrá más a pastelería.

Y en cuanto a la leche, la medida ideal es cuando ya el pan no absorba más.


OTRAS RECETAS DE TORRIJAS ¡áins!





Enlace

Diferencias entre repostería y pastelería




sábado, 26 de abril de 2014

Semínka, una obra genuinamente checa en Madrid

Paula Ruiz en el papel de Blanka
CRÍTICA A SEMÍNKA (Semillas),
de 
Veronika Pospíšilová


El jueves 24 de abril tuvo lugar en Espacio Labruc la cuarta representación del drama familiar Semínka, de la autora checa Veronika Pospíšilová.

Digamos que, para muchos, ir a ver dramones a una sala de teatro requiere de mucha voluntad y ciertas dosis de masoquismo. Sin embargo, para otros, es una práctica necesaria para sentir que sus corazones palpitan.

En realidad, la vida parece una tragicomedia. Hay tantas situaciones angustiosas e hilarantes, que empaquetar la tristeza con el papelón de un drama sería injusto con la vida misma y un ejercicio de mortal aburrimiento.

Semínka no llega a ser una tragicomedia, pero sí un drama realista con humor, que se explaya en las vicisitudes de una familia checa de clase media durante la fiesta de celebración de la mayoría de edad de una joven hipersensible.

La fiesta de cumpleaños
Blanka es esa joven, una adolescente amargada por el peso de un secreto que guarda. Falsedad e hipocresía frente al anhelo ingenuo de vivir la verdad.

El resto de personajes son su alcoholizada madre, un padre tacaño en paro, un hermano hippie estudiante de filosofía, una tiíta cañón de clase pudiente y un mugriento artista de indudable atractivo para las señoras.

En esta obrita redonda de algo más de una hora, cada personaje tiene su momentazo de monólogo profundo. Blanka la vegetariana sermonea a su despreciada familia desde la seguridad de su nueva fe católica, a la que sus familiares de base socialista ven con desconfianza y preocupación.

Hasta  el hermano que la quiere –Martin- la tienta con Schopenhauer y ella se resiste. Hay mucho del mismo Arthur Schopenhauer en Martin, un pesimismo profundo, que contrasta con Blanka, casi una alter ego de la Adele del filósofo.

Sin embargo, es la misma Blanka la que practica la “voluntad de vivir” de su propio yo, frente al abúlico y fumeta, aunque bienintencionado, Martin.

Un extraño personaje que llega
La autora de esta obra, Veronika Pospíšilová ha hecho recaer todo el peso de la máxima schopenhaueriana “toda vida es esencialmente sufrimiento” en la desdichada madre de Blanka –Helena- una maruja histriónica y aficionada a la vodka, con la que algunos espectadores pueden sentirse especialmente catárticos.

El personaje de Helena es de una dimensión descomunal, con un inicio titubeante de la actriz que va ganando dimensión en la escena, pero que pierde intensidad, muriendo a la orilla misma del final de la obra debido a la necesidad de apremio del desenlace, cuando Vladímir irrumpe sensual e irresistible, con su embriagadora dicción de dandy pictórico.

El papá de Blanka es Jan, un vulgar, comedido y afable padre de familia que se encara con las aficiones caras de su mujer. Ésta envidia a la escultural tiíta Tereza, solterona a causa de su desmedida afición a cazar hombres que no le hacen caso.

Seis personajes unidos por un destino que sufren de las desatenciones de los demás, aunque se deseen o se quieran por una necesidad vital, donde los papeles masculinos salen mucho mejor parados en la obra que los femeninos, inmersos éstos en las necesidades monetarias, sexuales, espirituales y amorosas de una manera mucho más intensa, perversa y compleja. Un padre corriente, un adolescente atormentado y un bohemio enamorado, revestidos todos de gran honestidad.


Los actores

El exiguo escenario de Espacio Labruc se presta fácilmente a la interacción de los actores con el público, apenas esbozada por Blanka cuando busca invitar a los espectadores a su cumpleaños. Paula Ruiz está muy correcta en su papel, tan frágil y mística, pero de una gran fortaleza y, en ocasiones, de conmovedora problemática.

Paula Ruiz
Laura Fernández se esfuerza notablemente en dotar de toda su energía a un personaje muy exigente que necesita de mayor peso dramático y de un maquillaje más exagerado, en consonancia con la descomposición interna de Helena, por la que no llegamos a sentir pena ninguna a pesar de ser el núcleo de todos los pesares.

Jan es Yan Angosse, el padre comparsa, ajustado a un papel de poco recorrido y necesariamente eclipsado por su histriónica esposa. Echamos de menos en el libreto alguna reacción de angustia al recibir el mazazo emocional y un porte menos aristocrático que nos acercara a un hombre corriente de su entorno social.
El hijo hippie le queda muy bien a Mario García, tanto, que dudamos que fuera del escenario se dedique a otra cosa que no sea fumar porros, rasgar la guitarra y leer libros de Filosofía. Una gran aportación que impregna la obra y dota al personaje de la mayor unidad y coherencia de todos ellos.

El pintor Vladímir es la magnífica y sensual voz de Yan Nazca, suficiente para desmayar a cualquier señora de 15 años para arriba. Su rol es necesariamente limitado y hace saltar chispas entre él y la tiíta, pero falta química con Helena, a la que realmente ama.

Roberta Pasquinucci (i)
Dejaré para el final a la extraña Roberta Pasquinucci, la frívola tía* Tereza, todo un descubrimiento interpretativo. Eva Ruzickova ha hecho un gran trabajo con su vestuario. Representa fielmente el carácter perverso de una envidiosa autosuficiente, pero fracasada en el amor.

Su sentido del humor, sus expresiones comprometidas con cada escena, aunque no hable, sus desplazamientos ocupando todo el escenario y la complejidad conferida a su personaje me hicieron disfrutar y preguntarme si ese papel no ha sido uno de los más trabajados en sus textos y dramaturgia. El relato del culo del ciclista es realmente memorable.


La sala y la obra

Función del 24 de abril
La sala en L de Labruc no es un espacio amable para el actor, obligado a situarse y mirar de vez en cuando a su lateral izquierdo. Tampoco lo es para el espectador que ocupa esa zona, que se siente ignorado y se pierde los rostros en muchas ocasiones. Alguno de los focos deslumbra en esa zona y la iluminación es muy mejorable. Con todo, 7 asientos vacíos nada más quedaron esa noche.

Semínka es una obra corta pero intensa. Crear diálogos para seis papeles tan diversos y dotarlos de una acción coherente no está al alcance de todos los directores. Es cierto que contar con buenos actores como los criticados ayuda mucho, pero modular sus deseos y desdenes tiene mucho de dirección de orquesta, para que los timbales no eclipsen los violines, ni los fagotes al contrabajo, y para que lo que se oiga sea música.

La familia conoce el secreto de Blanka
Pospíšilová ha creado una obra de problemática familiar genuinamente checa y actual, donde muchos jóvenes regresan a la fe de sus abuelos, donde el divorcio se ve todavía mal y los matrimonios viven en la hipocresía más cruel para salvaguardar las comodidades. Y el alcohol, … esa vaselina de socialización que lo impregna todo.

Pero también es una problemática muy occidental, donde la envidia, la búsqueda del amor, la crisis de valores y los fantasmas antiguos que salen de los armarios nos amargan la escena.

Tereza se enfrenta a Martin
Las semillas de la espiritualidad y la genética están presentes en esta obra como su trasfondo y su mensaje. La semilla cultural de la abuela católica que germina en Blanka tras un paréntesis social ateo, la semilla genética de la pintura que la delata … 

Pero por encima de todo ello se yergue la necesidad del amor y de la familia, por lo que finalmente triunfan la cultura adquirida, la socialización y la necesidad de protección sobre todo lo demás. Felicidades.



Fe de errores


*La aclamada tía Tereza no es tal, pues su parentesco con la familia problema es inexistente. No se trata más que de la amiga íntima de Helena. Seguro que mi subconsciente me jugó una mala pasada.


Enlace

Entrevista a Veronika Pospíšilová, directora de Semínka


Dónde ver la obra

Semínka en Espacio Labruc, Madrid
Escrita y dirigida por Veronika Pospisilova