martes, 14 de octubre de 2014

Movidón en el sótano

Sala Juana Mordó, Blanca Doble
La colección de Blanca Sánchez

La colección de la galerista Blanca Sánchez es una abultada recopilación de trabajos pictóricos y pseudoartísticos de muchos de los personajes que envolvieron la inspiración del cineasta Pedro Almodóvar.

Cineasta hoy en día, claro, porque cuando Blanca lo acogió en su casa a principios de los años 70, Almodóvar no era más que un mozo de los recaos de Telefónica con un espíritu artístico sobresaltado.

Fuente
Esta acusada y loada de ser la “responsable” del estilo Almodóvar, prestó la casa a Carmen Maura durante el rodaje de “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”, la delirante y chusca espermatorrea de 1980 tan influida por el punk, en su estilo caótico, inmoral e incordiante, y cuya importante parte de influencia se dice que la tuvo Blanca Sánchez, baqueteada en el Londres punkarra de la época.

Blanca no sólo estuvo presente en la Movida Madrileña como parte activa, sino que puede considerarse como una de sus impulsoras, apoyando a los artistas que fructificaban como hongos en un Madrid que cambiaba del gris plomo al negro con tachuelas más brillante.

Su exposición New images from Spain, en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, proyectó una nueva visión de la escena artística y creativa española más popular y menos intelectual.

Colección Blanca Sánchez Berciano
También organizó las exposiciones en Madrid de Andy Warhol, del rarrho rarrho Jannis Kounellis (que posiblemente había conocido en una expo en Berlín en 1974) y del fotógrafo componedor de collages pseudopornográficos Robert Mapplethorpe.

En 1985 fue ayudante de dirección del programa musical “La Edad de Oro”, dirigido por la oronda, peluda y maravillosa Paloma Chamorro, que vertió toneladas de inspiración musical y buenas estridencias en los formalitos hogares españoles de entonces.

En 2006, con ocasión del 25 aniversario de lo que ya se conocía como Movida, fue comisaria de los actos promovidos por la comunidad de Madrid, falleciendo al año siguiente.


Mueble bar rojo
La colección Blanca Sánchez Berciano

Hoy podemos acercarnos en la sala Juana Mordó a esa época tan cercana y tan lejana que algunos pocos tuvieron la suerte de vivir en todo su esplendor, pero que muchos aseguran que la disfrutaron, aunque fuera sólo en el vano recuerdo de una ilusión.

Dibujos infantiloides, ñoñerías y exabruptos varios, y algunas perlas negras, como los retratos de Alberto García-Alix, conforman este pedazo de cielo que nos desmitifica la movida, sugiriéndonos que sólo hacía falta ser atrevido para que te hicieran un huequecito en el firmamento.









Dónde

Exposición Blanca Doble
Círculo de Bellas artes, sala Juana Mordó
C/ Alcalá 42, 28014, Madrid

Del 9 de octubre al 14 de diciembre de 2014

Promueven: El Círculo de Bellas Artes y El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.


Hitos de la Movida Madrileña

  • En 1967 Pedro Almodóvar estaba ya en Madrid.
  • En 1980 se estrena Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón.
  • Se considera que la Movida empieza en 1981, porque sí. Otros la sitúan en anteriores conciertos universitarios.
  • La Edad de Oro se emitió sólo entre 1983 y 1985, pero algunos pensaban que fueron 10 años.
  • Gente moderna de otras provincias se desplaza a Madrid a ver qué es eso de La Movida para luego contar lo que vieron allí y que conocieron a Alaska.
  • El terciopelo rojo del Café España, el Yastá, El Templo del Gato y garitos varios son considerados bares de la Movida, pero el primero de ellos pasó a mejor vida.
  • Otras movidas en Vigo, La Coruña y Valladolid sobresalen en el Occidente hispano, pero también Granada, Valencia y más lugares dieron mucha caña.
  • Se compraban los discos en el Discoplay que había en Plaza de los Cubos y muchos se sentían modernos guays porque llevaban bajo el brazo un vinilo raro de fumetas con niebla o de un grupo que habían visto en directo anteayer.
  • La gente se iba a Londres a comprarse la ropa o se la hacían su madres.
  • Los buguis y el pelo de punta molaban; y ellas, tacón de aguja y pelo cardado con labios negros.












lunes, 6 de octubre de 2014

La ensaladilla del Rocablanca, todo Malasaña

Ensaladilla rusa en el Rocablanca
El Rocablanca es como esa roca mejillonera rodeada por el embate de las olas. Algunos seguimos agarrados como lapas con nuestros neoprenos, para no ser arrastrados por esa marea pseudopaletoide que se ha adueñado de Malasaña.

Mercados reconvertidos en puestecillos de pijerías suculentas, tiendas de velas con vieja argentina dentro, ostrerías vascas a cojón de mico, alpargaterías para turistas y negocietes varios, desde el plástico masticable hasta el salmorejo en taza blanca.

Ah eso, el salmorejo ... Uno bastante bueno puedes pedirte en el maravilloso cutre-bar masculino Rocablanca, un oasis de hostelería carpetovetónica entre bigotillos freddymercury y bragas-tirachinas que se ven desfilar desde su escaparate.

Las torres gemelas de churros, tortilla de buen color con crunchy pan de barra ... y un pegote de ensaladilla rusa rebosante de mayonesa, tan bueno con una caña, que acabas persiguiendo al último guisante con un tenedor por todo el plato.


Dónde

C/ Fuencarral, 71 - Madrid
Malasaña










Literatura: crítica de libros


Crítica literaria

Bajo los rojos tejados rojos de la extensa biblioteca de este zenobio, hay anaqueles repletos de libros desiguales, lujosísimos los menos, viejos los más, en varias lenguas vivas y ninguna muerta, algunos pocos prohibidos o inencontrables y casi ninguno detestable, de los cuáles me resisto del todo a tirar por el hecho de ser pensamientos congelados en el espacio-tiempo. 

Exceptuando dos opúsculos sobre momificación, un grueso tratado de Botánica y los recetarios de cocina de varias congregaciones, el resto ha cambiado de estante tantas veces ..., por aquello de acomodar los tamaños, y su espíritu fluye libre cada vez que ventilo las salas.

Abajo, en el sótano lóbrego de olores acres y persistentes, se encuentran los legajos manuscritos a tinta y carbón, las publicaciones periódicas subrayadas a la luz incandescente, de obsesiva y subyugante lectura, algunas con tenues manchas de cera roja, cuando las tormentas y los acreedores decidían descansar su látigo interruptor sobre los moradores de las partes más altas de esta biblioteca.

De cuando en cuando, después de reposado con viveza de la vorágine laboral, repaso los cantos de algunos libros olvidados adquiridos en los años pasados, habitualmente releídos y furtivamente estudiados en partes; aquellos que necesitan una segunda y tercera lecturas profundas, y completar unas pocas páginas aún ignotas.






The Phantom of the Fringe, teatro alternativo

Teatro para el otoño de Madrid

Óscar Guedas es el autor de The Phantom of the Fringe, una obra sobre una fantasma del teatro alternativo.

Sinopsis

Sobre una idea original de Carmen  García Lorca, Óscar Guedas monta la historia sobre una gran actriz, que ofrece su última interpretación a un público expectante por ver un fantasma de verdad. Repasando los amores y desamores de su carrera, así como los altibajos que ha sufrido, el "fantasma" se enfrenta a su propia realidad e intenta aceptarla.

Con su historia se puede llegar a hilvanar la historia reciente del teatro, y descubrir la fuerza y la necesidad de las Artes Escénicas. Grandes nombres como Chéjov, Stanislavski, Calderón de la Barca o Beckett, se dan cita en un montaje en el que el público es la última frontera. Una tragicomedia unipersonal en busca de la verdad.

Tras ser visto en Edimburgo (UK) y Sarajevo (BIH), The Phantom of the Fringe podrá verse ahora en Madrid.


Nota de prensa de The Phantom of the Fringe


The Phantom of the Fringe, dirigida por Andrés del Bosque


Dónde

Off de la Latina, C/ Mancebos, 4 - Madrid


Funciones

Miércoles 8 y 22 de octubre a las 20.30h




Enlaces a críticas











sábado, 4 de octubre de 2014

Freuchen y Rasmussen, exploradores de Groenlandia

La vida en la tierra de los inuit


Francesc Bailón en la librería Desnivel
Presentación de los libros Aventura en el Ártico, de Peter Freuchen y De la Groenlandia al Pacífico, de Knud Rasmussen.

Librería Desnivel, 2 de octubre de 2014, Madrid.

“… y para terminar, un juego que les gusta mucho a los niños … ¿de qué color tienen el pelo los osos polares? ¿y la piel?” Blanco, amarillo, … algunos presentes contestaron y otros titubearon … hasta que los más leídos, indefectiblemente, dieron con la fácil respuesta. Eran: transparente y negro … claro.

Así de naïf acabó su conferencia Francesc Bailón en la Librería Desnivel, un antropólogo barcelonés metido a guía de viajes por el Ártico. Su entusiasmo mediterráneo y contagioso sonaba estridente en el templo de los viajes del más parco Madrid. 16 años dedicado al estudio de los esquimales –o inuit- como él quiere que se diga, dan para contar muchas historias.

Sus 5 viajes en busca de las costumbres inuit a Groenlandia y Canadá han decorado su vida intelectual. Chamanes, poetas, viejas historias, hielo azul, costumbres de caza, trineos tirados por perros, … antropólogos … Bailón se ha incardinado desde sus años mozos con los libros de los viajeros árticos.

Vagrant Viking, Peter Freuchen
Los daneses Knud Rasmussen y Peter Freuchen han causado en él una honda impresión. También el antipático Peary, que según Bailón, llegó a esclavizar a los mismos inuit de los que fue vecino y patrón, y que incluso 4 de ellos llegaron a ser disecados en Nueva York … aunque ya habían muerto, ufff, para mayor gloria de Franz Boas y otros científicos de su cutre tiempo.

El sirviente de Peary, Mathew Henson, que Bailón denomina esclavo, se lo pasó bastante bien en Groenlandia engendrando hijos, a tenor de lo visto por el antropólogo español en algún pueblo del sur de la isla, donde prácticamente todos son negros.

Peter Freuchen y su
tercera esposa Dagmar, 1947
Peary fue menos prolífico y se contentó con dejar tan sólo unos cuantos retoños de mujeres inuit por aquí y por allá, una de cuyas descendientes posó con Bailón en una foto. La política no estuvo ausente de la ponencia, sobre todo cuando se abordó el tema de la autonomía de Groenlandia.

Bailón, gran partidario de ella y de su independencia, defendió que sus 45.000* habitantes pueden vivir del negocio de las gambas y del turismo, de los minerales que están aún por descubrir y de los peajes por pesca a países europeos.

Librería Desnivel
En una non disimulata sonrisa de equiparación con su región autónoma catalana, Bailón desgranó las bondades de la independencia groenlandesa, de cuyos habitantes enumeraba virtudes como la completa alfabetización, grado de civilización material y su amor por su medio ambiente, sin reparar conscientemente en que dichos logros provienen de la influencia danesa y el escaso interés explotador de la metrópoli, y no de la generación espontánea.

Sorprende más aún su disertación y panfleto de inflamado independentismo proponiendo la explotación de los recursos naturales minerales, petrolíferos y pesqueros, sin caer en la cuenta de cuán contradictorio es eso para mantener intactos aquellos espacios que tanto defiende fuera de la zarpa del hombre.



Bandera de Groenlandia
Es Bailón, me parece, más un Boas o un Peary de su tiempo que un Rasmussen o Freuchen, aunque ponga su empeño en todo lo contrario: ni una protesta contra la caza de focas, ni de los osos; orgulloso mostrando sus abrigos de pieles de animales muertos, más al modo de un turista pijo con estudios que de un hombre verdaderamente integrado con el medio y sus gentes.


Aún así, y con todo, se agradece el esfuerzo, dedicación y entusiasmo de un hombre que es, posiblemente, el que más sabe sobre esquimales en toda España.


Notas

*56.500, para ser más exactos.


Kalaallit Nunaat, es el nombre de Groenlandia en groenlandés.

Enlaces

Enlace a la presentación. Días Nórdicos

The Key to Arctic Survival: Improvised Implements of Excrement

Vagrant viking, de Peter Freuchen

Vídeo oficial de Groenlandia, Los Zombies

Tiina Itkonen, fotos de Avannaa, Groenlandia



Bibliografía


-Los poetas del Ártico. Historias de Groenlandia. Francesc Bailón. Ed. Guadalturia, Sevilla, 2012. ISBN: 9788494001864

-De la Groenlandia al Pacífico. Dos años de intimidad con tribus esquimales desconocidas. Knud Rasmussen (Kunupaluk). Ed. Interfolio Libros, Madrid 2014. ISBN: 9788494061004

-Aventura en el Ártico. Mi vida en los hielos del norte. Peter Freuchen. Ed. Interfolio Libros. Madrid, 2014. ISBN: 9788494061059











martes, 30 de septiembre de 2014

Esa impuntualidad que me mata


Perdona, bonita, ¿me esperas a mí?

Fumando espero
Últimamente siempre me hacen esperar … de hecho, llevo esperando más de 15 años, desde que me mudé a Madrid.

Es verdad que, en mi recuerdo, me solían esperar a mí 10, 15 minutos, o incluso empezaban las cosas antes de que llegara porque me presentaba con mucho estrés pero con poca antelación.

Procrastinaba todo el tiempo pues tenía algo que hacer en casa ... Si no era un libro, era la tele, y si no el que empezara a arreglarme tarde. Nunca había una buena excusa para salir de casa, … pero tampoco para entrar en ella.

Con el tiempo y las influencias de otras personas más puntuales que yo, me fui puliendo. También lo hace el que te pongas a trabajar y el que tomes conciencia de lo molesto que es para alguien esperar. Porque, a no ser que sea para que te den un trabajo de p. m. o consigas un buen ligue, esperar es de lo que más jode.



La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos.



Y algo de esto me debe de estar ocurriendo desde hace un tiempo, porque todo el mundo me hace esperar y esperar … hasta más de una hora.


Característica colectiva de los impuntuales

La impuntualidad es una característica que algunos extranjeros nos atribuyen cruelmente a los españoles y con la que también muchos nacionales fustigan al resto de compatriotas, pero parece una lacra universal.

Amigos checos de todos los sexos me han hecho esperar. También señoras y chicas jóvenes alemanas, finlandeses obesos y finlandesas menudas, francesas y británicos … chinas muy sexies … Aunque me he vengado en algún escocés afecto al birring –y no intencionadamente- lo que me costó su frágil y etílica amistad.

Y aunque la palma se la llevan las chicas españolas que viven en Pozuelo, en connivencia con Metro de Madrid, -esa gran empresa que funciona como un culo- nada comparado con la angustia de mezclar alemanas con españoles en un evento común.

Veamos por qué:





El Dr. Caligari
Proyección en el Goethe Institut de Madrid con motivo del EUNIC 2014 del 25 de septiembre.

Esperando por el impresentable y abyecto Dr. Caligari más de una hora a que se pusiera a tocar su puta música













sábado, 27 de septiembre de 2014

El Doctor Caligari sonoro en el Goethe Institut

Intertítulo de
El Gabinete del Dr. Caligari
La institución alemana castigada por los pecados de la Merkel

El Goethe Institut de Madrid programó una película como parte de los actos culturales de EUNIC del 25 de septiembre, que menos … Y eligió la monstruosidad de Robert Wiene … 

Todos los que saben de estas cosas habían oído hablar de El Gabinete del Doctor Caligari (1920), pero pocos la habían visto, e incluso la mayor parte de sus amigos creían que el tema iba de música … 

Comienzo de la película
El Gabinete del Doctor Caligari es un claro ejemplo de que antes de 1920 los científicos inteligentes y chalados eran italianos. Wiene sacó balones fuera para hacer recaer abyectos crímenes en un viejo italiano que manejaba a su antojo a un sonámbulo con el aspecto de Romeo.

Una feria, un despreciable y oscuro científico y varios personajes de un pueblo inencontrado llamado Holstenwall conforman el elenco de dementes que circulan por esta cinta mítica e irrepetible, de decorados expresionistas tan deformados como los sujetos que los recorren.

A final el asunto se aclara y no hay tales italianos, quedando todo en casa, como la amarga confirmación de la angustia vital en la que vivían los alemanes de entreguerras.


Cesare, el sonámbulo
El enésimo visionado y la primera sensación de ajá

La penumbras dominicales de la media tarde las aderezaba antaño con filmes expresionistas alemanes mientras entraba en trance … y caía hacia un lado con la boca abierta, esperando que el frío me despertase de una profunda anestesia. 

Desde las sesiones veraniegas del Patio Herreriano de Valladolid no los había visto completos, invadido de un misterioso sopor atribuible a la magia imprimida en aquellas imágenes grises y pardas. Hoy tenía la oportunidad de resarcirme y volver a ver el final de una historia de 94 años.

Me acomodé en unos cojines blancos y azules colocados en el suelo, tan del gusto de los adolescentes alemanes … y me dolía la espalda.

En la presentación, un músico de edad indeterminada pero sospechosamente experta y afín, anunciaba música en directo de ex profeso. Al poco, la espera … 

El Doctor Caligari
Se tardó más de una hora en localizar en algún lugar del vasto edificio o sus inmediaciones el sustituto de un cable que no debió romperse. La directora se presentó, las becarias y empleadas torcían el gesto de una manera que sólo saben hacer las funcionarias alemanas … “entre inconcebible y típico”, ahogando su frustración en muecas de decepción, preocupación y angustia más que de rabia.

Todos pensábamos que era mejor suspender la música, qué más daba, al fin y al cabo Wiene la hizo muda. Pero no, el empecinamiento alemán, su falta de flexibilidad y el carácter indómito de los españoles frente a la adversidad de los elementos escasamente preparados, nos ofreció: un cable.

El abyecto Caligari
Pero la música no llegaba … Se repartió tarta de manzana para desbloquear gaznates con nudos gordianos … que nos atascaron más …Y el bar había cerrado.

Una rápida visita al aseo para engullir agua clorada del Manzanares y poder respirar … y la música estridente sonaba ya. ¡Aleluya! digo … ¡Abracadabra! 

Durante 75 minutos se nos amordazó en la sala con los sonidos oníricos y chirriantes de una tétrica sensación. Una nueva visión para una película icónica, una cautivadora atmósfera de misterio derramada sobre todos y que rebautizó a Wiene como genio, como precursor, pero que me ratificó en las impresiones de mis primeros visionados: no es una película política, sino de horror colectivo, como en la Invasión de los Ultracuerpos.

Wilkins Micawber
Y si bien el patio del manicomio se asemeja a los alemanes alienados bajo el control de un rector nativo que los enfermos creen italiano, el doctor Caligari -con su sombrero de copa- se parece más al prestamista inglés Wilkins Micawber.

Este personaje de la novela de Dickens, David Copperfield, es la cruel caricatura, posiblemente, de la Gran Bretaña que impuso las humillantes condiciones económicas de la derrota de 1918 a Alemania (269 billones de marcos). Y mucho más parecido que a cualquier simplona especulación de propaganda anti-totalitaria que las mentes de fácil contaminación le atribuyen.

Pero al final, el que manda en el manicomio es el director, que tiene lo que Francis y los demás necesitan …

Fantástica ambientación musical de muchos quilates … El empecinamiento hispano-alemán funcionó y la espera mereció la pena con creces.



Enlaces



Ampliando la interpretación, la mente que no para

Caligari es visto como un extranjero que dirige a un extranjero sonámbulo contra los habitantes alemanes de Holstenwall, pero la realidad se descubre, y no es sino un imitador alemán de pérfidas técnicas extranjeras que utiliza a un alemán alienado para cometer crímenes contra sus compatriotas y probar sus teorías sobre el control de la mente humana.

Al menos eso creíamos todos, porque al final se descubre el pastel y no es sino el poder de los funcionarios de Alemania el que le pone una camisa de fuerza a los alemanes y trata de locura su disidencia. La vida es sueño.


Apéndice aclaratorio

En la afición de crítico de cine abundan la querencia a ser un malintencionado hijodeputa o un redomado ignorante. Y es del segundo extremo del que procuro alejarme, pues lo primero es idiosincrasia -y se tiene o no se tiene- y lo segundo es pereza.