Mostrando entradas con la etiqueta Ornitología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ornitología. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Los músicos y el canto de los pájaros. Olivier Messiaen

Escribano cerillo (Emberiza citrinella) 
Las aves han captado la atención de un gran número de músicos a lo largo de la historia. Desde el canto del escribano cerillo (Emberiza citrinella) que, según algunos, sirvió de inspiración para el comienzo de la Sinfonía Nº 5 de Beethoven; hasta El pájaro de fuego, de Stravinski.

Las melodías entonadas por las aves han sido consideradas por estos y otros compositores como la música de la naturaleza, o, al menos, una parte importante de la “canción de la tierra”, como apuntó Mahler en su ciclo de canciones de esta temática. Y no podemos hablar de aves y música sin hacer referencia a Olivier Messiaen (1908-1992), compositor, organista, pedagogo y autodenominado ornitólogo francés.



Olivier Messiaen
Olivier Messiaen, el músico ornitólogo

Messiaen fue un compositor singular desde sus inicios. Aprendió a tocar el piano de forma autodidacta cuando su madre, la poetisa Cécile Sauvage, se refugió con él y su hermano pequeño en Grenoble durante la I Guerra Mundial. 

En 1919, ya acabada la guerra, la familia se instaló en París y Messiaen ingresó en el Conservatorio de la capital francesa. Gracias a su formación independiente, no tenía una influencia clara de ninguna escuela o estilo compositivo concreto, por lo que asimiló las enseñanzas de sus maestros y las integró en su singular identidad musical.

Durante la década que pasó en el Conservatorio, Messiaen estudió armonía y contrapunto con los hermanos Gallon y composición y orquestación con Paul Dukas. Pero la materia en la que más destacó fue el órgano, que estudió con Marcel Dupré. La gran destreza de Messiaen con este instrumento le valió el puesto de organista en la Iglesia de la Santa Trinidad de París hasta su muerte.

Su uso revolucionario de los modos de transposición limitada* para crear "colores" musicales, su concepción personal de la relación entre el tiempo y la música, su uso del canto de los pájaros, y su intento de expresar profundas ideas religiosas, todo se combina de tal modo que hace casi imposible confundir una composición de Messiaen con una obra de cualquier otro compositor contemporáneo occidental.

Oropéndola
También refleja una gran influencia de distintas culturas orientales, aunque el principal recurso al que el compositor francés recurrió fue la ornitología. Desde los 18 años Messiaen empezó a recopilar cantos de aves. Se sentaba a escuchar los cantos de los  pájaros, anotándolos cuidadosamente. Cuando tenía una muestra lo suficientemente amplia de una especie concreta, combinaba esos apuntes en un “ideal de canto”.

Para el compositor lo más importante de ese proceso era estudiar cómo variaba el mismo canto en función de su entorno: el clima, la hora del día y el resto de especies que cohabitaran el ecosistema. Esta forma de aproximarse a la naturaleza era similar a la aplicada por Monet a la hora de pintar sus nenúfares. 

Aunque Messiaen empezó a estudiar las aves por su cuenta, en este aprendizaje contó con la ayuda del ornitólogo Jacques Delamain, a quien consideraba su referente. El compositor llegó a ser una eminencia de la ornitología, pudiendo reconocer muchos pájaros por su canto.

Chova piquigualda
Aunque las melodías de aves siempre estuvieron presentes en su producción, su presencia es especialmente evidente en obras como Réveil des oiseaux (El despertar de los pájaros, 1953), Oiseaux exotiques (Aves exóticas, 1955-56), Le merle noir (El mirlo negro, 1951-52), Petites esquisses d’oiseaux (Pequeños bocetos de pájaros, 1985) o Catalogue d’Oiseaux (Catálogo de aves, 1956-58). 

Esta última es la segunda obra más extensa de Messiaen. Se trata de un conjunto de piezas para piano que consta de 77 melodías de pájaros agrupadas en 13 cuadernos, que a su vez se reparten en 7 libros. Cada cuaderno cuenta con un ave “solista”, que da nombre al grupo, y otros pájaros de su entorno.

En 1952, le solicitaron una pieza para flauta para que fuese interpretada en los exámenes de acceso al Conservatorio y compuso Le merle noir, para flauta y piano. Aunque Messiaen había estado siempre fascinado por el canto de los pájaros, y los pájaros ya habían aparecido en varias de sus primeras obras (por ejemplo, en La Nativité, Quatuor y Vingt regards), esta pieza para flauta está basada enteramente en el canto del mirlo.

Roquero solitario
Messiaen llevó su desarrollo a un nuevo nivel en 1953, con su obra orquestal Réveil des oiseaux; la obra se compone casi enteramente de cantos de pájaros, tomando como material los pájaros que uno puede oír entre la medianoche y el mediodía en las montañas del Jura. A partir de esta obra en adelante Messiaen incorporó el canto de los pájaros en todas sus composiciones y compuso, de hecho, varias obras en las que los pájaros proporcionan el título y el tema (por ejemplo, la colección de trece piezas para piano completada en 1958, Catalogue d'oiseaux o La fauvette des jardins, de 1971).

Lejos de ser simples transcripciones del canto de los pájaros, estas obras son poemas tonales sofisticados que evocan el lugar y su atmósfera. Paul Griffiths, el prestigioso musicólogo y crítico musical, comentó que Messiaen era un ornitólogo concienzudo, mejor que cualquier otro compositor anterior, y también un observador musical del canto de los pájaros, mejor que cualquier ornitólogo anterior.


Nota

*Los Modos de Transposición Limitada de Olivier Messiaen son siete escalas simétricas que se caracterizan por repetir su patrón de intervalos después de un número reducido de transposiciones cromáticas, a diferencia de las escalas diatónicas que tienen doce transposiciones únicas; estos modos ofrecen "colores" musicales únicos y un encanto de "imposibilidad" al no tener tónica definida, explorando el cromatismo simétrico para expandir las posibilidades armónicas y melódicas más allá de la tonalidad tradicional, siendo el Modo 3 (escala de tonos enteros) y el Modo 2 (escala disminuida) ejemplos clave.

Collalba negra



Les chants d'oiseaux du CATALOGUE D'OISEAUX d'Olivier Messiaen


Olivier Messiaen - Catalogue d'oiseaux I

https://youtu.be/G6Izpdkjrhk

Catalogue d’oiseaux – II. Le loriot (La oropéndola).

https://www.youtube.com/watch?v=EHXFZiUIbyA


Catalogue d’oiseaux – XII. Le traquet rieur (La collalba negra).

https://www.youtube.com/watch?v=RKO6SmbSXnM









lunes, 5 de febrero de 2024

Jornada con la SEO en el embalse de Valmayor

Pescadores muy de mañana en Valmayor
No suelo acudir últimamente a muchas reuniones de la SEO, ni bajo techo ni en salidas de campo, pero ya llevo a cuestas las suficientes en Castilla-León, Cantabria y Madrid desde que estaba Francisco Purroy al frente (nunca lo llamé Pancho) como para saber lo comprometido de sus miembros y los destacados ambientalistas que pueden encontrarse entre ellos.

El nivel de los participantes en las salidas de campo no es el mismo que hace, por ejemplo, dos décadas. Entonces había todavía mayoría de veinteañeros curiosos con sus guías y prismáticos baratos, con desbordante voluntad, a los que esos instrumentos se les quedaban ya cortos. Hoy, sin embargo, acudieron más de la mitad de curiosos sin ni siquiera un instrumento óptico, a los que un esforzado monitor de la SEO les ofreció prismáticos bastante decentes.

Allí había niños traviesos y cincuentones tímidos con escasos conocimientos y un interés no entusiástico, más preocupados por el paisaje y una caminata pequeña por el campo para ponerse las botas en ocio gratis que en la observación de aves como entretenimiento.

Embalse de Valmayor
Puedo decir, sin equivocarme, que se ha perdido afición ornitológica en España y que las botargas del Decathlon se han apoderado de las carcasas de los españoles para la mojiganga del mimetismo de salir al campo a hacer cosas postecologistas.

Una vez muerto el Coronel Tapiocca, se ha vuelto a vulgarizar el uso de prendas con las que salir al campo perfectamente equipado en una sola compra, como si el hábito hiciera al monje.

Diríase que una suerte de depresión incapacitante y castradora ha arrebatado el nervio del impulso naturalista a los españoles de hoy y simplemente se adscriben a una moda bien vista. Pero es que la bruma nubla los entendimientos en la mayor parte de las actividades intelectuales y sociales desde el invento de la pandemia.



La jornada del 3 de febrero en el embalse del río Aulencia

Este arroyo atraviesa el espacio protegido La Herrería y recibe aguas de distintos arroyos del monte Abantos. En la Granjilla de la Fresneda, al arroyo Batán ya se le llama río Aulencia, y es retenido en el embalse de Valmayor.

Quejigos tras la cerca histórica de Felipe II
El tramo de la excursión de hoy queda dentro del parque regional del Curso Medio del río Guadarrama. Hay bosque de ribera y encinares muy próximos a la línea de agua; hoy dicen que tiene un 85% de su capacidad completa por el deshielo y las últimas lluvias. El embalse de Valmayor es un enclave protegido por la Comunidad de Madrid y el segundo mayor embalse después de El Atazar.

Existe un precioso cercado en piedra seca de casi 3 metros de altura que va a dar con toda su enorme longitud hasta las inmediaciones del Monasterio de El Escorial. Se trata de la Cerca histórica de Felipe II, que está parcialmente destruida en la mitad de su recorrido y bastante bien conservada en parte de nuestra caminata, con enormes y hermosísimos quejigos en su interior, los más grandes y esbeltos que he visto nunca, algunos con porte de Quercus robur.

Embalse de Valmayor, desembocadura del Aulencia
La salida se realizó desde el aparcamiento Valmayor, en el acceso a la urbanización Los Arroyos, y discurrió atravesando el viaducto de Vierna sobre la nacional 505, girando a la izquierda, y siguiendo la línea del crecidísimo embalse, dejando la cerca histórica de Felipe II a la derecha, hasta la desembocadura del río Aulencia, con el municipio de San Lorenzo de El Escorial muy a la vista.

Salí de Madrid con 10º C, una temperatura muy benigna para esta época del año, pero llegué a atravesar vaguadas a 2ºC. Afortunadamente llevé suficiente abrigo y guantes de seda, pues la escarcha cubría levemente la ribera. Se notaba mucho frío en las manos.

Lo primero que vimos fueron 3 ó 4 cormoranes grandes a lo lejos, una gaviota sombría flotando cómodamente en medio del embalse y un ganso doméstico nadando. Esa zona no es demasiado ancha y unos prismáticos de 10x42 con buena óptica son suficientes.

Los telescopios de 20 a 60 aumentos Carl Zeiss, Swarovski, Vortex y el más discreto Celestron nos dan una idea de la óptica de calidad utilizada por los 4 miembros de la SEO, que nos pusieron a disposición con una gran maestría de apuntamiento.

Viaducto de Vierna sobre la N-505
Pasado el puente empezamos a ver 3 ó 4 andarríos chicos solitarios, con su característico vuelo pulsante y su franja alar blanca. Ánades reales en pareja, una tarabilla común hembra, colirrojo tizón, mosquiteros comunes (patas negras), tamborileo de pico picapinos, cantos de pinzones comunes, petirrojos, una pareja de gansos del Nilo posados en los contrafuertes del viaducto, lavanderas blancas, milano real (5), buitre negro (1), buitre leonado (3), focha común (3) y los monitores dicen haber escuchado páridos como el carbonero común, el herrerillo común y visto zapullín cuellinegro en la desembocadura del Aulencia.

Yo no llegué a verlo, por lo que no añadí especie nueva alguna en esta salida, discreta en cuanto a especies y algo decepcionante después del autobombo de los promotores. Tal vez en grupos más discretos y en sucesivas salidas se pueda aumentar algo el exiguo bagaje de la jornada.



Enlaces













jueves, 3 de abril de 2014

¿Cuál es la mejor guía de aves?

Análisis de las guías de uso común en Europa
03/04/14

Las guías de campo y el urbanita que se desplaza

Para salir a observar aves suele pensarse que hace falta mucha determinación. Por lo general, no disponemos de todos los días de la semana y cuando podemos ir hay que preparar la comida y el equipo el día anterior, levantarse pronto, coger un transporte e ir lejos.

Además, está el asunto de las guías y los prismáticos, y las botas … Si bien es cierto que esos tres aditamentos son básicos para añadir a nuestro equipo y disfrutar de una jornada completa, sólo con un calzado cómodo, ropa adecuada a cada estación, unas galletas, un botellín de agua y nuestros ojos y oídos entrenados nos será más que suficiente.

Y es que pasear por los parques y jardines de nuestras ciudades es lo mismo que hacerlo por nuestras calles y plazas: para enterarse de algo hay que mirar hacia arriba.


GUÍAS DE AVES, para qué quiero una guía

Los monumentos estáticos son fáciles de observar, y si somos asiduos paseantes, llegamos a reconocerlos enseguida. No ocurre así con otros “monumentos”, los móviles, los que se escabullen y que además cambian de librea cada estación, y que no están siempre … Si estabas pensando en otros monumentos es que no eres una máquina ;-) Pero nosotros nos referimos a unos pequeños seres emplumados y volátiles: las aves.

Muchas personas que pasean por su propia ciudad desde siempre, un día deciden que quieren saber más, así que se compran una guía donde se ofrece ubicación, historia, detalles que no se ven a simple vista … Algo muy parecido nos ocurre a los que queremos disfrutar de nuestros parques y jardines en plenitud, así que acudimos a comprarnos una guía de aves, pero ¿cuál elegir?

Este artículo va de eso: de elegir una buena guía para observar aves en la ciudad y, ya que estamos, que nos sirva también para salir por nuestra provincia, por nuestra región, por España peninsular e insular, … ¿y por qué no? hasta por Europa entera.


GUÍAS DE AVES, cómo elegirlas


La Peterson

Soy usuario de numerosas guías de campo desde hace bastantes años. La primera que tuve fue la Peterson de la editorial Omega, cuarta edición española de 1987.

Me ha dado muy buenos servicios y ha viajado conmigo desde Laponia hasta Canarias, y desde Holanda hasta los confines del este polaco, en invierno y en verano, en el interior, en las montañas y en la costa. Hemos pasado muy buenos momentos en Heligoland, Limiganlahti, Rügen, .... Cabañeros, Monfragüe, Cíes, Cabo de Gata, Irati, Santoña, La Albufera, … y siempre he encontrado ilustraciones y especies con comodidad.

Es verdad que está un poco envejecida en los dibujos, y tiene el serio hándicap de que ilustraciones y mapas están en secciones separadas. También es gruesa y pesada, pero sigue siendo indispensable para el viajero europeo. Puedes quitarle el guardapolvo para darle un toque retro a tu biblioteca y es una guía de origen británico, lo cuál es toda una garantía.



La Jonsson

En mis viajes por el norte de ambas Alemanias conocí a ornitólogos que utilizaban otras guías. Las de la editorial Kosmos son muy populares, sobresaliendo la Jonsson.

Yo uso la edición de 1993 cuando viajo a esa zona, pues su origen sueco facilita la identificación de las especies locales y de la región. Es más voluminosa que la anterior, con molestas esquinas de su tapa dura que te rompen los bolsillos laterales del pantalón y los dibujos son muchas veces poco claros, por su colorido apagado y la inclusión de hábitats pintados que estorban la memorización.

Las principales ventajas sobre la anterior son la inclusión de mapas de distribución en la misma doble página que la especie y los dibujos más grandes y detallados.


Otras guías

Otra guía de Kosmos que me acompaña es la primera de fotografías que he tenido, cuyo autor es Detlef Singer, de 2002. Las fotografías con excelentes, los mapas de distribución están en la misma doble página, aunque son muy pequeños.

Su formato flexible es más cómodo y sus solapas desplegables tienen información de mucha utilidad para el ornitólogo aficionado. Podemos decir que es una típica guía alemana de la Naturaleza, pues la guías entomológicas y botánicas son igual de prácticas y parecidas.

No le veo más hándicap que el cariño que le tengo a la Peterson y el atractivo de los dibujos de la siguiente que voy a comentar.



Mi primera guía de la SEO

Cansado como estaba de las guías británicas, suecas y alemanas, buscaba una con especies españolas. Eso de “guía de las aves de España y Europa” o de “Aves de Europa y del Mediterráneo” no me convencía.

Había dado con muchos compañeros con guías muy cutres e imperfectas y ya que conocía las buenas y me habían resultado parecidas, no estaba por gastarme de nuevo la pasta en la Collins de Lars Svensson, que no tengo el gusto de conocer aunque dicen que es la más “guapa” de todas.

Estaba flipando en aquella época con Lynx Edicions y los dibujos de Francesc Jutglar en un monográfico sobre Doñana. Así que localicé una guía nueva en la que la SEO y Lynx colaboraban y me decidí a comprarla.

Los dibujos de Juan M. Varela son excelentes y diáfanos. Nada que ver con los de la Peterson y la Jonsson. El formato es estrecho, en tapa dura, pero cómodo de meter en el bolsillo del pantalón de campo. Los mapas son grandes, en la misma doble página y locales, y viene –como no podía ser de otro modo- con un apéndice de accidentales.

Sin embargo, la información adicional es inexistente. Es sólo una guía rápida de campo. Además, su fea contraportada con propaganda le resta mucho encanto. Mi edición es de 2.000. A su favor diré que con ella no he fallado ni una sola identificación.


LAS GUÍAS REGIONALES

Siempre es conveniente llevar una guía de ámbito europeo y otra complementaria cuando se viaja a una zona concreta, nos ayudará a no tener visiones de especies “raras” y eliminaremos muchas dudosas.


Guía de las Islas Canarias

Otra excelente guía, tal vez precursora de la anterior, es la Guía de las Aves de las Islas Canarias (1988), de José Manuel Moreno. Su formato es más ancho y de tapas duras, como en la Larsson aludida, pero su interior es como en la SEO/Lynx, con especies y mapas en la misma doble página para los nidificantes.

Los dibujos no son muy buenos, pero son explícitos y útiles para la identificación. Tiene el gran valor de incluir no nidificantes, pollos, nidos, huevos y egagrópilas.



Para ir a Finlandia

En mis viajes a la costa y al interior de Finlandia he llevado conmigo la Suomen Linnut de Lars Imby, una sencilla y práctica guía de Gummerus (1990) con algunas fotografías, que me ha ayudado a conocer hábitats y especies asociadas.




Para ir a la costa oeste de Estados Unidos

Birds of Los Angeles, de Chris C. Fisher, Ed. Lone Pine (1997), es un claro ejemplo de lo que está todavía por hacer en España: una guía local con las virtudes de una de ámbito general, con mucha información y buenos dibujos, que se convierte en un libro de consulta en casa y en un compañero inseparable en la ciudad y los entornos periurbanos.

Para ir a Nueva Zelanda

No nos vamos a escapar de la sombra alargada de la Collins. Birds of New Zealand (HarperCollins, 1995), de Chlöe Talbot Kelly, es una útil y sencilla guía con dibujos de calidad media y unos hábitats muy ilustrativos –al revés que en la Jonsson- que es completamente imprescindible si queremos darnos una vuelta por allí.

Aunque hay muchas especies europeas, ni siquiera la totalidad de guías anteriores en nuestra maleta nos serviría para algo más que para fardar infructuosamente ante las ornitólogas de por allí.



Y qué hay de Madrid

El pequeño folleto grapado Aves comunes en los espacios verdes de la ciudad de Madrid (2006) es un modesto intento con excelentes dibujos, como no, de Juan Varela, patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid y la SEO, pero plagada de erratas, impropias de la institución científica que la avala.

A buen seguro que entre los numerosísimos turistas que visitan Madrid hay muchos a los que les encantaría llevarse un recuerdo como la guía anteriormente aludida de Los Ángeles y no un folleto de corte escolar como éste.




Un complemento imprescindible: la guía botánica

A lo largo y ancho del planeta, y de nuestro querido sustrato nacional, me he encontrado con ornitólogos científicos que cojeaban gravemente de los conocimientos botánicos más básicos.

No ya de saber qué especie concreta de encina o roble se hallaba ante sus ojos, pues el significado biológico para las aves es parecido, pero sí con la incapacidad casi absoluta de identificar una jara pringosa, una camariña, un cantueso o la especie de fresno desnudo que se encontraba ante sus propias narices.

Para ello, recomiendo la mejor guía que conozco de “bolsillo” La Guía de Incafo de los árboles y arbustos de la Península Ibérica (1993), de Ginés López. Un “tocho” que no es para llevarse a la tienda de campaña, pero sí a la casa rural, al hotel o para consultar los sencillos herbarios que nos confeccionemos en casa.

Y si a estas alturas estáis hechos un lío, como intuyo, recordad que alguien os puede prestar su vieja Peterson. Que si tenéis un poco de dinero, podéis optar por la aludida Collins. Pero que si lo que queréis es iniciaros de verdad, os vale con el folleto del Ayuntamiento de Madrid/SEO y unos prismáticos de 8x30, vais a disfrutar de lo lindo.


Bibliografía utilizada en este artículo

•Die Vögel Europas und des Mittelmeerraumes, Lars Jonsson. Franckh-Kosmos Verlags-GmbH & Co. (1993). ISBN 91-46-15371-3.

•Guía de las aves de la Islas Canarias, José Manuel Moreno. Ed. Interinsular Canaria (1988). ISBN 84-86733-05-7.

•Guía de Campo de las aves de España y Europa, Peterson, Mountfort, Hollom. Ed. Omega (1987). ISBN 84-282-0812-8.

•Birds of New Zealand, Chlöe Talbot Kelly. HarperCollins Publishers (1995). ISBN 1-86950-063-6.

•Suomen linnut, Lars Imby. Gummerus Oy (1990). ISBN 951-20-3557-X.

•Welcher Vogel ist das?. Vögel Europas. Detlef Singer. Franckh-Kosmos (2002). ISBN 3-440-07820-5.

•Birds of Los Angeles. Including Santa Barbara, Ventura and Orange Counties, Chris C. Fisher. Lone Pine Publishing (1997). ISBN 1-55105-104-4.

•Guía de las aves de España. Península, Baleares y Canarias, Eduardo de Juana. Lynx Edicions y SEO/Birdlife (2000). ISBN 84-87334-26-1.

•Aves comunes en los espacios verdes de la ciudad de Madrid. SEO/Birdlife y Ayuntamiento de Madrid. 2006.

•La Guía Incafo de los árboles y arbustos de la Península Ibérica, Ginés López. Ed Incafo (1993). ISBN 84-85389-34-4.


NOTA de 2024