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sábado, 13 de julio de 2013

Fin du siècle, crónica de una performance fotográfica

Bar La Inopia, Malasaña

Entro en la Inopia …

Una ristra de huevos negros estuchados en un gel transparente se descolgaja por las anfractuosidades de un vestido rojo. Sobre él, un rictus de carmín que me saluda.

La gran lámpara de hojas de roble da sombra a la escena artística, plagada de nacionalidades: coreana, australiana, checa, alemana, finlandesa … y vallisoletanías, aunque un madrileñismo muy camp compartía barra y palabras con una psicoterapeuta de París.

La serie “Arquitectura”  se intercalaba entre los bosques taurinos, mostrando el rico y amplio registro de la autora, muy de experimentar últimamente.


De la serie "Arquitectura"
Aunque su exposición de fotos era el leitmotiv, fue su performance social el principal objeto de interés: una colección abigarrada, un verdadero collage de al menos 3 psicólogos cuerdos, 2 músicos de jazz, un historiador caqui, una filósofa feminista, un actuario, un antropólogo hambriento, una motera en sandalias y ningún perro … Otros más que se acercaron creo que no me dijeron ni su profesión.

En el arranque de la trama de este vodevil, el antropólogo acabó con dos trozos de tortilla que yo le había pedido al camarero. Nada, excepto una sonrisa de caníbal satisfecho, lo delataba, pues no se dejó ni las migas sobre la barba.

Jutta ha agrupado una colección interesante, consiguiendo disecar varios viejos tigres asiduos de su escena. Otros bípedos inanes aparecieron luego, torpones y aterrados; y un bullicio tardo-maduro asentía los progresos de la Pfannenschmidt, la fotógrafa alemana-madrileña más chic del momento y una de las juttas más famosas de Google.



Proclive como estaba a rendirme al fin de siglo de Jutta, Christine Rendina me susurró una quedada para escribir de su técnica del siglo XX y un no sé qué transporte de una misteriosa y seductora obra suya desde una galería de Helsinki.






La convocatoria fue un éxito; las imágenes lucirán tres días colgadas para evitar su putrefacción, después saltarán a … aún no sé dónde, huyendo del cierre gubernativo por ruidos de esta sala con cañas, y así nuestras voces de hoy quedarán para siempre atrapadas y transportadas entre las esquinas duras de una obra fotográfica que es parte de la actuación continua y vital de esta artista feraz e ignota, aún.




Dónde y cuándo

Jutta Pfannenschmidt
Exposición "Fin du Siècle" en el Bar La Inopia.
Corredera Baja de San Pablo, 49. Madrid.

Sólo hasta el sábado 13 por la mañana por obras del local. A partir del domingo 14 la exposición será visitable en el bar La Jauría, en la cercana calle Colón.









martes, 12 de marzo de 2013

Live and Let Die, de Pfannenschmidt


Urgencias de un toro que late

La prolífica artista alemana inauguró el pasado 8 de marzo una exhibición de nuevo cuño: fotografías proyectadas en El Caffé, con el bosque y la tauromaquia como excusa.

Sin embargo, la realidad es que sus fotos bicromáticas hablan de la libertad, de la manumisión del astado, como símbolo de la vida frente a la muerte, frente a los rituales, frente a los convencionalismos de esta sociedad en la que vive.


Pfannenschmidt nos ofrece esta vez una fotografía más íntima, despojada de artificios, con la sencillez de una fuerza negra de la naturaleza que pasea por un parque-bosque de Madrid, como si la autora estuviera finalizando su catarsis.

Jutta Pfannenschmidt
Su fotografía brama ahora sus ansias de libertad y se erige en la protagonista libertadora, en la que contagia sus estados anímicos actuales, expansionistas, deseosos de alcanzar una madurez de liberación, y además desea gritárselo a los demás: ¡Vive!

Las imágenes expuestas conforman una unidad ajustada a la medida de su entorno, un elegante club de fumadores que desea que la imagen forme parte de la escena. Y no es casualidad que el lugar sea un sitio casi proscrito, con los humos de los cigarros flotando en el fluido transparente que respiramos. Su grito va ahora más hacia la libertad que hacia la vida: ¡and Let Die! –deja morir-.

La brutal sencillez de las querencias de esta extremadamente sensible autora queda patente en sus fotos, en la elección del paisaje donde podemos verlas transparentarse y en el maravilloso dúo que disipaba los humos de los presentes, muchos no fumadores.

Un contrabajista de renombre, Jirka Vaclavik y su acompañante musical favorita, la bellísima pianista y cantante coreana Sylph nos estremecieron con sus acordes, mientras los asistentes acabábamos de conocernos, de otros eventos, de otras exposiciones.



Allí estábamos críticos, periodistas, editores, actores, musicólogos y artistas como Aimo Katajamäki y Sergio Ramos, cantantes como brasileña Lucia Adrianni y hasta psicoterapeutas de París.

Cuando el arte es psicoarte es arte más verdadero, pues lo estético es manierismo y el sentimiento es sublimación.


Caffé
C/Santa Hortensia 54
28002 Madrid
8–28 marzo de 2013









viernes, 21 de septiembre de 2012

Crónicas madrileñas amarcianadas


Life Could be a Dream una nueva crónica de fotografía cheli
19 de septiembre 2012


Jutta Pfannenschmidt ha vuelto a exponer con éxito. No sólo ha mejorado sus anteriores exposiciones en cantidad y calidad de obra expuesta, sino que ha superado el nivel de convocatoria de su última sala.

La cita con esta nueva expo de la artista de Osnabrück nos lleva esta vez al Bahiana Club, un local gastronómico en el que han expuesto recientemente Ana Juan y Ceesepé, formidables artistas de la Movida Madrileña.


Jutta Pfannenschmidt compartió ciudad, espacio y bares con artistas míticos como ellos y con otros muchos menos conocidos o que ni siquieran eran artistas. A todos les unía el entusiasmo por pasarlo bien, experimentar y ser originales, aunque fuera haciendo muecas.

Sin embargo Jutta sólo se dedicó a asimilar el estallido creativo de esos años, destilándolo despacio en el alambique de alegrías y sinsabores, vitalidades todas que hoy se vierten ordenadas en ventanitas cuadradas, que expresan ese devenir humano de su paso por Madrid, con su bagaje sajón y su aderezo brasileño, algo muy apropiado para el lugar donde hoy nos ha reunido a artistas y periodistas, el Bahiana Club, al pie de una escalinata del Madrid del antiguo imperio.

La fotografía de su autora, desde sus inicios, ha huido voluntariamente del virtuosismo técnico, no por falta de recursos, sino para potenciar su simbolismo y su carga emotiva. Algo así como prescindir de la tableta para volver a los lápices porque se busca comunicar sensaciones descarnadas. 

Esto lo consigue en pequeño formato, suspendidas de un somier oxidado; y por doquier, colgadas bajo las vigas grises que cobijan asombrados comensales extranjeros, como ella un día lo fue.



Y es así como Jutta nos devuelve parte de aquellas sensaciones, de aquellas músicas sentidas, de esas palpitaciones, miedos y anhelos que aún están vivos y que algunos gozamos con estupefacción pero sin imaginarnos que las recordaríamos como algo común que nos amalgama.





Invito a conocer la obra de Jutta Pfannensmith por ser una artista original y de gran honestidad plástica, pero sobre todo a los supervivientes de la movida, para que comprueben que aquello no se acabó y que no se acabará mientras los que aman al amor, la libertad y el arte quieran personarse y no se alienen en crisis o capitales.




Crónica social

Jutta Pfanenschmidt con Adolfo Barnatán

Allí se citaron el notable escultor parisino Adolfo Barnatán, la fotógrafa Christine Rendina, la actriz Nina Ikonen, el director de escena José Herrero y la conocida interiorista Charo Casado entre otros, que quisieron acompañar a la artista en esta fiesta de las que ella tanto disfruta.


Jutta Pfannenschmidt con
 Christine Rendina


La interiorista Charo Casado (centro dcha.)






Enlace y contacto con la autora






miércoles, 2 de mayo de 2012

Jutta Pfannenschmidt expone en Malasaña.

La artista germano-madrileña Jutta Pfannenschmidt inauguró el pasado jueves 26 de abril en la sala Mejía Lequerica de Madrid su colección “Tudo beleza”. Sus fotografías llevan cosechando  éxitos de público y crítica a lo largo de todo este año 2012.


La obra expuesta es una cuidada selección de escenas urbanas y de viajes que representan distintos momentos por los que ha pasado su estado interior a lo largo de los últimos cinco años. Ella ha querido que esta espaciosa sala acoja un evento que aúne arte visual, auditivo y gustativo, tres de los principales sentidos presentes en su biografía como creadora. La luz del verano alemán, los atardeceres urbanos madrileños y sus paisajes brasileños brillan en esta excelente selección.



Durante la inauguración, el guitarrista polaco Mirek proporcionó la ambientación musical con temas muy del gusto de la autora, algunos de los cuáles le han servido de inspiración, tanto para los temas madrileños que fotografía como los de otras ciudades europeas y paisajes americanos que ha reflejado en su obra.



El cosechero ecológico italiano Fabio ilustró los paladares de los visitantes, siendo el vino otro elemento muy visible en esta exposición, con cuya degustación quiso obsequiarnos la autora.

Podrá visitarse hasta el 23 de mayo de 2012 en la calle Mejía Lequerica, 21 en Madrid.