sábado, 31 de octubre de 2020

Cómo hacer calabazas de Halloween

Mi tradición de celebrar Halloween viene de lejos y la culpa la tuvo Hollywood. 

La Noche de Halloween (1978), de John Carpenter fue la pionera en redescubrir el género slasher, pero para cuando pude verla ya habían salido otras dos de la misma saga (1981, 1982) y otros más mayores que yo se me habían adelantado en la afición.

Sin embargo, la TV ya me había mostrado el camino de lo gótico con Los Monster (1964) una serie muy divertida sobre el elenco de monstruos que ya eran propios de Estados Unidos cuando aquí apenas alcanzábamos a ver a Drácula, Frankenstein y el Hombre Lobo trabajando por su cuenta.

Y claro, como no, Elvira, Mistress of the Dark (1988).

Recuerdo haber visto espantapájaros hechos con una calabaza y un sombrero de paja en películas y dibujos animados, pero no acertaba a ver su significado. ¿Cómo enlazar a Michael Myers y su careta del capitán Kirk con Elvira y las calabazas?

La clave la tenían Jack y los irlandeses.

Pesadilla antes de Navidad (1993) me dio esa clave. Si durante años comprendía sólo a medias el significado esotérico de esa cucurbitácea naranja y me arrinconaba en lo más profundo de la simbología gótica musical y de los mitos literarios, fue esa película quien me introdujo de lleno en los mitos populares.

Desde entonces empecé a incorporar sin complejos el naranja en atuendos y decoración de mi habitación de estudiante y las calabazas, que miméticamente utilizaba, entraban ya en la dimensión del insight de mi atribulado cerebro postgótico.

Poco después entendí el porqué de la crema de calabaza que preparaba mi madre en los meses de otoño y mucho más tarde comprendí que Halloween y el Magosto o fiesta de la castaña son lo mismo.

Magosto en Sejas de Aliste
El otoño es tiempo de higos y castañas, y de siempre en mi casa se han comido higos secos con una castaña pelada y cruda dentro, una verdadera ambrosía.

También los huesos de santo y los buñuelos, aunque la tradición de limpiar las lápidas o acudir con flores a los cementerios no las practicábamos por no tener tumbas de nuestros familiares en las muchas ciudades donde vivíamos.

La desacralización y el rechazo a la cultura popular de los jóvenes españoles de los 80 nos llevó a adquirir nuevos intereses culturales, como Halloween, que no son sino tradiciones europeas de ida y vuelta que el cine de Estados Unidos nos ha devuelto de manera más elaborada y deformada, pero que son realmente lo mismo: el miedo a los fantasmas y a la muerte en el cambio de estación.

Hoy mi casa se llena cada 31 de octubre de calabazas y decoración de Halloween, como gominolas y chocolates de monstruos, y voy cada  primero de noviembre al cementerio a poner flores en las tumbas. También como huesos de santo y los dulces de Halloween de nuevo cuño, bastante detestables, pero encantadoramente naranjas como las calabazas y negros como los murciélagos.


De las calabazas y los nabos como lámparas

Nuestros bisabuelos ya tenían calabazas, de hecho las hay desde el descubrimiento de América, y seguro que hacían con ellas máscaras y cabezas con certeros cortes.

Pero antes, mucho antes, vaciaban nabos o colinabos en el noroeste de España para meter una vela dentro y evitar que se apagara. Y tal vez los tallaran, como hacía los antiguos irlandeses, para darles formas grotescas. 

La cera era cara, sin embargo el sebo o grasa de animal abundaba, y así alimentaban esos curiosos farolillos anti-viento, que en algunos pueblos servían para iluminar el camino al cementerio.

Todavía en algunos pueblos de España se utilizan las calabazas a modo de cabezas terroríficas y se piden frutos secos a los vecinos para no asustarlos.


La leyenda de Jack O'Lantern

La leyenda de Jack O'Lantern dice que era un sujeto pendenciero y arruinado que quiso vender su alma al Diablo por una cerveza. Y una vez encontró a Jack en un pub, como no podía ser de otra manera.

Como no podía pagarse ninguna, desafió al Diablo para que se convirtiera en una moneda de oro; éste así lo hizo fatuamente, con la promesa de Jack de acompañarle al Infierno, pero el pícaro Jack pagó la pinta con el Diablo convertido en moneda, se la bebió y cuando le tocó saldar su deuda se metió la moneda en su bolsillo, donde guardaba un crucifijo.

Como el Diablo no podía salir por el espanto, prometió a Jack que no cumpliría su promesa de llevarlo al infierno en 20 años, por lo que Jack finalmente se lo sacó del bolsillo.

Andando el tiempo de 20 años, se volvieron a encontrar al pie de un manzano. Como el Diablo quisiera cobrarse su vieja deuda y nunca olvida, Jack le dijo que le concediera un último deseo: comerse una jugosa manzana de lo más alto del árbol.

El Diablo de nuevo accedió convencido por el pícaro Jack y se subió al árbol, pues Jack no alcanzaba. En esas Jack rodeó el árbol de crucifijos y pretendió escabullirse de nuevo, a lo que el Diablo le suplicó que le dejara bajar.

Jack quitaría los crucifijos con la promesa de que no se volviera a cruzar en su camino. Y el Diablo volvió a acceder.

Y llegó el tiempo en el que Jack murió, con sus pendencias a cuestas, y se presentó ante San Pedro en las Puertas del Cielo. Entonces Pedro le dijo que por su vida licenciosa el Cielo le estaría vedado para la Eternidad.

Desde entonces, Jack vaga entre la oscuridad del Cielo y el Infierno llevando, como otras almas del Purgatorio, una lámpara hecha con un nabo horadado, donde una vela reluce para alumbrar su desdichado camino.

Esa misma clase de lámpara es la que usaban en Europa Occidental los vivos que querían alejarse de los muertos, conjurándolos.

Así, depositaban en sus puertas antes de que la procesión de ánimas llegara, una pequeña cantidad de alimentos y una lámpara hecha con un nabo para que pasaran de largo.

Algunos antropólogos dicen que eran los mismos sacerdotes celtas los que obligaban al pago de parte de las cosechas recién recolectadas a principios de otoño con la amenaza de llevarse a los reacios a colaborar con los espíritus, y ya sabemos cómo se las gastaban los celtas por esa época ...

Y como ya va siendo hora de empezar, os diré cómo hago mis calabazas.


Cómo hacer calabazas para Halloween

Bien, lo primero es elegir bien las calabazas. Ya a mediados de octubre las hay, pero conviene comprarlas lo más cercano a la fecha, el 31 de octubre, Día de Halloween.

Se trata de que tengan un aspecto óptimo, de color naranja y bien turgentes, preferiblemente con parte del tallo, para darles aspecto como de que llevan sombrero de bruja.

Para prepararlas, bastará con hacerlo la víspera, para no encontrarnos con que se han arrugado el día de nuestra fiesta. No aguantan más de 48 en buenas condiciones.

Si queremos comer sopa de calabaza deberemos buscar otras variedades con más carne, ya que las habituales para Halloween están prácticamente huecas.

Ésto último es importante tenerlo en cuenta a la hora de cortarlas, para no herirnos, pues el cuchillo se hundirá de manera irregular.

Instrumentos que necesitamos:

1 cuchillo algo afilado con bastante punta y que nos permita trabajar sujetando parte del filo sin cortarnos.

1 cuchara para rebañar el interior.

1 destornillador muy pequeño (de gafas) para darle el último toque a los dientes y a la nariz.

1 vaso de sidra para hacer el círculo superior poniéndolo boca abajo.

1 bolígrafo de tinta borrable para hacer el círculo de arriba y para dibujar sobre la calabaza.

1 rotulador negro para repasar las zonas definitivas de corte.

Papel de cocina y alcohol para borrar los restos de tinta.


Procedimiento

-Lo primero es limpiar la calabaza con un paño húmedo.

-Después usamos una tabla grande de madera para realizar las operaciones.

-El diseño lo tendremos elegido previamente mirando en Internet de entre los que más nos gusten, o nos inventamos uno en un papel aparte.

-Lo único importante es que sea un dibujo sencillo para recortar y terrorífico.

-Dibujaremos con el bolígrafo borrable y después repasaremos con el rotulador.

-Dejaremos secar un poco y después pondremos el vaso de sidra boca abajo y trazaremos un círculo con el bolígrafo.

-Acto seguido inclinaremos el cuchillo 45º y perforaremos con cuidado la corteza con la punta, como 1 cm de profundidad. Luego repasaremos con cuidado de no cortarnos clavando demasiado el cuchillo y extraeremos la tapa.

-Con el cuchillo cortamos con cuidado los hilos laterales que pudiera haber en el interior.

-Con la cuchara empezamos a rascar y vaciar, ayudándonos con la mano.

-Limpiamos con papel de cocina el interior.

-Ahora empezamos a hacer incisiones con la punta del cuchillo muy cuidadosamente, con pequeños cortes que eviten que se nos vaya el cuchillo y demos al traste con nuestra calabaza.

-Después repasamos incidiendo más con el cuchillo y terminamos con pequeños retoques que nos dejen igualados los ojos.

-La dificultad de la nariz se resuelve incidiendo al principio menos con la punta y repasando con el pequeño destornillador. No te preocupes por los errores, te costará varios años ser un experto, pero siempre te quedará un aspecto atractivo para tu calabaza.

-Los dientes es lo más complicado, lo más sencillo es hacerlos triangulares.



-Después borra los restos de rotulador con el alcohol, teniendo mucho cuidado de no manchar la pulpa de la calabaza, que absorbería la tinta.

-Ahora sólo te queda poner una pequeña vela en su interior con la tapa abierta y la llama centrada en el círculo creado.

Puedes encender la vela fuera y dejarla caer en el interior con cuidado. Ayudándote con un palillo de pinchitos puedes centrarla.  La calabaza no se quemará, aunque deberás apagarla cuando te vayas a dormir.

O poner una lamparita especial en forma de vela y poner la tapa encima.

-Ahora, elige ubicación.

Yo las he puesto en la terraza, rodeadas de huesos de vaca y ciervo que recogí del campo y acompañadas con una lápida de poliestireno expandido con la frase del descanso eterno: RIP

Las dos de la izquierda son del clásico diseño maligno con pocos dientes.

La de la derecha es una recreación de la cabeza de Jack O'Lantern que aparece en Pesadilla antes de Navidad, y la de más abajo es de creación propia.

El próximo día de Halloween creo que me voy a atrever a hacer un cementerio. Ya os contaré la experiencia.

Animaos a celebrar Halloween o el Magosto, lo que más os guste. O ver Pesadilla antes de Navidad o la Noche de Halloween el 31 de octubre por la noche y visitar el cementerio de vuestros familiares el 1 de noviembre y después ver Don Juan Tenorio.

Esas tradiciones tienen el mismo origen pero con atractivos distintos. Debemos preservar nuestras costumbres y ser capaces de divertirnos con otras también.


¡Feliz Halloween 2020!




Enlaces

La máscara de Halloween, su inesperado origen

Origen del género slasher









miércoles, 21 de octubre de 2020

Entrevista a Gustavo Sánchez, director de orquesta

Buenas tardes, Gustavo:

 

Durante estos meses difíciles las  entrevistas no tienen más remedio que ser a distancia, por la prevención y por la falta de lugares adecuados, con tantas restricciones en el interior, y es que hoy, además, llueve copiosamente en Madrid.

 

1.- Así que mientras escucho de fondo las sonatas con laúd de Silvius Leopold Weiss, se me ocurre preguntarte cuál es tu compositor favorito del barroco español.

No es fácil escoger entre un gran número de compositores en un período que abarca un siglo y medio, pero si hay que elegir a uno ese sería Sebastián Durón.



Monasterio de El Escorial

2.-¿El barroco se acaba musicalmente en España en 1750, con la muerte de Bach? ¿Qué diferencia al barroco español de, por ejemplo, el alemán?

En primer lugar, es evidente que no podemos poner límites temporales tan estrictos a los estilos musicales, pensando en que el 29 de julio de 1750 (el día después de la muerte de Bach) se inauguró un nuevo estilo y el anterior desapareció por completo. 

Lógicamente, y al igual que en otras épocas, los distintos estilos se superponían y convivían e iban surgiendo y desapareciendo en un margen de unos 40-50 años. En el caso español (y también en otros países) pervivió el estilo barroco durante más tiempo, sobre todo, en la música eclesiástica, de manera que, por ejemplo Haydn (considerado compositor clásico) o Antonio Soler (por poner un ejemplo español) continuaban escribiendo en estilo barroco sus obras religiosas del último tercio del siglo XVIII. 

Respondiendo a la otra pregunta, sin duda hay diferencias de estilo entre el barroco alemán y el español, siendo el alemán por lo general más tendente al contrapunto (pensemos en Bach), si bien ambos siempre tuvieron la influencia común de Italia y, en muy menor medida, de Francia.


Carlos III de España
3.-España perdió la hegemonía sobre Italia en 1713, pero hubo muchos contactos culturales entre ambos países. Háblanos, brevemente, de esos italianos barrocos que vinieron a España y de esos españoles barrocos que fueron a Italia.

Es cierto que esa hegemonía política sobre Italia se perdió en 1713, pero prácticamente nunca se perdió la conexión cultural (y, concretamente, musical) con aquel país.

A pesar de tener a un monarca francés en el trono (Felipe V), la presencia de Isabel de Farnesio en España como su segunda esposa desde 1714, hizo que las influencias culturales italianas se reavivasen y se estableciesen en nuestro país para prácticamente no abandonarlo en todo el siglo XVIII e incluso más allá, en el XIX, con el “boom” de la ópera italiana.

El Reino de Nápoles fue también decisivo en el intercambio cultural directo, pues siempre perteneció a España y, como sabemos, estuvo gobernado por Carlos III en su juventud, hasta que vino a España como rey en 1759.

Todo esto generó un flujo de artistas de los dos países, aunque más de Italia hacia España que de España a Italia. Pero ya en el siglo XVI existió esa migración musical (y cultural en general) entre España e Italia; baste recordar a músicos españoles como Morales o Victoria, presentes en la capilla papal por cierto periodo de tiempo, por poner dos ejemplos conocidos.


Corte Española siglo XVIII
4.-Durante el siglo XVIII, ya en época Borbónica, desembarcan en España grandes italianos, como Farinelli, Boccherini, Manfredi, Corselli, Corradini, … pero me he dejado uno a propósito.

Sí, efectivamente, te has dejado a Gaetano (o Cayetano, como él mismo firmaba) Brunetti. Casi todos los que citas vinieron a través de la Corte con un puesto o trabajo más o menos fijo, pero Brunetti no.

Vino con su familia, con tan sólo 15-16 años de edad y, aunque venía sólidamente formado como violinista, no era compositor, salvo quizás haber estudiado algún rudimento en Italia.

Su infancia es prácticamente un misterio. Se ganó la vida en diversos teatros de Madrid y en casas nobiliarias hasta que consiguió una plaza en la Real Capilla y, más tarde, fue nombrado maestro de música del príncipe Carlos (luego Carlos IV) y director de su Real Cámara, agrupación musical para la que compuso casi todas sus obras.


VOL III sinfonías Brunetti

5.- Cuéntanos un poco sobre el proyecto de las sinfonías de Brunetti.

El proyecto consiste en la recuperación (edición y grabación) de sus 40 sinfonías, junto con un par de obras orquestales. Hasta el año 2014, cuando comenzamos el proyecto, tan sólo se habían grabado 6 de la sinfonías desde los años 50, algo que nos llamó muchísimo la atención, dada la extraordinaria calidad de su música.

Y a día de hoy son ya 15 las sinfonías que se pueden escuchar en disco, pues hemos sumado otras 9 en los tres discos que hemos grabado. Es un proyecto quijotesco por cuanto no sabemos cómo se va a financiar el próximo disco... vamos consiguiendo algunas subvenciones esporádicas y, sobre todo, colaboraciones del tipo micromecenazgo con las campañas que hacemos en cada proyecto.

Es, por así decirlo, un proyecto de solidaridad y compromiso social de muchas personas con la recuperación del patrimonio musical español.


Camerata Antonio Soler
6.- Gustavo, eres director de orquesta, pero creo que como instrumentista tocaste la flauta travesera. ¿Alguna vez tuviste en tus manos una flauta mágica?

Pues sí, soy flautista en origen y aún sigo tocando la flauta. Pero la mágica... ¡ya me gustaría poder tocarla para hacer magia y poder sacar adelante nuestro proyecto de Brunetti y tantas otras ideas y proyectos! ;-)


7.-A muchos nos encantaría disfrutar más de los compositores españoles, pero estamos acostumbrados a la avalancha de alemanes-austríacos e italianos. ¿Qué podemos hacer por nuestros músicos más ilustres?

La verdad es que, en mi opinión, iniciativas como la nuestra (hay otras similares de otros colegas) facilitan en gran medida dicho disfrute, pues ofrecen una ampliación del repertorio español como alternativa a esa avalancha de compositores italianos y centroeuropeos.

Y, curiosamente, Brunetti es un compositor de origen italiano y con influencias de la Escuela de Viena (Haydn, principalmente) que está perfectamente a la altura artística de todos los grandes compositores del siglo XVIII europeo.

Creemos que podría (y debería) suceder con Brunetti algo similar a lo que sucedió con Vivaldi: que era un perfecto desconocido en los años 20 y alguien se dedicó a recuperarlo y a darlo a conocer hasta que hoy en día nadie duda de su valía e incorporación al “canon” de la música clásica.

 

Jorma Panula, director
8.-La Camerata Antonio Soler es una orquesta de cámara a la que no sólo diriges, sino que eres su alma mater. ¿Cómo nace ese proyecto?

El proyecto nació con el fin principal de servir de orquesta de prácticas para un curso internacional de directores de orquesta que organizamos en San Lorenzo de El Escorial en 2012, junto al eminente profesor finlandés Jorma Panula, considerado “maestro de maestros”.

La base era una orquesta de cuerda, a la que poco a poco se fueron sumando instrumentos de viento, hasta un total de unos 15-20 músicos. Es, por tanto, una orquesta de cámara.

Pero aparte del curso de dirección, era necesario desarrollar una actividad artística como agrupación musical y, tras un par de años, vimos que la opción de recuperar el patrimonio musical era muy atractiva y necesaria.

Además, en el ámbito de la música historicista (usamos instrumentos de época cuando se requiere) hay mucho grupos barrocos pero pocos que se dediquen al clasicismo o al romanticismo.

Y este es el camino que elegimos, alternando con otros repertorios diferentes en los que se combinen la originalidad y la versatilidad. Ejemplo de ello es el reciente proyecto “Occurrens sonus” con el solista Abraham Cupeiro, tocando cornu romano y carnyx celta, acompañado de una orquesta de cuerda, con obras compuestas ex-profeso por diversos compositores nacionales e internacionales.


Abraham Cupeiro, cornu
9.-Desde la primavera de 2020 sufrimos algo terrible denominado pandemia, que está afectando de una manera enorme a todas las personas, a los negocios más pequeños y también de manera especial a los artistas, que ven cancelados o reducidos a la mínima expresión sus conciertos. Seguro que conoces cómo afecta a los músicos de la Camerata.

Lamentablemente, varios de nuestros músicos son “freelance”, es decir, que trabajan en distintas orquestas europeas donde son contratados temporalmente para un determinado proyecto.

Al ser cancelados muchos de estos proyectos, se están viendo en una compleja situación económica difícil de solucionar a corto o medio plazo, dadas las perspectivas de la evolución de la pandemia. Otros, por suerte, tienen trabajos más estables en conservatorios o escuelas de música.

Pero a todos ellos les afectan estas cancelaciones o incluso la total inactividad cultural (como sucedió en marzo-junio) desde el punto de vista espiritual y emocional. Son artistas que necesitan tocar, expresarse a través de su instrumento y comunicarse con el público.


Sinfonías de Brunetti, VOL II
10.-La esperanza es una actitud necesaria en las personas, y tú eres una persona muy optimista y proactiva. ¿Qué vais a hacer desde la Camerata Antonio Soler al respecto? ¿Hay algún proyecto confesable? ¿Los músicos deberán quemar sus instrumentos para calentarse?

Claro que hay proyectos confesables. De momento, invitamos a no quemar instrumentos a los músicos (¡sobre todo ahora que comienza el frío!), sino a invertir un poquito más en cultura a todas aquellas instituciones y personas que puedan hacerlo.

La cultura no es un negocio, es una inversión. Es una necesidad, incluso, en algunos países. Y quizás nuestro proyecto de recuperación de sinfonías de Brunetti puede suponer una pequeña inversión (además de disfrute) para la gente, al tiempo que la suma de todas esas colaboraciones representaría un importante respiro para muchos de nuestros músicos.

Concretando sobre algún proyecto más en el horizonte, quizás podríamos anticipar la intención de recuperar ciertos espacios urbanos al aire libre (evidentemente, de cara a la primavera-verano) con conciertos de música histórica, para que el público disfrute al mismo tiempo que se educa musicalmente.


Familia de Carlos IV
11.- Y, por último, y volviendo al Proyecto de la Sinfonías de Brunetti ¿por qué deberíamos patrocinar la edición de ese volumen 4?

Sencillamente, por todo lo dicho anteriormente, que se puede resumir en dos cosas:

1) se recupera música histórica de calidad nunca antes grabada e injustamente olvidada y

2) se invierte en cultura al tiempo que se ayuda a unos artistas a sobrellevar estos momentos difíciles por los que atravesamos.

¿Y la número 12?


Es verdad, perdona Gustavo, siempre debe haber una número 12, y es la de la vida personal ¿cómo te ha afectado esta circunstancia llamada pandemia?

En mi vida personal y profesional ha afectado bastante la pandemia. En lo familiar y privado quizás no mucho porque somos gente de casa.

Quizás ha supuesto mayor incidencia en el plano profesional y emocional como artista; por mi carácter positivo y proactivo me ha puesto las pilas para idear proyectos o potenciar los antiguos, buscar alternativas y activar nuevas fórmulas y estrategias para el futuro a medio y largo plazo. Fruto de ello es una grabación y un proyecto de micromecenazgo en plena pandemia: ¡una locura! 😉


Muchas gracias por tu contribución a la música que se hizo en España y como divulgador de los barrocos y clásicos más universales.

Gracias a ti, y ¡que la música no pare!


Si deseas colaborar en este proyecto de recuperación musical
puedes clicar en el enlace de más abajo 
hasta el 5 de noviembre de 2020















sábado, 23 de mayo de 2020

Escandalera en el corredor de El Pardo

El río Manzanares a su paso por El Pardo
1997  fue mi primer año de visita a este entorno faunístico del río Manzanares tan interesante y tan próximo a la ciudad de Madrid.

Descuidado, sorprendente, de aspecto silvestre en su día, con construcciones en desuso, partes embalsadas y algunos restos de basura.

Lo tomé de referencia para seguir con mi afición de observar aves en los bosques galería, y en sustitución a Corcos-Cubillas en Valladolid y San Morales en Salamanca. Ambos muy solitarios, el primero sobre el Pisuerga y el otro sobre el Tormes.

El río Manzanares, sin embargo, ha seguido transformándose para peor hasta llegar a nuestros días. Es un paraje muy próximo a una ciudad de 3’5 millones de habitantes y al que se puede llegar en transporte público con un bono bus de la zona A, por lo que puede recibir una gran afluencia de personas que no dispongan de transporte privado.







Edificios deteriorados sin tratamiento
El Pardo, ribera del Manzanares
Actuaciones problemáticas en el corredor del Manzanares

A la eliminación reciente de construcciones singulares como la estación de aforos para el cercano embalse de El Pardo realizada en 1970 se han unido actuaciones muy agresivas, como la tala de árboles de ribera, la plantación de diferentes especies no autóctonas (olmos ‘resistentes’ a la grafiosis), la destrucción del azud y la construcción de una rampa para peces, la construcción de una pasarela metálica en medio de la única playa de la zona y el trazado de caminos, que han atraído público pero no se ha completado con la instalación de papeleras y la limpieza de la zona.






Cartel de la senda fluvial del Manzanares
Escasamente motivadora, abigarrada y nada didáctica
Tampoco los carteles reflejan la biodiversidad de ese tramo del río, por lo que los autores de los mismos (Ayuntamiento de Madrid y El Ministerio para la Transición Ecológica) no tenían muy claro lo que hacían o se les ha olvidado poner la lista de animalitos y plantas.

Después de estos más de 22 años de observaciones en ese tramo del río me atrevo a decir que las actuaciones han sido incorrectas, algunas muy perjudiciales y otras simplemente se han pasado por alto, como la limpieza, cuando debería ser la primera.









Basura y restos metálicos recogidos el
23/02/20 en las inmediaciones del
puente para vehículos de El Pardo
La basura omnipresente

De todas mis visitas no ha habido más que unas pocas en las que no llenara un par de bolsas de basura con restos de pescadores, domingueros y paseantes del pueblo del sector guarrete.

También había restos de acampadas al aire libre de inmigrantes del Este europeo: tal vez bosnios, kosovares, albaneses o rumanos, por su aspecto.

Hoy todo está más ordenado, más señalizado pero sigue sin ejecutarse un plan de limpieza integral de restos aflorados y enterrados, y un reconocimiento de los valores faunísticos y botánicos de la zona, a pesar de que es contiguo al monte de El Pardo, de valor excepcional.






Pasarela metálica que ha destruido la playa
y zona de baño del río Manzanares
Actuaciones incorrectas

Una muestra de las actuaciones incorrectas la tenemos en la destrucción de la estación de aforos - un ejemplo de arquitectura muy especial y un valor para observar en altura el río y su entorno- y su sustitución para pasar a la otra orilla por una pasarela metálica inundable con tajamares de cemento que se carga una playa y cuyos cables de acero son invisibles para el vuelo rasante de la pareja de martines pescadores que habita en esta parte del río. Esperemos que hayan aprendido sin contratiempos a evitarla.

Destrucción del azud e instalación de
rampa para peces, causante de la disminución
del nivel de agua en al menos 50 cm
Otra muestra es la destrucción del azud, que ha supuesto que baje el nivel de la lámina de agua más de medio metro, dejando al descubierto refugios para peces entre las raíces de los árboles de ribera.

La disminución del volumen de agua embalsada por la eliminación del azud reduce el área inundada y la extensión del bosque galería al reducir la longitud de las riberas, disminuyendo la biomasa forestal disponible, lo que redunda en concentraciones menores de aves de ribera asociadas a la misma.




Creación de islas arenosas en el centro del río
por bajada del nivel



También crea islas de carrizales emergidas que se secan y árboles que pueden caer por la acción de la gravedad y el viento al reducirse el soporte por flotabilidad de las raíces y el resecamiento y compactación de su sustrato, que deja al descubierto medio metro metro más de leñosas.










Bajada de nivel en 0,5 m y descubierta de raíces
por la destrucción del embalsamiento del azud
La fauna ictícola

Por otro lado, una disminución tan drástica de la profundidad lleva a la eutrofización de las aguas, a la concentración de peces, a cambios en la dinámica fluvial y temperatura del río, que aumenta, con el consiguiente perjuicio para la fauna ictícola, tanto en número de especies como en población y tamaño, perjudicando especialmente a las más grandes y exponiendo a los depredadores al resto, que serían más visibles y accesibles.


Contaminación acústica y por residuos

Los niños y adolescentes son un factor muy importante de contaminación acústica y por residuos en el campo. Es habitual encontrarse bolsas de aperitivos, botellas y papeles en las zonas de parada.

A estas personas se las educa en talleres y salidas, pero también son sus mayores los que deben enseñarles que, además de ser antiestético, es perjudicial para el campo arrojar residuos plásticos que no se degradan. Tampoco deben arrojarse peladuras de fruta o restos de ellas por motivos de contaminación del medio por microorganismos, hongos e insectos presentes en esos frutos cultivados en plantaciones muy alejadas y en entornos especiales.


Perro se zambulle y espanta
pareja de avetorillos
Observación de aves

Las molestias de los perros que se zambullen en el agua y corren expulsaron mientras los observaba a dos avetorillos comunes adultos, que volaron uno detrás de otro con menos de una decena de metros de distancia en dirección a la presa de El Pardo. Así no hay quien disfrute, y menudo subidón de adrenalina para las volátiles.








Cada fin de semana la zona de Mingorrubio se
puebla de domingueros ruidosos
El dominguero que todo lo invade

El dominguerismo es feo y extremo, con niños jugando a aventureros con walkie talkies, griterío, ciclistas que se creen olímpicos, carreras de perros descontrolados y grupos de embarazadas todoterreno paseantes con familiares.

Una pareja madura del Este de Europa recogía hierbajos del camino, una estampa cada vez más habitual de recolección para autoconsumo con consecuencias negativas para la biodiversidad en una zona que soporta una gran presión humana . Si buscas soledad, mejor búscala en una plaza del centro de Madrid. 

¡Dios mío, Dios mío! ¿Visteis la película El Marciano?

Comenta la marabunta en esta especie de romería de El Pardo.

Efectos del la bajada del nivel de agua
Descubierta de refugios para fauna ictícola
y desprendimientos
De las centenares de personas con las que me he cruzado hoy en El Pardo ninguna llevaba prismáticos, así que entiendo que ninguna de ellas ha venido a observar aves a un ambiente tan propicio.

Tampoco el Ayuntamiento de Madrid ha puesto un observatorio de aves, así que razono que a este ayuntamiento rico no se le ha ocurrido y tampoco le apetece promocionarlo y esto es seguramente porque ninguno de los responsables tiene entre sus aficiones observar aves.

El invasivo bullicio de las risas y los gritos, del entusiasmo expansivo del humano desenjaulado, apaga los relinchos de las garzas y los patos, con las escuadras de grullas graznando sobre mi cabeza en dirección migratoria NE, hacia el deshielo de la tundra en los confines de Europa y las feraces estepas centrales.

En cuanto la quietud vuelve por el mediodía, agotados los adultos y algo más tranquilos los niños, las aves empiezan a comunicarse de nuevo.

Algas filamentosas en el Manzanares (El Pardo)
 cuya causa es el aumento de temperatura
del agua debida a su escasa profundidad.
La algarabía humana incrementa la ansiedad y las jaquecas de los observadores de aves del mismo modo que a un inquilino la música cutre de su vecino de abajo mientras está en reposo o estudiando.

No es El Pardo un lugar que deba recibir tal invasión de humanos, pues es el reducto de mayor biodiversidad más cercano a Madrid.

La chica oriental que me había encontrado en la cola del bus se me aproximó ahora silenciosa por detrás como un vietcong, seguida de una recua de niños en bici de montaña.

¡Esperadme, por Dios! grita uno de ellos. Ahora todos le gritan desaforadamente a los patos:

¡Patooo, patooo! Una delicia, un remanso de paz.



Zona donde es habitual avistar al cisne mudo
asilvestrado, único de la pareja original
Relación de especies


  • Petirrojo
  • Trepador azul
  • Mosquitero común
  • Ánade real
  • Urraca
  • Avetorillo común
  • Mirlo común
  • Cisne mudo


Fotos para entender el entorno


Embalse de El Pardo


Aliviadero del embalse


Poste señalización senda


Cartel explicativo azud


Restauración de la ribera
Mingorrubio


Cartel hidrotecnia


Actuaciones hidrotécnicas


Bajos puente El Pardo


Recogida de restos


Recogida de basura


Instalaciones precarias


Violencia y falta de urbanismo
a partes iguales



Enlaces

Algas filamentosas y mulm en los estanques ornamentales de Madrid


Enlaces sobre El Pardo y el río Manzanares en EL Zenobita

Valores ambientales del curso medio del río Manzanares

El bosque galería de El Pardo

Picogordos en el Corredor ambiental del Manzanares

La naturalización del río Manzanares, un inocente error

Río Manzanares-El Pardo. El último cisne

Ribera de El Pardo: un basurero que proteger